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ENTREVISTA

Lang Lang: "Nada es mejor que la música para curar"

Después de más de un año inactivo por una tendinitis, el pianista publica 'Piano book', donde interpreta obras populares con las que aprendió a amar el piano y a desarrollar su técnica

Marta Cervera

Lang Lang, en una imagen promocional

Lang Lang, en una imagen promocional

Lang Lang regresa con un disco singular, ‘Piano book’, lleno de melodías con las que aprendió a amar la música, piezas consideradas didácticas y otras obras populares representativas del diferentes culturas. Retazos de música que lleva en su corazón creados por Bach, Beethoven, Debussy, Chopin, Mozart pero también obras populares de nuestra época como el vals del filme 'Amélie' de Yan Tiersen. No es un disco para epatar, advierte en una entrevista telefónica realizada hace poco, sino para redescubrir la belleza de piezas que le han marcado. 

¿Cómo surgió este proyecto?

Me apetecía reencontrarme con las canciones con las que marcó ese primer enamoramiento con la música. Es como un viaje a la infancia. A sido como conectar de nuevo con viejos conocidos porque en aquella época todo el mundo a mi alrededor tocaba estos temas. Obviamente, ahora las toco de una manera más artística. Quiero inspirar a estudiantes de piano o amantes del instrumento para a tocar más con en corazón y a disfrutarlas más.

¿Menos pendiente de la técnica?

Claro. Son piezas fantásticas, no solo piezas cortas para principiantes. Son obras maestras en miniatura y me hacen recordar lo que sentí cuando ví en televisión siendo niño el concierto de Horowitz en Moscú en 1986 . Tocó ‘Traümerei’ de ‘Escenas infantiles’ de  Schumann y aquello me impactó. La manera como la interpretó era de otro mundo. Te emocionaba, te traspasaba. En aquel momento sentí la fuerza de la música. Quedó claro que no importa la cantidad de notas que eres capaz de tocar sino la belleza y la emoción que eres capaz de transmitir.

¿Y ahora usted está a ese nivel?

Desde luego, ahora tengo mucha más experiencia y esas melodías de Mozart, Bach, Mendelssohn, Schubert y Chopin con las que crecí las toco de manera muy diferente. Cuando las estudié nunca pensé que volvería a ellas pero hacerlo tiene todo el sentido. Ahora han adquirido otra dimensión fruto de todas las ideas y del conocimiento acumulandos. Desde la parte más técnica del pedal y del control de los dedos a la manera de interpretar y de escuchar. 

¿Cómo ha sido su evolución?

Me gusta compararme con una botella de vino. Cuanto más tiempo en la cava, mejor sabe. Cuando más sabes de una cultura, cuando has tenido más tiempo para adentrarte en ella y digerirla… El tiempo es clave en la música. Por eso cuando vuelves a una pieza que no has tocado en años puedes aportarle mayor substancia y comprenderla de manera más profunda. Por eso cuando ves a esos maestros de 80 o 90 años tocar, aunque su técnica no sea la misma su musicalidad es como un rayo de sol. Toda su experiencia y sabiduría transforma cualquier cosa que hacen.

¿Qué le ha llevado a incluir transcripciones de piezas tradicionales de distintas culturas? 

He querido incluir temas tradicionales de China, Japón, Suecia y otros lugares porque me gusta llevar al piano, un instrumento global, música de todo el planeta. El piano te permite expresar cualquier emoción, cualquier estilo: rock, canciones de Lady Gaga, música contemporánea o barroco.

¿Se atreviría a hacer rap o hip-hop?

Para eso necesitaría colaboradores. Yo solo no. Necesitaría a alguien que supiera del tema primero. Yo puedo trabajar con cualquier músico, sea de mi mundo o de otro, pero necesito que entiendan la música clásica. Y he hallado a muchos artistas así: Alicia Keys, John Legend, Paul McCarntey, Elton John. 

Ha estado alejado de los escenarios a causa de una tendinitis más de un año. ¿Qué ha hecho?

Me he dedicado a trabajar para mi fundación. He visitado muchas escuelas públicas para promover la música de piano y he enseñado a muchos estudiantes. También he reeducado mi cuerpo físicamente. Me he preocupado de hacer jogging en plena naturaleza… Tener un equilibrio interior ha sido importante. Lo necesitaba. Tras tantos años de ir de gira lo había perdido un poco. Ahora vuelvo con una salud mejor, mi mente más clara, más digerido y más sabio en cuanto a qué mejorar en los métodos educativos… Creo que ahora seré capaz de aportar ideas más creativas en ese sentido. Nada es mejor que la música para poder curar.

La próxima vez que venga a Barcelona será con las ‘Variaciones Goldberg’. Todo un reto.

Esa obra siempre ha estado en mi agenda pero siempre la iba dejando. Iban pasando los años y la posponía al siguiente. Ahora ya tiene fecha así que ya no tengo escapatoria: voy a tocarla.

¿Cuánto tiempo exactamente estuvo en el dique seco por la tendinitis?

En total fue un año y tres meses sin dar conciertos. A veces hay que escuchar a tu cuerpo. A los deportistas también les pasa. Cuando se te inflama una parte de tu cuerpo no queda otra que descansar. Necesitas saber ser paciente, no puedes obviarlo y seguir tocando. Eso te arruinaría. Hice lo que debía. Paré y descansé. Mi cuerpo lo necesitaba. 

"Como músico necesito ser genuino, auténtico. Si te conviertes en quien no eres pierdes tu alma"

A parte de dedicarse a su Fundación, ¿qué ha hecho en el terreno privado estos meses?

Disfrutar de mis amigos y mi familia. Son muchas las cosas que me pierdo cuando estoy de gira. Por ejemplo, cenar pronto porque no tenía que tocar a las 19.30 un concierto. He disfrutado escuchando otro tipo de músicas, ya fuera jazz u obras sinfónicas. Digamos que no preocupándome solo del ‘Concierto número 5’ de Beethoven.

¿Se ha acercado a obras de otros compositores?

Siempre hay nuevos creadores a los que descubrir. Pero lo que quise fue alejarme de la música de piano. Escuché muchas obras sinfónicas de Bruckner, Brahms, Mahler… Y óperas largas que nunca había tenido tiempo de escuchar como las obras de Wagner…Cosas que me han hecho reflexionar sobre la vida.

¿Ha pensado ya cómo enfocará su existencia en los próximos 30 años?

Sin duda. Quiero crear mi propia familia y hacer otras cosas. Necesito tener una buena vida personal.

Ha estado bajo presión desde pequeño. Ha sido y es uno de los números uno de la clásica pero en todos estos años no he notado que se le subiera la fama a la cabeza. Ha mantenido los pies en el suelo. ¿El secreto?

Como músico necesito ser genuino, auténtico. Si te conviertes en quien no eres pierdes tu alma. Y así no puedes tocar porque todo se vuelve pretencioso, incluso la creación se vuelve falsa, artificial, porque no eres tú mismo. Por desgracia, la gente suele cambiar cuando tiene éxito o gana mucho dinero. Puedes olvidar quién eres.