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crecimiento POLÉMICo

El Macba abre exposición y vindica la ampliación que le discute Colau

El museo de la plaza dels Àngels, por falta de espacio, solo muestra 194 obras de arte de una colección con un fondo que suma 5.248 piezas

Natàlia Farré

La sala de la exposición permanente de la colección del Macba dedicada a la guerra civil.

La sala de la exposición permanente de la colección del Macba dedicada a la guerra civil. / ACN / PAU CORTINA

Espacio. Más espacio. Y espacio. Este es el concepto, junto al artístico, por supuesto, que más sobrevuela sobre ‘Un siglo breve’, la muestra con la que el Macba pone en marcha un nuevo capítulo del plan estratégico vigente, el mismo que aprobó el patronato el año pasado y el mismo que recoge la polémica ampliación por la Capella de la Misericòrdia. El capítulo en cuestión consiste en exponer permanentemente parte de su colección. Hasta la fecha los fondos del museo, 5.248 piezas, se han ido mostrando en exposiciones temporales. A partir de ya se hará de forma permanente e indefinida en la primera planta. 

"No tenemos suficiente espacio. El proyecto de ampliación no es fácil pero esperemos que se resuelva pronto". "La calidad de las obras que se quedan en los almacenes, fuera de la presentación, es igual a la calidad de las expuestas. Así que esperemos que se encuentre la manera y el lugar de mostrarlas en un futuro próximo". "La presentación de la exposición es concentrada por una falta de espacio". "Nosotros seguimos trabajando según el plan inicial, y estamos seguros que puede llevarse a cabo".  Unanimidad total sobre la necesidad de crecer en el equipo del Macba, pues las frases las firman Ainhoa Grandes, presidenta de la Fundación; Ferran Barenblit, director del museo, y Antònia Maria Perelló, responsable de la colección.

Unanimidad y discreción. No se trata de agitar las aguas y sí de mostrar prudencia. Crecer y hacerlo por la plaza dels Àngels que es lo natural, pero sin crear conflictos entre sectores, cultura versus sanidad; ni entre administraciones, pues el Ayuntamiento, la institución que antes del verano sugirió que la Capella de la Misericòrdia no seria para ampliar el Macba sino para ubicar el CAP del Raval Nord, forma parte del consorcio del museo. Este jueves hay patronato pero los temas serán otros. De momento nada parece moverse. La 'conselleria' y el ministerio abogan por mantener el proyecto inicial, y el consistorio por cambiarlo. Y lo dicho, el museo mantiene el perfil bajo a la vez que sigue trabajando pensando en la Capella de la Misericòrdia mientras nadie diga lo contrario. 

Dos décadas en el almacén

Así las cosas, se abre 'Un siglo breve', 355 ítems (194 obras de arte más 161 piezas documentales), nueve de ellos de reciente adquisición, como las piezas de Leonor Antunes, Anni Albers y Josef Albers, entre otros; algunos con años dentro de la colección pero nunca mostrados  al público, ahí están los conjuntos de Manolo Quejido, Georges Condo y Basquiat, cuyas tres piezas que atesora el centro se muestran juntas por primera vez; y también hay piezas que hacía mucho tiempo que no salían de los almacenes. Entre estas últimas brillan con derecho propio un conjunto de esculturas de yeso de Joan Miró y la pieza más importante, 'Angoisse au XXème siècle', de las 129 que el museo custodia de Josep Maria de Sucre. Además de 'Réserve de Suisses morts', una instalación de Christian Boltanski que, pese a su importancia, no se expone en el Macba desde hace dos décadas.

La citada pieza del artista francés luce en medio de la sala dedicada a los años 90. Una estructura realizada con cajas de lata, fotografía, cartón y lámparas que compite en monumentalidad con la megainstalación de 'The Nature of Visual Illusion', de Juan Muñoz. Ambas piezas remiten al inicio de los trabajos escenográficos a gran escala por parte de los artistas. La obra de De Sucre y las esculturas de Miró evocan los años posteriores a la guerra civil y la segunda guerra mundial, a la angustia creativa tras las dos contiendas. Y a la oposición entre la abstracción más orgánica y la más geométrica.

Arranque en 1929

No en vano, la exposición está ordenada cronológicamente, desde la década de los 30 del siglo XX hasta a la actualidad. Desde 1929, año de la Exposición Internacional, de la construcción del Pavelló Mies van der Rohe, de la fundación del GATPAC y también de la apertura del Moma, la publicación del segundo Manifiesto surrealista de André Breton y de la creación del Cercle et Carré por parte de Joaquim Torres-García y Michel Seuphor. Y año, también, de la gran crisis económica y del nacimiento de la cuestión de la utopía: cómo crear nuevas formas de vivir y nuevos mundos. Dos conceptos, crisis y utopía, que llegan hasta la actualidad.

La ordenación cronológica no pretende hacer la visita plácida, ni mucho menos, sino que tiene muy presente la "idea de tensión" y apela a la "respuesta emocional" del visitante, explica Barenblit, que no esconde un deseo de llegar a los públicos: "Creemos que era necesaria una presentación como esta; un recorrido breve por el arte del siglo XX. Y creemos que estamos dando una respuesta a una necesidad de la audiencia".   

La muestra será permanente, pero irá cambiando las piezas en exposición. Así dentro de unos meses entrarán en el discurso otras obras nuevas o con mucha estancia en el almacén, entre ellas, 'On sujectivity', de Antoni Muntadas, y 'Un pechiche para Benkos', de Marcos Ávila Forero. 

Del acuerdo total al intercambio de cromos

Desde el 2013 que el Ayuntamiento tiene cedido el solar de la Capella de la Misericòrdia al Macba para su ampliación. Y desde el año pasado que el plan está aprobado por Consell General del museo por unanimidad. En el Consell participan tres administraciones: el Ministerio de Cultura, la Genralitat y el Ayuntamiento.

 Pese al acuerdo alcanzado, antes del verano el consistorio propuso quitar el espacio al museo y ceder la Capella para instalar el centro sanitario del Raval Nord. A cambio propuso otras alternativas para ampliar el Macba, pero todas lejos del edificio central.

La última propuesta del Ayuntamiento pasaba por un intercambio de cromos: el CAP ocupaba la Capella y el Macba, el actual edificio del centro sanitario, un espacio que lleva la firma del arquitecto Josep Lluís Sert.