Ir a contenido

ENTREVISTA

Marc Heredia: "Me considero bastante 'outsider"

El pianista barcelonés ofrece el 'Concierto para piano y orquesta' de Grieg con la Banda Municipal, en el Auditori

Marta Cervera

Marc Heredia, durante un ensayo con la Banda Municipal. 

Marc Heredia, durante un ensayo con la Banda Municipal.  / DANNY CAMINAL

Marc Heredia (Barcelona, 1988), premiado e inquieto pianista que se apartó de los profesores para hallar su propia voz, interpreta con la Banda Municipal el 'Concierto para piano y orquesta', de Grieg, este domingo (Auditori, 17 horas). 

¿Nervioso? No. Tengo muchas ganas de tocar en mi ciudad una obra que he interpretado varias veces. Al haberlo tocado con otras orquestas, lo tengo muy asimilado y ha sido fácil de trabajar con la banda.

¿Había trabajado ya a las órdenes de Salvador Brotons? Es la primera vez y nos hemos entendido muy bien. Ha bastado hablar un poco antes del ensayo y acabar de definir algunas cosas cuando lo hacíamos. 

¿Qué cambia de orquesta a banda con esta obra? La sonoridad es diferente. La producción del sonido de un instrumento de viento no es la misma que la de uno de cuerda. El momento en el que el sonido empieza es diferente. Al principio, cuando entra el piano en el segundo movimiento, siempre espero un milisegundo hasta que escucho el sonido del arco en la cuerda porque si no lo haces, entras antes. Con la banda has de tener la misma precaución, solo que los 'timings' son diferentes. Digamos que, si vas con la idea que haces música de cámara de gran formato, no hay un cambio sustancial.  


No había trabajado con Brotons pero sí interpretado obras suyas con el Trio Fortuny. Cierto. Hemos interpretado sus dos trios para piano, violín y violonchelo. Lástima que no pudiera venir al Palau cuando los tocamos. Ese día estaba en Nueva York. 


Ha dejado de ser una promesa ¿Y ahora qué? No lo sé. Mi carrera o mi trabajo, no sé como calificarlo, continúa. No sé en qué punto me hallo. Me concentro en tocar lo mejor que sé e investigar todo lo posible. Hace cosa de cuatro años dejé de recibir clases. 

¿Se cansó? He tenido grandes profesores, muy buenos y con una personalidad muy fuerte. Siempre les estaré agradecido por todo lo que aprendí con ellos porque me descubrieron cosas que desconocía. Pero llegó un momento en el que necesitaba tener mi propio espacio para poder hallar mi propio camino. Estaba tocando como ellos y, aunque comparto su visión, tenía que alejarme porque necesitaba cultivar todo lo aprendido por mi mismo y descubrir cómo yo soy.

Entonces, ¿está satisfecho? Creo que acerté porque, pasados unos años, he empezado a entender muchas cosas que me explicaron. Cuando estudias crees que entiendes unas cosas pero después te das cuenta que no lo captaste del todo o lo ves de otra manera. Eso también pasa en la vida. En estos momentos me siento muy cómodo interpretativamente. Pero uno siempre quiere más . Me levanto cada día diciéndome: "quiero tocar mejor que ayer".

¿Qué proyectos le esperan? Como solista lo más bonito es este concierto. Hay recitales a piano solo a la vista y masterclasses. También apuesto mucho por el Trio Fortuny, un proyecto donde tengo la suerte de trabajar con dos compañeros fantásticos, el violonchelista Pau Codina y el violinista Joel Bardolet, grandes músicos. No estoy de acuerdo con la mayoría de corrientes académicas existentes, en este sentido soy bastante 'outsider'. Pero con ellos conecto, me siento muy cómodo. 

¿Les veremos en Barcelona pronto? Este verano haremos varios trios de los hijos de Bach en el festival Bachcelona, entre otros. Después iremos al festival de Wissembourg en Francia a tocar el trio de Chaicovski. 

¿Hasta qué punto importan los agentes? Su trabajo consiste en abrirte puertas. Vender música es complicado. ¿Qué determina que un intérprete es mejor que otro? ¿Vas a decir tú que vales más que otra persona? Al final, es más una cuestión de marketing. Por eso hay agentes. Los músicos suelen hacer carrera donde viven o donde han estudiado, que es donde tienes los contactos. Yo no me puedo quejar. Estoy muy contento de tocar con la banda y en el auditorio de mi ciudad.

¿No le queda pequeña Catalunya? Catalunya es un ecosistema curioso musicalmente, y pequeño. Todos los músicos damos clases en algún sitio. Aunque, en este sentido, soy un afortunado. Casi me dedico solo a tocar. 
  

Temas: Música

0 Comentarios
cargando