OBITUARIO

Muere Leopoldo Pomés, el hombre que sabía mirar

El fotógrafo y publicista del que Vázquez Montalbán dijo que erotizó a España tenía 87 años

Leopoldo Pomés, en el 2015.

Leopoldo Pomés, en el 2015. / ALBERT BERTRAN

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Ramón Vendrell

Leopoldo Pomés, fallecido en el Empordà este martes a los 87 años, presentó el pasado mes de junio en el restaurante Il Giardinetto el libro de memorias 'No era pecado'. El fotógrafo se metió a los asistentes en el bolsillo con a) su talento para contar historias (que, además, tenía a patadas), b) cierta autoironía y c) la pasión genuina por la fotografía que transmitió.

En cuanto a lo primero: convirtió la inauguración de la Copa Mundial de Fútbol de 1982, celebrada en Barcelona y que dirigió junto con Víctor Sagi, en una aventura. Resulta que la paloma que en la ceremonia salió volando de un balón  hacia el cielo y acuñó así la imagen icónica de la función, durante los ensayos tuvo un comportamiento... decepcionante. Cada vez que destapaban la pelota el ave salía y se posaba en el suelo. "En mi vida he estado tan acojonado", dijo. Pero a la hora de la verdad el pájaro cumplió y "a Pelé, que estaba en el palco, se le saltaron las lágrimas".

En cuanto a lo segundo: "Manuel Vázquez Montalbán escribió que eroticé a España. No a mí mismo, no, ¡a España!", dijo.

Y en cuanto a lo tercero y más importante: contó que revelar era para él el momento culminante del proceso fotográfico y que se había hartado de pegar "gritos de emoción" al ver nacer una imagen. Y, sobre todo, contó: "Mirar es para mí lo más importante de todo. No paro de mirar. No es que me lo proponga, pero no paro de mirar". En esa obsesión estuvo la base del artista.

Campañas para Terry

Barcelonés de 1931, Pomés hizo su primera exposición fotográfica en las Galerías Layetanas de su ciudad natal en 1955 y recibió el Premio Nacional de Fotografía en el 2018 por "haber participado en la configuración de nuestro imaginario colectivo". Entre ambas fechas desarrolló su trabajo especialmente en los campos del retrato y del cuerpo femenino, si bien no hay que olvidar sus fotografías callejeras de la década de 1950. Para Pomés posaron desde el grueso del grupo Dau Al Set (Antoni Tàpies, Modest Cuixart, Joan Brossa...) hasta Gabriel García Márquez, Julio Cortázar y Picasso, pasando por amigos barceloneses como Eduardo Mendoza, Jorge Herralde y Óscar Tusquets.

A principios de la década de 1960 se introdujo en el ámbito de la publicidad junto con Karin Leiz, su esposa, con quien tuvo cuatro hijos. Cuando Vázquez Montalbán escribió que Pomés erotizó a España se refería a las campañas que hizo para Terry, primero con la modelo, actriz y cantante Nico (Christa Päffgen de nombre real) y después con la pintora Margit Kocsis, ambas fallecidas. La imagen de la segunda montando a pelo un caballo fue uno de los grandes goles a la censura franquista. Ni el celtíbero eslogan del brandi ("Terry me va", decía un hombre; "Usted sí que sabe", respondía una mujer) rebajaba sensualidad a la cabalgada de Kocsis por Doñana (más tarde harían otro anuncio en Venecia).

Otra contribución importante de Pomés a la digamos modernización de España fueron los espots para Freixenet, de los que pasó a encargarse en 1966. Para la marca creó en comandita con Leiz las 'Burbujas', hito de la cultura popular española.   

Templos de la 'Gauche Divine'

Hedonista sin complejos, esto es orgulloso de serlo, Pomés brindó a la 'Gauche Divine' dos de sus templos: Flash Flash e Il Giardinetto, ambos en la calle de la Granada del Penedès, donde están casi frente a frente. Del interiorismo de los dos restaurantes, impulsados por el fallecido en los albores de la década de 1970, se ocuparon los arquitectos Federico Correa y Alfonso Milá. Apenas nada ha cambiado en esos locales, cápsulas y patrimonio destacado de la época en la que nacieron, la de cuando la calle Tuset era 'Tuset street'. La fotógrafa estampada en las paredes de Flash Flash es por cierto Leiz.

Su estrecha relación con Barcelona quedó rubricada con la campaña de imagen y la película que dirigió para la candidatura de la ciudad a los Juegos Olímpicos de 1992. Ya se sabe cómo acabó.

Obra gráfica de Pomés forma parte de las colecciones permanentes del MNAC y el MACBA de Barcelona, el IVAM de València y el Museo Reina Sofía de Madrid, entre otras instituciones culturales.

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El ministro de Cultura en funciones, José Guirao, señaló ayer que Pomés fue un "renovador del lenguaje fotográfico, especialmente en el ámbito de la publicidad y la comunicación visual". "Introdujo la mirada artística en el ámbito publicitario", añadió.