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INTERFERENCIAS

La música sí tiene fronteras

Nando Cruz

"La música no tiene fronteras". Qué bien suena eso y qué falso es. Y si no, que se lo pregunten  a los directores del Sónar, que anunciaron para la edición del 2008 el debut en España de Konono Nº1 y vieron cómo su gozo caía en un pozo burocrático que finalmente impidió al grupo congoleño entrar en Europa.

Diez años después, el Sónar+D ha acogido una mesa redonda sobre cómo la tecnología puede ayudar a sortear los obstáculos físicos y legales que convierten en un infierno los desplazamientos de las personas. El mexicano Efraín Foglia expuso varios proyectos impulsados desde su empresa Mobilitylab.net para facilitar la conectividad en el Sáhara o hacer más seguro el paso de México a Estados Unidos. En zonas fronterizas como Tijuana, explica Foglia, se ve muy claro qué significa la lucha contra la migración: "Es una guerra contra los pobres".

Solo así se entiende lo que explicó luego la artista e investigadora Joana Moll. El programa BlueServo permite a estadounidenses ociosos espiar y delatar movimientos sospechosos que detecten en la frontera. Más de 200.000 personas dedican su tiempo libre a ese hobby. Son millones de horas de trabajo gratuito para el gobierno de Texas. Contó Moll que hay un bar en Australia donde tienen conectado un televisor todo el día para que su clientela pueda ver los últimos hallazgos de estos vigilantes no remunerados.

Sí, la crueldad de la gente es infinita. Se intuía en la mirada de la cineasta Brigitte Scheffer cuando narraba las atrocidades que ha visto en Libia siguiendo las rutas migratorias y, aún más, cuando callaba. Pero incluso en un mundo ideal sin fronteras, hay otros obstáculos que sortear. Y el madrileño Putochinomaricón lo explicitó en el cierre de su concierto reclamando una rebelión de las minorías. Los festivales son efímeros escaparates de diversidad (algunos, ni eso), pero si en un país con tanta migración como España apenas hay artistas españoles no blancos en la industria del ocio, en los medios y en los escenarios, el problema ya no está solo en las fronteras sino más adentro.

Temas: Sónar

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