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FESTIVAL DE VERANO

Aires venecianos en Sant Felip Neri

Marta Infante y Vespres d'Arnadí brillan en un repertorio con obras de Domènec Terradellas y Antonio Vivaldi

César López Rosell

Marta Infante, en el festival barroco con Vespres dArnadí, en la iglesia de Sant Felip Neri.

Marta Infante, en el festival barroco con Vespres dArnadí, en la iglesia de Sant Felip Neri. / VÍCTOR VIDAL

‘Da Venezia a Barcellona’ es el enunciado de la propuesta impulsada por el primer y estimulante festival de verano organizado en la iglesia de San Felip Neri por Vespres d’Arnadí. La formación barroca, que dirige Dani Espasa, presentó el miércoles con muy buena acogida su segundo programa, ‘Nel profondo e cieco mondo’, integrado por piezas instrumentales y arias del catalán Domènec Terradellas (Barcelona, 1713 - Roma, 1751) y de Antonio Vivaldi (Venecia, 1678 - Viena, 1741). La messo Marta Infante brilló como intérprete de un repertorio que domina, respaldada por una orquesta de fresca sonoridad que supo sacar partido de la excelente acústica de este templo del Barri Gòtic.

Uno de los atractivos de este programa, que relaciona la música veneciana de la época con Barcelona, era dar cancha al repertorio de Terradellas, el compositor catalán de ópera y música sacra más internacional del siglo XVIII, también conocido como Domenico Terradeglias. De ello dan fe sus estancias en Nápoles, Roma, Londres, Bruselas o París. El autor de ‘La Merope’ o ‘Sesostri, re d’Egitto’, por citar dos de sus más conocidas obras, estrenó en Venecia ‘Imeneo in Atene’, ópera de la que Infante recreó con impecable estilo ‘La beltà che t’innamora’.

CONCIERTOS DE ÉPOCA

La orquesta interpretó con refinadas prestaciones la obertura de la ópera ‘Artaserse’, con la aportación de solistas destacados como el contrabajista Oriol Aymat, versátil músico que es también miembro de Blaumut. Infante cerró la parte dedicada al notable representante catalán de la Escuela de Nápoles con una aclamada versión del aria ‘Dimmi che un impio’.

El clima de los conciertos de salón de la época estaba más que conseguido. Fue una delicia disfrutar igualmente de una muestra de la amplia producción de Vivaldi. La obertura de ‘Ottone in villa’ y la excelente factura del aria de ‘Il farnace’ y de la pieza y recitativo de ‘L’Orlando finto pazzo’ cerraron una clamorosa primera parte.

El ‘Concierto para violoncelo en si menor’ mostró en la continuación el buen ensamblaje del grupo orquestal. Siguió la preciosa  aria ‘Sol da te, mio dolce amore’ de ‘Orlando el furioso’, en lírico diálogo con Marina Comsa (flauta travesera), y la pieza que da título al programa. Estas últimas interpretaciones exhibieron a una desbordante Infante. La cantante hizo un gran despliegue de coloratura, poniendo el broche a una velada rematada con dos bises.

Emiliano González-Toro, con ‘Dolcissima anima’, y Maria Hinojosa, con ‘Il teatro del mondo’, serán los protagonistas de las próximas citas.

Temas: Ópera Música