ENTREVISTA

Ariella Azoulay: "Se puede saquear la vida de las personas a través de las imágenes"

La reconocida teórica israelí dictará este jueves una conferencia en la Fundació Tàpies en la que argumentará que la fotografía no fue inventada en el siglo XIX sino en 1492

Azoulay, en la Fundació Tàpies.

Azoulay, en la Fundació Tàpies. / ALBERT BERTRAN

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Mauricio Bernal
Mauricio Bernal

Periodista

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La publicación, en el 2008, de ‘The civil contract of photography’, introdujo una nueva manera de abordar la fotografía en contextos de guerra y conflicto. Su autora, la israelí Ariella Azoulay, directora del grupo de investigación internacional Photo-Lexic y especialista en historia y teoría de la fotografía, proponía un acercamiento basado en la evidencia de que "observar fotos y hacerlas hablar son un ejercicio de ciudadanía" desde que la fotografía fue inventada a mediados del siglo XIX, y en el hecho de que cualquier foto establece una relación a tres entre el fotógrafo, el fotografiado y el espectador. Azoulay, que será objeto de una exposición a partir de octubre en la Fundació Tàpies, dictará este jueves en la sede de la institución la conferencia ‘Saqueo, destrucción, fotografía y museos: los orígenes imperiales de la democracia’, sobre el uso de los archivos documentales y el patrimonio como botines de guerra.

-Tengo entendido que la idea del libro le vino durante la Segunda Intifada. ¿Me puede decir qué fue lo que la inspiró?

-Ver diariamente las imágenes de palestinos en los periódicos. Pensé, ¿qué significa esto? En la Intifada, el Gobierno israelí inflige violencia sobre los palestinos y luego abre las puertas a los fotógrafos para que tomen sus imágenes. Para mí esto es otra forma de saqueo, es el saqueo de las vidas de las personas a través de las imágenes. ¿Qué significa que yo mire estas imágenes?, me pregunté. Piense que son siempre las mismas imágenes, solo que cada día un palestino es reemplazado por otro. Pero siempre es lo mismo, siempre son palestinos expuestos a la violencia. Así empezó ‘The civil contract of photography’, con esa pregunta: ¿Qué significado tiene ese acto en el cual yo estoy cada día viendo esto, viéndolos a ellos?

-¿Quiere decir que surgió como un rechazo a esa práctica?

-Como una reflexión. No estaba de acuerdo con los argumentos de Susan Sontag, su acercamiento a este tema. Ella defendía la posibilidad de ver el dolor de los otros, como si fuera normal que nosotros, sea lo que sea ese ‘nosotros’, estemos mirando el dolor de una gente que es intercambiable, que son reemplazados por otros cada día. Pero no solo ellos. Yo soy reemplazada por otros también, por otros lectores de periódico, nos intercambiamos para mirar su sufrimiento, de modo que esta estructura, esta relación de poder es constantemente reproducida. Yo no quería seguir reproduciéndola, así que busqué maneras de acercarme a la fotografía de otra manera.

"Israel inflige violencia sobre los palestinos y luego abre las puertas para que los fotógrafos tomen sus imágenes"

-Esos fotógrafos que entran y sacan sus fotos cuando el Gobierno israelí les abre las puertas, ¿quiere decir que son cómplices de ese saqueo?

-No solo los fotógrafos, nosotros como espectadores también, la culpa no es de los fotógrafos. El fotógrafo es un intermediario entre ‘nosotros’ y ‘ellos’. Un intermediario con todas las ventajas y desventajas. Así que unas veces tienen culpa y otras veces hay que darles las gracias por mostrarnos lo que deberíamos ver. El problema es que no deberíamos verlo como: ‘Los palestinos siempre son víctimas’. Los palestinos no son solo víctimas y no pueden tener ese estatus para siempre, pero lo han tenido durante décadas por la reproducción de esta estructura en la que somos invitados a ver el dolor de los demás. Hay otros caminos.

-Entonces, ¿qué deberíamos hacer como espectadores?

-Hay gente que está cambiando sus maneras de acercarse a la fotografía. Y está bien, porque no debemos tener solo una aproximación. Tenemos que cambiar la aproximación cada vez, porque la situación es diferente cada vez. No estoy sola en esto, hay mucha gente intentando cambiar esto. Ahora mismo está el caso de una mujer descendiente de esclavos que interpuso una demanda contra la Universidad de Harvard porque uno de sus museos tiene imágenes de su tatarabuelo, que era esclavo, y ella argumenta que no tienen derecho a tenerla. Y esto es lo que yo defiendo en ‘The Civil Contract of Photography’. Tener la foto no implica ser su dueño.

-¿Esto está relacionado con el concepto de los archivos fotográficos como botín de guerra?

-Los archivos son una institución imperial. Por lo tanto, son un botín de guerra. El archivo fue creado como una manera de robar el tiempo a las personas. Coger documentos y almacenarlos durante 30, 40 o 50 años, esto se hace para robar el tiempo a la gente. Las personas objeto de violencia durante una colonización no podían mirar estos documentos porque estaban en poder del Gobierno, del régimen, y solo la segunda o tercera generación ha tenido acceso a ellos, y eso en el mejor de los casos. Es un mecanismo para robar el tiempo a la gente y hacerles creer que la verdad está en otro lugar, pero la verdad nunca está en otro lugar, no hay que reconocer que la verdad está en sus manos. No hay que reconocerlo.

"El archivo es un mecanismo para robar el tiempo a la gente y hacerles creer que la verdad está en otro lugar"

-¿Entonces?

-La verdad está en manos del pueblo, siempre. Esperar a las imágenes o documentos que un día el régimen te va a mostrar es problemático porque lo deja todo en manos del régimen. Hay otras maneras de articular lo que ocurrió, más que esperar a que las autoridades te den acceso a lo que tienen, y además esperando que sea la verdad. Pero nadie posee la verdad, la verdad no es algo que se puede poseer. Abusar de los archivos es abusar del vencido, es lo mismo.

-¿En qué forma puede abusar el ganador del archivo?

-La primera forma de abuso es quedarte con las fotografías. El saqueo. Otra forma de abuso es establecer la creencia de que las imágenes no existen, o establecer la creencia contraria, que existen, y enseguida decir: ‘Pero no vamos a dejar que las veas’. O bien establecer la creencia de que el archivo es sobre el pasado, cuando los archivos son sobre el presente, siempre.

-El saqueo del patrimonio. De los archivos, los documentos, las fotografías. De los museos. Lo digo porque parece que en su conferencia va a tocar el tema.

-¿Ha mirado los museos a su alrededor? Están llenos de material saqueado, y eso continúa, eso fue lo que hizo EEUU en Irak. Los museos son las instituciones del material saqueado, de los botines de guerra. Vas al Prado, vas a los museos de historia, a los museos nacionales y eso es lo que ves. Va con la violencia imperial. Tenemos que entender que los museos son parte de lo militar, no están separados de lo militar. Son parte de la maquinaria militar porque guardan lo que fue usurpado con violencia. ¿De dónde han salido estos maravillosos objetos africanos que hay en los museos de todo el mundo? ¿Cómo llegaron allí? Cuando vas a los museos olvidas en qué circunstancias fueron conseguidos, pero fueron conseguidos por la maquinaria militar imperial.

"Los museos son parte de la maquinaria militar porque guardan lo que fue usurpado con violencia"

-¿Se manipula la historia a través de los archivos fotográficos?

-Todo el tiempo.

-¿Le importaría darme un adelanto de su conferencia?

-Todo lo que le he dicho es un adelanto. Esta es la manera en que yo pienso la fotografía.

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-Pero va a hablar de saqueo…

-Bueno, voy a hablar de la fotografía que no fue inventada en el siglo XIX sino en el siglo XV, en concreto en 1492. ¿Qué significa que la fotografía haya sido inventada en 1492? Eso es lo que me voy a preguntar. La invención del dispositivo de la fotografía que asociamos con el siglo XIX no basta para entender lo que significa tomar de los otros, incluidas fotografías.

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