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EN EL PATIO DE LA SEDE DEL DISTRITO

El Festival Flamenco de Nou Barris renace 'queer', feminista, joven y local

Rebautizado como (R)oles, reivindica la potencia de Barcelona en el género y el papel de la mujer en todas sus disciplinas

La formación impartida en la ESMUC y el Taller de Músics ha creado músicos que dinamitan tópicos

Helena López

Pareja formada por la colomense Ana Brenes y el londinense Jero Férec.

Pareja formada por la colomense Ana Brenes y el londinense Jero Férec. / MAITE CRUZ

Jero Férec desarma a su interlocutor con una voz dulce y un acento andaluz que choca en un joven inglés que reside en Barcelona. "No es impostado, me sale así, de verdad", apunta el guitarrista, quien asegura que "simplemente" está apostando por la visibilidad queer en el flamenco. Ahí es nada. "El flamenco se ha alimentado siempre de figuras gais, lesbianas y trans, pero de forma invisible. Yo solo trato de dar visibilidad a algo que ha pasado siempre. De demostrar que es posible ser un guitarrista flamenco queer", se presenta. Podrán comprobar que efectivamente lo es los que acudan este sábado al patio de la sede del distrito de Nou Barris para la primera noche del reinventado Festival Flamenco de Nou Barris, rebautizado como (R)oles. Tras las credenciales del músico -"soy de Londres, tengo 25 años y soy maricón, no me voy a presentar como si fuera un gitano de Andalucía"- sobra explicar por qué.

"El flamenco es un mundo muy segregado. Los guitarristas, todos hombres; las bailaoras, mujeres; los cantaores, la mayoría hombres. Romper eso es muy difícil. Que una mujer sea guitarrista flamenca es muy complicado. Existe una discriminación por género brutal", señala la cantaora Alba Guerrero, quien añade que por supuesto que el flamenco es machista, mucho, "pero como lo es la sociedad, ni más ni menos". "Siendo mujer, en algunos tablaos, aquí en Barcelona, se te pide que bailes. No puedes cantar y ya está, si eres mujer se te pide también que bailes, algo que a un hombre, lógicamente, no le pasa. Esto se da sobre todo en locales enfocados al turista. El argumento de estos tablaos es: 'Las mujeres son más guapas y al público les gusta más verlas bailar'", relata la onubense, segunda promoción de Cante Flamenco de la ESMUC.

Alba Guerrero, quien actuará junto a la guitarra de Isabelle Laudenbach. /ÁLVARO MONGE

Barcelona fue la primera ciudad de España que ofreció estudios superiores de flamenco, pone en valor Guerrero, para quien festivales como el que se celebrará este fin de semana son "un soplo de aire fresco". "Se agradece la apuesta por los artistas de la ciudad, por los jóvenes, por las mujeres. Actuar en este escenario me hace una ilusión especial. Yo en Nou Barris he ido a ver a gente a la que admiro muchísimo; a la Yerbabuena…", se sincera. Con más de tres lustros de experiencia enseñando flamenco, la voz de los conciertos de Blancanieves, de Pablo Berger, dinamitará roles este sábado junto a la, sí, la, guitarrista Isabelle Laudenbach (ex Las Migas). Lo harán tras la actuación de Jero Férec, que acompañará a la cantaora colomense Ana Brenes.

Academicista, pero con sentimiento

La comisaria del festival, Silvia Cruz Lapeña, tuvo claro desde que recibió el encargo que era importante "reivindicar el trabajazo de la ESMUC y del Taller de Músics". "La idea de Barcelona como granero de creación y formación flamencas, romper la leyenda sobre la ciencia infusa en el flamenco y acabar con la idea de que aquí el flamenco es muy academicista, pero con poco sentimiento. Pues no. Aquí sentimiento va a sobrar", promete la entusiasta programadora, una de las mayores conocedoras del panorama flamenco local, quien ha disfrutado como una niña formando, casi pariendo, las tres parejas que abrirán el festival, que cerrará el domingo con el recital de Mayte Martín. Gratuito, como los tres conciertos del sábado, "en el marco de la apuesta municipal por una programación cultural de calidad descentralizada", señala la concejala de Nou Barris, Janet Sanz, quien destaca también que el distrito no podía ni quería perder su arraigado festival flamenco -que el año pasado no se celebró-, pero que era importante repensarlo (cambiar los roles, mantener los olés).

El encargo de Sanz a Cruz Lapeña -pagado por la ciudad con el impuesto turístico- no pudo hacer más ilusión a la periodista, quien habla con devoción de los seis artistas de la primera noche, que asegura que será "lo más parecido a una peña, pero aire de Barcelona". "Yo siempre he sido muy crítica. Por Nou Barris han pasado grandes figuras, pero en un cartel muy masculinizado y con perfiles más mayores -relata Cruz Lapeña-; hay muchísimas mujeres en la academia, pero, ¿dónde están encima de los escenarios?". La respuesta hoy es fácil. Este fin semana en Nou Barris.

Las jovencísimas Elisa Prenda (violín) y María José Llergo (cante)  / álvaro monge

Las benjaminas

María José Llergo y Elisa Prenda, cante y violín (sí, violín flamenco, que esto va de cambiar cosas), la tercera pareja, serán las encargadas de romper el hielo. "No llevan palmas. No llevan nada. Están ellas dos solas. En pelotas", se emociona la programadora, quien insiste en que "el flamenco en Barcelona es tan variado que va de Carmen Amaya a Rosalía, que ni siquiera hace flamenco". "María José Llergo, que es de Córdoba y vino aquí para estudiar en la ESMUC, me dijo un día: 'Tía, yo cantaba por peteneras y no lo sabía", prosigue con la misma pasión. Llergo cantaba desde pequeña, con su abuelo, una canción que va a cantar este sábado. Llergo y Prenda, jovencísimas, tampoco han tocado nunca juntas. Las ha unido Cruz Lapeña. Las ha unido Nou Barris, territorio que tiene claro que lo de este fin de semana solo es el principio.