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UNA GALA ALGO TIBIA

Los 10 momentos clave de la ceremonia de los Oscar

Algunas parejas estelares, algún chiste tonto con gracia y los discursos de Frances McDormand y Guillermo del Toro animaron otra gala con poca mordiente

Juan Manuel Freire

Frances McDormand, tras ganar el Oscar a la mejor actriz por Tres anuncios en las afueras

Frances McDormand, tras ganar el Oscar a la mejor actriz por Tres anuncios en las afueras / AFP / MARK RALSTON

No fue la mejor de las galas, pero tampoco de las peores. Sea como sea, se esperaba una mayor incisión política y menos palmadas de Hollywood a sí mismo. Aquí los diez instantes menos oscuros de otra gala de los Oscars excesivamente larga (aunque el discurso más corto tenía premio: una moto de agua).


EL MONÓLOGO
Tiros afinados de Jimmy Kimmel

En su segundo año consecutivo como presentador, Jimmy Kimmel resolvió con bastante fortuna la papeleta de acercarse al momento del #MeToo con empatía pero también humor. Dirigió buenos dardos a Harvey Weinstein y Mel Gibson, y regaló líneas tan citables como: "Si podemos unirnos para parar el acoso sexual en el trabajo, las mujeres solo tendrán que lidiar con el acoso sexual en todos los otros sitios a los que vayan". Un punto flaco del monólogo fue su chovinismo/ombliguismo: Kimmel señaló que solo dos de las nueve nominadas a mejor película ('Dunkerque' y 'Déjame salir') habían superado los 100 millones de recaudación, pero, sumando la recaudación del resto del mundo, no serían dos, sino seis.


EL PREMIO
Una moto de agua presentada por Helen Mirren

Helen Mirren y Mark Bridges, con la moto de agua de premio por el discurso más corto /AP / INVISION / CHRIS PIZZELLO

Como contábamos en la introducción, este año quien diera el discurso más corto se llevaba una moto de agua. Durante toda la gala, aquello sirvió como material para el chiste, un chiste algo elitista según algunos, como el crítico americano Nick Pinkerton. La mayoría de homenajeados prefirió demostrar amor por su familia y colaboradores a optar al preciado ítem. El ganador fue, finalmente, Mark Bridges, colaborador habitual de Paul Thomas Anderson, por su trabajo como diseñador de vestuario en “El hilo invisible”. ¿Tiempo del discurso? Alrededor del medio minuto. Un camino a seguir para futuras galas, queridos triunfadores de los Oscar.


LA AMENAZA
Lakeith Stanfield te saca a gritos del escenario

Finalmente la amenaza no se cumplió, porque casi todos los ganadores se explayaron a gusto, pero Kimmel avisó también en los prolegómenos de la gala que los ganadores que se extendieran con sus agradecimientos iban a salir de allí con miedo. Porque Lakeith Stanfield aparecería con el mismo traje y sombrero de paja que en 'Déjame salir' para gritarte la verdadera traducción del título original de dicha película: "¡Vete!", o "¡Sal de aquí!". El chiste tonto funcionó a la perfección, sobre todo por la entrega de Stanfield, que se pasó toda la noche tuiteando la gala graciosamente entre bambalinas.


LA CLASE
Lección de saber estar de Eva Marie Saint

63 años después de ganar el Oscar a la mejor actriz secundaria por su papel en 'La ley del silencio', Eva Marie Saint volvió a los Oscar para presentar la estatuilla al mejor vestuario y deslumbrar con su belleza, elegancia y lucidez. "Acabo de darme cuenta de algo; soy más mayor que la Academia", dijo, "unos cuatro meses más, o quizá cinco". Los suyos son los 93 años mejor llevados que se pueda uno imaginar. En su emotiva aparición aprovechó para recordar a su marido, Jeffrey Hayden, fallecido en la Nochebuena del 2016 con 90 años. Estuvieron casados 65 años.


EL DÚO DORADO (I)
Tiffany Haddish & Maya Rudolph, relevo necesario

En su presentación de los Oscars al mejor corto documental y de ficción, Tiffany Haddish y Maya Rudolph bromearon sobre los supuestos avances de la Academia en cuestión de representación, tanto en las nominaciones como en la elección de presentadores. Lo suyo fluyó con tanta química y gracia natural que muchos, incluyendo Tyra Banks, solicitaron en las redes el cambio de Kimmel por ellas dos en los Oscars 2019. Dato trivial de suma importancia: Haddish se puso el mismo vestido blanco de Alexander McQueen que llevó en la promo de 'Plan de chicas' y a su paso por 'Saturday night live', donde ya avisó: "Creo que debería ponerme lo que quiera, cuando quiera las veces que quiera, mientras lo limpie".


EL DÚO DORADO (II)
Lupita Nyong'o & Kumail Nanjiani, los pro-Dreamers

En su entrada para entregar el Oscar a mejor diseño de producción, Lupita Nyong’o (muy celebrada por sus gafas) y Kumail Nanjiani se presentaron como "los dos actores de los que siguen oyendo hablar pero cuyos nombres tienen problemas para pronunciar". Como después Guillermo del Toro, se identificaron orgullosamente como inmigrantes (Nyong’o nació en México y creció en Kenia; Nanjiani es de Pakistán), aprovechando además su discurso para aludir a la incierta suerte de los Dreamers después de que Trump cancelara en septiembre la Acción Diferida de 2012 (DACA). "A todos los soñadores ahí fuera, estamos con vosotros", dijo Nanjiani para concluir. 


EL VÍDEO ESTRELLA
Una defensa encendida de las "nuevas voces"

El vídeo, quizá, más convincente de este año no fue el larguísimo y algo aleatorio 'montage' dedicado al sempiterno tema de 'la magia del cine', sino el presentado por Ashley Judd, Salma Hayek y Annabella Sciorra (tres víctimas del acoso sexual de Harvey Weinstein) en defensa de las iniciativas Time’s Up y #MeToo. Personalidades como Lee Daniels, de nuevo Nanjiani, Ava DuVernay y Geena Davis defendían aquí con fiereza la necesidad de acabar con la discriminación por motivos de género y raza. La declaración quizá más contundente corre a cargo de Daniels: "Váyanse preparando para más 'Black Panthers', más 'Pliegues en el tiempo'. Estamos aquí, y no nos vamos a ir a ninguna parte". Palabra.


LA CANCIÓN
Sufjan Stevens, con algo de ayuda de sus amigos

Finalmente no ganó (como tampoco, por suerte, 'This is me'), pero 'Mystery of love' fue la mejor canción que sonó el domingo en el Dolby Theatre; también la interpretada con mayor delicadeza de matiz. Brillan la voz susurrante de Sufjan Stevens y también las aportaciones de invitados brillantes, entre ellos Annie Clark, alias St. Vincent, a la que algunos confundieron con Rooney Mara en la alfombra roja. No era una sorpresa, era un reencuentro: Clark formó parte del grupo de gira de Stevens antes de convertirse en St. Vincent. Lo raro, como señaló el crítico Mark Olsen, es que no se dedicara a la artista (como tampoco al gran Moses Sumney) un solo primer plano en la retransmisión. Y que la canción durase menos de dos minutos.


EL DISCURSO (I)
Siempre Frances McDormand

Sabíamos que con ella llegaría, si no el escándalo, como mínimo algo de electricidad extra. Y McDormand no defraudó. De entrada, la Mildred de 'Tres anuncios en los afueras' quiso reconocer a todas las mujeres nominadas este año y les pidió que se levantaran para compartir con ella ese momento. Su discurso acabó con un par de palabras misteriosas: "Inclusion", "rider". Gracias a la mente colmena que, en su mejor expresión, puede ser Twitter, pronto supimos a qué se refería. Los actores importantes pueden estipular en sus contratos que tanto el elenco como el equipo de una película esté formado por el grupo de personas más diverso posible. 


EL DISCURSO (II)
Guillermo Del Toro, fuerza del bien

Incluso entre los más fans de Guillermo Del Toro hay división sobre la posición de 'La forma del agua' en el conjunto de su considerablemente magna filmografía: a algunos les encanta, pero otros habrían preferido que lo ganara por 'La cumbre escarlata' o la nunca bien ponderada 'Pacific Rim'. Sea como sea, es imposible enfadarse porque Guillermo del Toro gane un Oscar. Por la pasión evidente que el mexicano invierte en su labor como cineasta. Y por lo condenadamente buena persona que parece. En su discurso volvió a insinuar esto último al decir: "Creo que lo mejor que hace el arte y nuestra industria es desdibujar las líneas en la arena", es decir, las fronteras, cualquier clase de muro.

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