Ir a contenido

ESTRENOS DE CINE DE LA SEMANA

'Paradise Hills', las heroínas rebeldes de Alice Waddington

La directora bilbaína debuta en el largometraje con la distopía feminista 'Paradise Hills', un ejercicio de desbordante imaginación visual

Beatriz Martínez

Alice Waddington, fotografiada el miércoles 9 de octubre en Madrid

Alice Waddington, fotografiada el miércoles 9 de octubre en Madrid / DAVID CASTRO

Alice Waddington (Bilbao, 1990) acaba de estrenar una de esas deliciosas rarezas llamadas a convertirse en un clásico de culto de nuestro cine. Se llama ‘Paradise Hills’ y en ella la joven directora ha vertido todo su amor hacia el género fantástico a través de la historia de un grupo de jóvenes encerradas en un internado donde se intentan ‘corregir’ sus defectos y anular su personalidad a base de una terapia represiva.

Nos encontramos en el terreno de la distopía, de la ciencia ficción bizarra en la que también que se cuelan reflexiones en torno a la dictadura de la imagen y la necesidad de romper con las cadenas del heteropatriarcado. Aquí no hay príncipes azules y sí un canto a la sororidad y al empoderamiento femenino.

“Es un cuento que trata sobre la libertad individual, sobre ser uno mismo por encima de las imposiciones sociales”, cuenta Alice Waddington a EL PERIÓDICO. “Las redes sociales parecen decir a los jóvenes cómo tienen que ser, se vende una imagen de perfección que puede llegar a ser muy nociva y que es una gran mentira. Le están diciendo a los jóvenes que nunca van a ser lo suficientemente guapos y populares. Desde ese punto de vista, podríamos considerar ‘Paradise Hills’ como una distopía orweliana para adolescentes”.

Aunque se trata de su ópera prima, la directora lleva trabajando desde los dieciséis años en el audiovisual en todos los departamentos habidos y por haber, fotografía, vestuario o dirección artística. También en el mundo de la moda y en la publicidad, aprendiendo las herramientas necesarias para poder componer desde cero todo ese mundo de desbordante imaginación visual que aparece en la película y que se compone de todo un cóctel de referencias que definen a la perfección el estilo de Waddington, que nos lleva de la época victoriana a los videojuegos de ‘Final Fantasy’.

“He tenido la suerte de trabajar con un equipo con una creatividad maravillosa. Con la directora de arte Laia Colet buscamos localizaciones reales para convertirlas en espacios retro futuristas mezclados con referencias al brutalismo o la arquitectura mozárabe. Y con Alberto Valcárcel, jefe de vestuario, buscamos inspiración en el balet y en la ópera, en la corsetería del siglo XIV, pero también en vídeos de Grace Jones. Un 'todo vale' muy liberador”.

Cine entre lo indie y lo comercial

Además de su espectacular planteamiento estético, ‘Paradise Hills’ cuenta con un reparto internacional formado por nuevos rostros del 'star system millennial' de Hollywood, como Emma Roberts, Eiza González o Akwafina, y la presencia de una Milla Jovovich convertida en una mezcla entre la bruja de Blancanieves y la señorita Rotenmeyer. “Han sido todas muy generosas, son actrices que llevan trabajando en los platós desde que eran pequeñas, así que ha sido toda una lección para mí trabajar con ellas”.

‘Paradise Hills’, que cuenta con la participación de Nacho Vigalondo en el guion, es la constatación de que se puede hacer un cine diferente, a medio camino entre lo comercial y lo indie en nuestro país y con muchas dosis de atrevimiento. “En España a veces sentimos un poco de vergüenza de nuestra propia capacidad creativa a la hora de generar industria, y es un estigma que debería desaparecer”. ‘Paradise Hills’ se presentó en el pasado Sundance y acaba de pasar por Sitges, demostrando el poder de fascinación (o rechazo) que provoca una película que se atreve a desafiar los límites de lo convencional, como sus propias heroínas rebeldes.