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POLÉMICA EDITORIAL

Òmnium Cultural mueve ficha para apartar a Planeta del Premi Sant Jordi

La entidad renueva las bases del galardón y abre la publicación de la novela ganadora a otros sellos

Elena Hevia

El escritor Joan-Lluís Lluís, que obtuvo el último Premi Sant Jordi de novela. 

El escritor Joan-Lluís Lluís, que obtuvo el último Premi Sant Jordi de novela.  / JORDI COTRINA

En medio de los actuales vaivenes políticos, Òmnium Cultural ha hecho públicas las nuevas bases del certamen para el Premi Sant Jordi de novela, con varias condiciones que en la práctica podrían dejar al grupo Planeta fuera de sus propuestas. Además, la entidad sube la apuesta de la bolsa del galardón a 60.000 euros, sin contar los derechos de autor, por lo que se convierte en el mejor dotado de la literatura en catalán.

Tal y como ha trasmitido Òmnium, la publicación del premio se abre a todas las editoriales en catalán y no a una sola, que hasta el momento era Proa (que en la actualidad forma parte del grupo Planeta). La especificación en las nuevas bases de que las editoriales y grupos editoriales que editen el Sant Jordi deben tener su sede física o fiscal "en los 'Països Catalans'" y publicar habitualmente narrativa en lengua catalana, parecería apuntar en un principio a la intención de dejar fuera a Grup 62, participado en un 78,5% por el grupo Planeta. Pero la realidad es que, ateniéndonos a la letra, el Grup 62 no ha trasladado como el resto del grupo sus sedes social y fiscal a Madrid, sino que estas siguen estando en Catalunya.

Nuevo jurado

El sello que publique la novela se designará mediante concurso abierto y se limita a tres las ediciones consecutivas que podrá encadenar la misma editorial. Asimismo, se renueva el jurado, integrado por cinco especialistas de prestigio, sin “vinculación con el sector editorial”, que serán seleccionados integramente por Òmnium.  

La desvinculación de Planeta pasa en lo económico por asumir el propio Òmnium Cultural la dotación íntegra de 60.000 euros del premio. Hasta el momento era Edicions 62 a través del sello Proa quien aportaba esa cantidad en concepto de adelanto por los derechos de autor, una fórmula equiparable a la del Ramon Llull -el gran premio en catalán en la órbita de Planeta-, que ahora con el nuevo modelo se queda atrás en el ránking de las dotaciones.  

Grup 62 en Catalunya

Sin embargo, Grup 62, por boca del editor Emili Rosales, no da el Sant Jordi por perdido. Tanto “Edicions Proa como Grup 62 tienen la sede física y fiscal en Barcelona, eso no ha cambiado y no tenemos la menor intención de cambiar. Nuestro consejo de administración se reúne periódicamente en la ciudad”, informa.

"Lo que haremos es concursar con una propuesta muy estimulante, que, esperemos, esté en la línea de la renovación del Premi Sant Jordi"

Emili Rosales

Editor de Grup 62

Rosales (quien, por cierto, logró a su vez un Sant Jordi como autor en el 2004) dice conocer bien las nuevas bases y alarga la mano. “Lo que haremos es concursar con una propuesta muy estimulante que, esperemos, esté en la línea de renovación del Premi Sant Jordi que propone Omnium”, asegura, y destaca el hecho de situarse en “plena sintonía” con la entidad para convertir al Sant Jordi en uno de los grandes premios en catalán. Las editoriales que quieran optar a la coedición (con Òmnium) del Premi Sant Jordi podrán presentar sus propuestas hasta el 29 de junio de 2018 y el sello ganador se hará público el 30 de julio.

Fuentes de Òmnium defienden el cambio de las bases vinculado a la intención de repartir juego entre todo tipo de editoriales. El hecho de que la dotación sea aportada íntegramente por Òmnium facilita, según cree la entidad, el acceso al concurso para sellos más modestos. Aunque el requisito indispensable sea una primera tirada de 15.000 ejemplares y garantizar las distintas reimpresiones, así como la buena distribución de los libros.

La Nit de Santa Llúcia

La idea es que los libros editados acaben formando parte de una colección que recoja las obras galardonadas a partir de la ganadora de la próxima edición, que como es tradicional se otorgará en el marco de la Nit de Santa Llúcia, la Festa de les Lletres Catalanes, que reúne también el Carles Riba o el Mercè Rodoreda, entre otros. De todas formas y dado que la aparición de la novela del Sant Jordi suele darse previa a la 'diada' de Sant Jordi, suele ocurrir que el verdadero galardón esté entre los más vendidos el 23 de abril. 

Dentro de su política de renovación, Òmnium también ha convocado en el 2018 la primera edición del premio que lleva su nombre y que distingue a la mejor novela en lengua catalana publicada el año anterior, en una tradición poco usual que lo equipararía con el Goncourt. Dotado con 20.000 euros y 5.000 para la promoción del libro que en este caso se ha llevado Raül Garrigasait por su novela ‘Els estranys’.

El origen del Sant Jordi se remonta a 1947 cuando nació como Joanot Martorell y como tal distinguió a Josep Pla, Joan Sales o Blai Bonet, entre otros.  En 1960, cambió a su denominación actual y pasó a ser convocado por el entonces naciente Òmnium y por Enciclòpedia Catalana. Entre los autores de esta nueva etapa se encuentran Mercè Rodoreda, Maria Aurèlia Capmany, Montserrat Roig, Baltasar Porcel, Joan-Francesc Mira o Vicenç Pagès. Entre el 2007 y el 2011 se premió también a un finalista, pero en los últimos años se desestimó. 

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