01 jun 2020

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CRÓNICA DE MÚSICA

La OBC mira a Oriente

El conjunto estrena en el Auditori una obra de encargo con solistas japoneses

Pablo Meléndez-Haddad

Kasuzhi Ono, al frente de la OBC

Kasuzhi Ono, al frente de la OBC / MAY ZIRCUS

La velada en el Auditori la abrió una contrastada 'Ballet Suite Nº 1' de Shostakovich, inédita para la OBC, media docena de piezas bailables provenientes de obras prohibidas por el régimen soviético que van desde un vals a un galop y que Kazushi Ono vistió de gran fuerza teatral subrayando la rica orquestación que las articula.

Después se estrenó 'Homenatge a Casals & Cant de l'ombra doble per a dos Shamisens i orquestra’ de Fabià Santcovsky que introdujo él mismo. Dividida en tres partes, la obra contiene ideas del propio Kazushi Ono, una exploración acústica que resulta curiosa, plena de atmósferas y 'glissandi' aunque lo más atractivo radica en la utilización de los laúdes nipones a cargo de los hermanos Kenichi y Ryoichiro Yoshida, sobre todo en el solo que se marcan y en el que demostraron su virtuosismo. El homenaje a Casals, en el primer y el último movimiento, llegó como en olas sonoras, ondas subrayadas por figuras que recordaban graznidos de pájaros. Unas variaciones a dúo del ‘Cant del ocells’ como propina por parte de los solistas encantó al público.

La segunda parte fue para Prokofiev y su 'Romeo y Julieta' en una versión que utilizaba partes de las tres 'suites' concebidas por el autor ante las que Ono mantuvo siempre la justa pulsión teatral, el lirismo y muchos decibelios. Como debe ser.