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NOVEDAD DEL MANGA BARCELONA

10 mangas que no hay que perderse

Marc Bernabé y Oriol Estrada, autores de '501 mangas que leer en España', seleccionan sus mangas imprescindibles

Anna Abella

Ambiente en el Manga Barcelona en la muestra ’Dragon Ball World Adventure’. 

Ambiente en el Manga Barcelona en la muestra ’Dragon Ball World Adventure’.  / ELISENDA PONS

¿Qué no hay que perderse? ¿Por dónde empezar si nunca se ha leído manga? Marc Bernabé y Oriol Estrada, ambos expertos y divulgadores del cómic japonés en España presentan en este Manga Barcelona un libro conjunto, un magno trabajo de dos años de selección, relectura y redacción surgido de una serie de hilos de Twitter (sus cuentas: @marcbernabe y @capitanurias). Su título lo dice todo: ‘501 mangas que leer en español’ (Norma). La diversificación del mercado permite que haya mangas para todo tipo de lectores, gustos y edades: acción, fantasía, romance, historia.... Han elegido y comentado para este diario 10 obras imprescindibles y representativas de manga.

DRAGON BALL. Akira Toriyama. Planeta Cómic. ¿Qué decir de ‘Dragon Ball’? Fue un ‘boom’. La serie con las aventuras de Son Goku y el dragón de las bolas mágicas de energía, acabó hace 20 años pero sigue muy presente y ha tenido más influencia e impacto que ningún otro manga. “Empezó con personajes muy carismáticos, mucho sentido del humor y de la aventura y evolucionó hacia una serie de acción como no se había visto nunca”.

ASTRO BOY. Osamu Tezuka. Con él empezó todo. ‘Astro Boy’ se convirtió en el icono pop de la posguerra. “Es como una mezcla de Pinocho y Mickey Mouse”, apuntan. Tezuka, cuya obra completa recopila Planeta Cómic, habla de lo bueno de la ciencia, la tecnología y la investigación, en un momento en que para Japón era importante fomentar esas vocaciones en las que se volcó el país para superar la posguerra.    

Fragmento de portada de 'Astro Boy' / osamu tezuka

ONE PIECE. Eiichiro Oda. Planeta Cómic. Es el manga de los récords: de volúmenes publicados (por ahora, más de 90) y de ventas, en lo que ha superado a ‘Dragon Ball’ (pero no en impacto, añaden), aunque tiene muchas influencias de la serie de Toriyama, como los personajes carismáticos y un gran sentido de la aventura que gira en torno al tesoro pirata que le da título. Tras tantas entregas, destacan la capacidad de su autor de mantener el interés del lector. 

AKIRA. Katsuhiro Otomo. Norma. Ambientado en un futurista Neo-Tokio, en un mundo devastado por la guerra nuclear, fue de los primeros mangas que llegó a Occidente con un éxito espectacular. Protagonizado por Akira, un niño cobaya que podría traer la salvación, una de sus claves es su narrativa visual, muy dinámica, que se mantuvo en su adaptación al anime.   

DORAEMON. Fujiko Fujio. Planeta Cómic. Es el clásico infantil que todo el mundo conoce, un éxito a nivel mundial. De publicó en Japón en 1969 y aunque su autor murió siguen lanzándose nuevas historias en anime. Es un personaje sencillo, un gato robot, que gusta mucho a los niños y mantiene el mensaje de que debes esforzarte para lograr que las cosas salgan bien. 

Fotograma de Doraemon / Archivo

NO ME LO DIGAS CON FLORES.  Yoko Kamio. Planeta Cómic. Un clásico moderno del ‘shojo’, tipo de manga dirigido a un público femenino adolescente. Usa los clichés del género, una historia romántica, muchos pretendientes, un instituto… pero se rebela contra ellos, de ahí su éxito.  La protagonista es una chica con carácter, que ni es la más mona ni pierde la cabeza por el príncipe azul. Es de 1992, que en términos manga es moderno, pero es todo un clásico.

EL LOBO SOLITARIO Y SU CACHORRO.  Kazuo Koike y Goseki Kojima. Planeta Cómic. Junto con ‘Akira’ se descubrió a través de EEUU. Es un manga de samuráis, con un relato y un grafismo espectacular, cuyos autores son una pareja clásica de este género. Las portadas fueron de Frank Miller, lo que fue un punto de entrada para muchos lectores en el mundo del manga. 

THE PROMISED NEVERLAND.  Kaiu Shirai y Posuka Demizu. Norma. Es un manga reciente, uno de los grandes éxitos de la revista ‘Shonen Jump’, que a diferencia de los que suelen triunfar entre los adolescentes, no se basa solo en la acción sino que abunda en el misterio: es un ‘thriller’ sobre unos niños que deben escapar de un orfanato porque descubren un secreto y lo tienen muy complicado para huir.      

Fragmento de portada de 'Death note' / oba y obata

DEATH NOTE. Tsugumi Oba y Takeshi Obata. Norma. Uno de los éxitos de inicios del siglo XXI y fenómeno mundial. En algunos lugares de Asia llegó a prohibirse porque es la historia de un chico que encuentra una libreta en la que si escribe el nombre de alguien, esa persona muere a los pocos segundos. El protagonista se convierte en una especie de justiciero con un lado oscuro al que un detective misterioso intenta encontrar.

SAILOR MOON. Naoko Takeuchi. Norma. Para muchos, el prototipo de ‘magical girl’, género de chicas que se transforman en guerreras. En mangas anteriors del género las chicas eran algo brujas y no necesariamente luchaban contra el mal. Este es más de acción, inspirado en ‘Power Rangers’, algo que atrajo al público masculino.