24 oct 2020

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TOPONIMIA POP

Las casas que generaron el sonido de Detroit

Las viviendas obreras de la ciudad eran lo bastante amplias para tener un piano, y eso fue clave para el desarollo del glorioso soul de Motown

Lucía Lijtmaer

Berry Gordy, ante Hitsville USA, la sede de la discográfica de Detroit Motown, ubicada precisamente en una de las casas obreras características de la ciudad. 

Berry Gordy, ante Hitsville USA, la sede de la discográfica de Detroit Motown, ubicada precisamente en una de las casas obreras características de la ciudad.  / REUTERS

¿Qué hace que una música sea característica de una ciudad en concreto y no de otra? ¿Qué condiciones específicas juegan un papel clave para que se desarrollara el tecno berlinés o el grunge de Seattle? Por supuesto, además de la serendipia, hay razones económicas, climáticas y sociales. De entre todos los ejemplos, quizás Detroit sea la urbe más evidente, la que aparece como ciudad metáfora de la economía fordista. Detroit es la ciudad del motor que, a su vez, creó su propia banda sonora gracias al ingenio de Benny Gordy Jr, cerebro detrás de la discográfica Motown.

Pero poco se ha hablado de la influencia del urbanismo para el desarrollo del sonido de Detroit. Mientras investigaba para su biografía de Detroit, 'Once in a great city: A Detroit story', David Maraniss dio con una de las posibles claves. De todos los músicos afroamericanos que entrevistó que habían llegado a trabajar a las fábricas del medio oeste desde el sur de Estados Unidos -Alabama, Georgia, Misisipí-, importando sus tradiciones orales de coros en las iglesias, de jazz y de blues, todos tenían algo en común: tenían pianos en sus casas.

¿Cómo era posible? Todo se remonta al tipo de casas en las que vivían. A diferencia de otras ciudades fabriles con gran cantidad de población afroamericana, donde la gente vivía en apartamentos, Detroit es una zona geográfica muy amplia, que ocupa 72 kilómetros cuadrados. Eso propició una peculiaridad: un tipo de construcción de casa unifamiliar de dos plantas, muy común en las ciudades del medio oeste. Si tenemos en cuenta que las fábricas automotrices y sus industrias subsidiarias proporcionaban un salario estable y cierto excedente monetario, las nuevas familias de Detroit tuvieron la capacidad de adquirir pianos a precios muy razonables al fabricante local, Grinnell Brothers. Un piano es posible en una casa unifamilar, pero impensable en un apartamento de una familia obrera del este.

Los pianos, la tradición oral, las iglesias, los excelentes profesores de música, las escuelas públicas y la proliferación de clubs nocturnos ayudaron a crear el impulso para que la ciudad del motor, la Motor Town, se convirtiera en el símbolo musical de toda una época.