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DEBATE

¿Están justificadas las críticas gitanas a Rosalía?

Diversos profesionales defienden a la cantante paya, acusada por algunos calés de apropiarse de sus símbolos

Marta Cervera

Rosalía, en el 2017, antes del boom.

Rosalía, en el 2017, antes del boom. / JULIO CARBÓ

Los flamencos suelen lamentar la falta de apoyo e interés por el género, en especial en España. Tras el éxito de Rosalía, cuyo flamenco moderno juega con elementos del pop y del trap, algunos aplauden a la joven que ha conectado con las jóvenes generaciones, no necesariamente conocedoras del flamenco. Pero, como suele ocurrir cuando uno triunfa, también hay un sector que ha recriminado a esta paya de Sant Esteve Sesrovires haberse apropiado de símbolos de la cultura gitana. En sus canciones hace referencia a conceptos calós como 'yeli' -la prueba del pañuelo de las bodas gitanas-  y 'Undebel', que significa Dios. Pero muchos otros artistas han utilizado otras palabras caló sin levantar tanto revuelo. Quizá porque ellos no han explotado en sus videoclips, como Rosalía, la estética del mundo gitano. “Me he discutido muchas veces con gitanos por ese tema de la apropiación cultural. Si quieren preservar tanto sus costumbres y tradiciones deberían encerrarse en sus casas y no salir”, comenta Luis Cabrera, presidente de la Fundació del Taller de Músics. “Decir que se apropia de la cultura gitana o del acento andaluz es como decirle a una cantante de jazz europea que se apropia de la cultura norteamericana porque canta como Billie Holiday.” 

Los artistas flamencos, gitanos o payos, ya se están cansando del fenómeno Rosalía. "Ellos no hablarán porque necesitan comer pero molesta que se diga que Rosalía ha revolucionado el flamenco", indica María Perona Castillo, miembro del Centro Cultural Gitano de La Mina. "No todo el mundo puede cantar flamenco. Los gitanos tenemos un gran patrimonio y estamos hartos de expropiaciones: si hacemos algo nosotros es marginal pero si lo hace una paya blanca entonces es 'cool'". 

A Cabrera esta historia le suena. Recuerda que el añorado tocaor Paco de Lucía fue criticado en su día por introducir el bajo eléctrico y el cajón. Y no ha sido el único criticado por los “flamencólicos”, los talibanes de la ortodoxia. “Paco de Lucía estuvo años sin tocar en España de tanto que llegaron a criticarle tras el éxito de ‘Entre dos aguas’, mientras que en el extranjero actuaba en todas partes”. Para Cabrera está claro que a Rosalía "le tienen envidia, porque no es un producto de laboratorio". Estudió en el Taller desde muy joven "y no solo cante, también piano y jazz. Hasta hizo baile flamenco con La Tani”.

Judit Llimós, directora artística del festival Guitar BCN siempre apostó por ella. En marzo del 2017 cantó para el festival en Luz de Gas junto a Refree con su primer disco, 'Los Ángeles'. Un año después lo hacía en una sala mucho mayor: el Palau de la Música Catalana. Todo ello justo antes del ‘boom’ de ‘Malamente’, primer 'hit' internacional del disco 'El mal querer', que lleva más de 32 millones de visualizaciones. “Su éxito no ha sido ninguna sorpresa porque tiene un gran talento y cultura musical. No es ningún producto prefabricado. Sabía que llegaría lejos pero nunca imaginé que sería tan meteórico".    

"Su apasioamiento y su disciplina le han permitido sacar el máximo partido de sus recursos técnicos y musicales", afirma su maestro, 'Chiqui de la Línea'

Que la trayectoria de Rosalía es fruto de horas de trabajo lo certifica su profesor José Miguel Vizcaya, más conocido como 'Chiqui de la Línea', originario de La Línea de la Concepción, Cádiz. Él le dio clases de cante en el Taller de Músics y después en la Esmuc (Escola Superior de Música de Catalunya). “Como cantaora, lo que más llama la atención de Rosalía es que tiene un vibrato muy veloz y una forma de cambiar los melismas muy rápida. Desde el punto de vista técnico no tiene una amplitud de registro en cuanto a notas altas pero sí una gran amplitud de colocación”, analiza. Y explica que “su capacidad de expresión e interpretación está relacionada con su capacidad para cantar tanto de cabeza como de pecho”. Chiqui intuyó desde el principio que era una alumna especial “por su temperamento”. Le impresionaron sus ganas de aprender. “Siempre tenía la antena puesta y una capacidad de retentiva brutal. Eso, unido a su apasionamiento por la música y su disciplina le ha permitido sacar el máximo partido de sus recursos técnicos y musicales”.

Y se sulfura cuando se contrapone el acercamiento a la cultura gitana del poeta García Lorca y del tocaor Paco de Lucía, que convivieron con ellos, al de Rosalía, que en sus vídeos apuesta por la estética de extrarradio pero también por toros, vírgenes y por una tremenda combinación de alhajas doradas, uñas decoradas y chandal. “Detecto una especie de xenofobia. ¿Es que por no ser gitana no puede acercase a ese mundo? ¿Quién está autorizado para repartir los carnets de gitanería?”. Él, que tiene muchos amigos calés, no cree que citar a 'Undebel' en una canción sea pecado. 

Chiqui añade: “Nunca había escuchado el término apropiación cultural. Como debate me parece interesante pero los argumentos son poco consistentes. Se han pasado de frenada ¿Cómo le vas a poner puertas al campo y más ahora, en la era de internet?”

Arcángel, ganador en los Grammy Latinos en la categoría de álbum flamenco por ‘Al este del cante’, no tiene raíces flamencas ni gitanas pero se ha convertido en una voz fundamental del género. Hasta dirige la cátedra de flamencología de la Universidad de Córdoba, una muestra más de que la música no es un territorio exclusivo de nadie. Es universal.