23 feb 2020

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GALARDÓN LITERARIO

Raquel Taranilla gana el Biblioteca Breve

La escritora debutante en la novela crítica un mundo con sobredosis de información con 'Noche y océano'

Elena Hevia

La escritora barcelonesa Raquel Taranilla. 

La escritora barcelonesa Raquel Taranilla.  / RICARD CUGAT

Si el año pasado la elección de Elvira Sastre, una cultivadora de la poesía en redes sociales con miles de seguidores en estas, reconvertida en novelista para ganar el  Biblioteca Breve, fue recibida con reticencias por la evidente falta de sintonía de su libro con el exigente galardón, se diría que con el premio de la edición 2020 el sello Seix Barral, su organizador, parece haber corregido el tiro.

A falta de la necesaria comprobación lectora,  ‘Noche y océano’ de barcelonesa radicada en Madrid Raquel Taranilla promete más rigor literario. Quizá porque apenas tiene unos 90 seguidores en Twitter (se doblaron a poco de hacerse público el premio) y no es una novata. Enrique Murillo la descubrió hace unos años para Los libros del Lince con un excelente texto autobiográfico, ‘Mi cuerpo también’, en el que  analizó su experiencia con el cáncer.  En esta su primera novela, la autora  que se define a sí misma y a su protagonista, no sin retintín, como una “lectora superobediente”  ha tomado como referentes a autores como David Foster Wallace –especialmente sus crónicas 'Hablemos de langostas'-, y Enrique Vila-Matas. Aunque en este último caso la referencia, para pasmo de los asistentes por su franqueza, fue más bien un intento de alejarse de la novela de este, ‘Aire de Dylan’, que la autora habitualmente gran admiradora del escritor leyó con creciente "cabreo".  “Es que el retrato que hace de mi generación en esa novela me pareció doloroso e injusto, por eso quise construir una respuesta con una voz desquiciada y patológica”. El escritor barcelonés, también de la cuadra Seix Barral y que habitualmente suele acudir al premio, causó baja este lunes, así que la prensa no pudo presenciar un cara a cara entre uno y otra que hubiera animado aún mucho más esta crónica.

Matar al padre 

Y es que la intención de Taranilla, que esta vez ha echado mano de un descacharrante y loco sentido del humor, es reírse de la novela posmoderna y a la vez rendirle homenaje  –como apuntó Clara Usón, una de los miembros del jurado- pero también matar a muchos padres literarios. De ahí, los ‘disparos’  a Vila-Matas.

¿De qué va la novela? La autora la define como una obra “excesiva, lúdica y paródica” protagonizada por una profesora universitaria –como la propia Taranilla- culta hasta lo patológico, convencida de saber quien ha robado el cráneo embalsamado del director F. W. Murnau, el realizador de 'Nosferatu'  –algo que sucedió realmente- y con “una existencia absolutamente precaria”.  “Se trata, simplificando mucho, de una novela gótica sobre un enamoramiento”, dice. También, como el número de seguidores en Twitter permite intuir, se trata de una obra que refleja la sobreinformación en la que estamos inmersos. Y es que según Taranilla: “El ruido es el nuevo silencio”.