Ir a contenido

ENTREVISTA

Salvador Sobral: "Tras el trasplante de corazón, siento histeria por vivir"

El cantante y pianista portugués, ganador de Eurovisión en el 2017, actúa este jueves en el Festival Jardins de Pedralbes recuperado de su grave dolencia cardiaca

Julián García

El cantante y pianista portugués Salvador Sobral

El cantante y pianista portugués Salvador Sobral / EFE / BALLESTEROS

Salvador Sobral (Lisboa, 1989) vivió un 2017 repleto de experiencias al límite: el 13 de mayo hacía saltar en pedazos el oropel festivo de Eurovisión con la delicada Amor pelos dois y cuatro meses después se sometía a un trasplante de corazón. Recuperado de su grave dolencia cardiaca -quizá no tanto de la experiencia eurovisiva-, el cantante y pianista portugués se lanza a una gira por España que este jueves recala en el Festival Jardins de Pedralbes

¿Cómo está viviendo este 2018? Más tranquilo, imagino.
Pinta muy bien, la verdad. Tengo un montón de conciertos en España, Lituania y Portugal. El año pasado fue muy complicado y creo que me lo merezco. Estoy muy animado y muy agradecido, y no es para menos. Tras el trasplante siento que he revivido. Vivo la vida de una forma muy intensa, apurando cada segundo. De hecho, más que euforia siento histeria por vivir.

¿Cómo se encuentra de salud? ¿Puede hacer vida normal?
Absolutamente. Antes de la operación no podía ni caminar ni subir escaleras. Fue una situación difícil. Ahora puedo caminar, correr, jugar a fútbol, nadar. Puedo cantar y moverme libremente. Solo hay algunas cosas que no puedo comer, pero no es un tema que me preocupe mucho.  Me encuentro mucho mejor que antes. Es un cambio increíble, se lo aseguro.

Antes de participar en Eurovisión y hacerse famoso, su espacio natural eran los bares, los cafés, las distancias cortas. ¿Se siente cómodo actuando ahora en grandes recintos?
Me lo planteo como un desafío: conseguir que espacios muy grandes se conviertan en sitios pequeños e intimistas, como si estuviéramos en un bar de jazz.

"Me encanta tocar en bares. Es más íntimo, más verdadero. Me gusta mucho sentir el calor de la gente"

¿Echa de menos los tiempos en los que podía cantar y tocar de forma anónima?
Aún lo hago, aún lo hago. Puedo conciliar los dos mundos. Toco en recintos grandes, pero sigo actuando en un sitio muy guay de Lisboa que se llama Fábrica Braço de Prata, aunque no lo puedo anunciar porque sería una locura. De hecho, este año fui a tocar el mismo día que se celebraba Eurovisión en Lisboa, antes de la gala. Me encanta tocar en bares. Es más íntimo y verdadero. Me gusta mucho sentir el calor de la gente.

Creo que no le gusta hablar mucho de su paso por una especie de Operación Triunfo en Portugal cuando no tenía ni 20 años.
Es que eso no era música, era solo entretenimiento.

¿Cómo es que decidió participar? ¿Se arrepiente?
Fue por una novia que tenía. Ella pensaba que yo cantaba bien y me inscribió en el concurso. Lo que pasa es que pronto me di cuenta de que eso no era música, solo un pasatiempo para la gente. Mi verdadera carrera musical empieza después, en Mallorca, tocando en bares.

Usted había llegado a Mallorca en un Erasmus para estudiar Psicología.
Sí. El último año de instituto lo hice en Estados Unidos, en un programa de intercambio. Volví a Portugal un poco desorientado. No sabía bien qué hacer. Solo sabía que me interesaba mucho la gente, sus mentes. Y decidí estudiar Psicología. El caso es que acabé en Palma porque allí había un departamento muy bueno de psicología del deporte. Y empecé a cantar en bares y restaurantes. Me di cuenta enseguida de que era eso lo que quería hacer.

"Conocí a Rosalía en el Taller de Músics. Sabía que triunfaría. La había visto cantar 'Thinking bout you de Frank Ocean' y, tío, flipé. Me enamoré"

Y decidió venir a estudiar música al Taller de Músics de Barcelona.
Cogí mis cosas, cogí el barco y me marché a Barcelona. Fue un buen consejo de mi hermana [la compositora Luis Sobral]. Me decía, con razón,  que no podía estar toda la vida tocando en bares. "Si te quieres dedicar a la música, estudia música, hombre". Por fortuna la escuché. En el Taller aprendí toda la matemática de la música. ¡Y aprendí también catalán! Por cierto, ¿podemos hacer la entrevista en catalán? Voldria practicar. Estic estudiant francés i se m'està oblidant una mica el català, començo a barrejar coses... [y la entrevista transcurre en un catalán más que notable. Admirable, en fin, lo de Sobral y los idiomas, pues su castellano es de nivel nativo].

¿Es verdad que coincidió en el Taller de Músics con Rosalía?
Totalmente cierto. Yo sabía que iba a ser muy grande. La había visto cantar Thinking bout you de Frank Ocean y, tío, flipé. Me enamoré. Yo me enamoro muy fácilmente, pero en el caso de Rosalía estaba más que justificado. No es que fuéramos superamigos, pero siempre que nos veíamos hablábamos mucho. Una chica simpática. La admiro muchísimo.

Es una casualidad, pero Rosalía ha triunfado este año en el Sónar y usted participó en el festival con el grupo venezolano Noko Woi [de su amigo Leo Aldrey, a quien conoció en el Taller]. ¿Qué recuerda de su paso por el Sónar?
Fue un día un poco complicado. No estaba muy bien de salud aquel día. Teníamos un poco de miedo porque nos programaron a la una de la tarde y siendo un festival de música electrónica pensábamos que no habría nadie. Pero al final hubo gente. Acabó siendo un concierto muy divertido.

Usted se ha hecho famoso por su música inspirada en el jazz, pero tiene en marcha varios proyectos. ¿En qué género se siente más cómodo?
Realmente lo que más me atrae es el jazz, pero me gusta la música buena en general. Me gusta de todo, también el hip-hop: Kanye West, Tom Misch… Pero tiene que ser de calidad; si no, no me interesa. Además del proyecto con mi nombre, Salvador Sobral, que es básicamente jazz con sonoridades latinas, tengo otro proyecto de boleros tipo Bola de fuego pero con arreglos también jazz. Y soy el cantante de Alexander Search, una banda creada por Júlio Resende en la que interpretamos poemas que Pessoa escribió en inglés mientras vivía en Suráfrica. Y, por supuesto, Noko Woi. De hecho, estos días vamos a grabar algunas canciones con Noko Woi en Barcelona.

Señor Sobral, ¿de dónde la viene la pasión por la música?
Desde siempre. He cantado desde pequeñito. Yo ya cantaba fados a los cuatro años en la escuela. La verdad es que mi padre nos influyó mucho a mí y a mi hermana. Él no es músico, es anticuario, pero es un loco de la música. Nos ponía Beatles, Fleetwood Mac, Dylan. Escuchábamos mucha música en el coche cuando íbamos de viaje. Nos entrenó mucho los oídos.

Se lo habrán preguntado mil veces, pero es inevitable. ¿Cómo puede ser que un tipo como usted acabara en Eurovisión?
Fue un poco casual. De hecho, jamás me lo planteé como algo que pudiera ocurrir, pero ocurrió. Mi hermana fue invitada a presentar como compositora una canción en la gala de la RTP. Ella me eligió a mí para cantarla porque yo había lanzado mi disco Excuse me un año antes y no estaba teniendo mucho éxito. Pensó que si aparecía una vez en la televisión con una canción bonita quizá me conocería más gente y vendería más… Lo fuerte es que a la gente le encantó la canción y al final fuimos los elegidos para ir a Eurovisión. Los médicos no me dejaban salir del país porque estaba en lista de espera del trasplante de corazón. Pero tras una reunión con los doctores, al final fue posible.

¿Valió la pena ir a Eurovisión?
El festival es un show de tecnología audiovisual de última generación, lleno de efectos sonoros, pero musicalmente no es bueno, no hay canciones genuinas. Pero no puedo negar que me ha aportado cosas muy buenas. No dejo de estar ahora aquí por Eurovisión. En cualquier caso, en algún momento llegué a pensar que quizá gracias a mi canción y mi triunfo podía cambiar algunas cosas del festival, pero la edición de este año ha demostrado que nada ha cambiado. Eurovisión sigue siendo lo mismo.

Para darle la mejor experiencia posible estamos cambiando nuestro sistema de comentarios, que pasa a ser Disqus, que gestiona 50 millones de comentarios en medios de todo el mundo todos los meses. Nos disculpamos si estos primeros días hay algún proceso extra de 'login' o el servicio no funciona al 100%.