07 jun 2020

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Aragón admite la buena conservación de las pinturas de Sijena

El trabajo hecho por el MNAC es irrelevante, según los abogados aragoneses, porque lo que se juzga es la devolución de los frescos, no su estado

AGENCIAS / HUESCA

Un vecino de Sijena ayudando a Joaquim Pradell, restaurador del MNAC, a arrancar las pintura del monasterio, en 1960.

Un vecino de Sijena ayudando a Joaquim Pradell, restaurador del MNAC, a arrancar las pintura del monasterio, en 1960.

El Juzgado de Primera Instancia número 2 de Huesca ha acogido este martes la segunda jornada del juicio en el que el Gobierno de Aragón reclama al MNAC la devolución de las pinturas de la sala capitular de Sijena para su restitución en el monasterio. Los frescos románicos fueron salvados tras un incendio en 1936 por Josep Gudiol con la ayuda de la gente del pueblo y desde 1961 se exhiben en el museo tras ser restaurados.

Un trabajo de recuperación que el abogado Alberto Gimeno, representante del Gobierno de Aragón, no ha cuestionado. El letrado ha reconocido que el museo ha conservado muy bien las obras, pero ha rechazado las pruebas presentadas por los peritos de la Generalitat por considerarlas irrelevantes ya que según Gimeno no se juzga su conservación sino que se reclama su devolución.

"En el pleito nunca se ha discutido el tema de la conservación de las pinturas, nunca se ha puesto en duda la conservación por parte del museo, sino que se pide, en nombre de las propietarias, que vuelvan las pinturas" y "en consecuencia las periciales de hoy no son relevantes de cara a los argumentos que esgrimimos en la demanda", ha argumentado Gimeno. "Los argumentos de nuestra demanda no han sido respondidos por las contrapartes", ha continuado el abogado para luego dejar claro que "nosotros no discutimos la conservación, es más, creemos que el MNAC ha conservado las pinturas muy bien", pero son "argumentos que nada tienen que ver con la demanda".

Por su parte, el abogado de la Generalitat de Cataluña, Xavier Muñoz, ha considerado que las periciales sí son relevantes. "Todo es un conjunto y en este pleito se juzga desde diferentes perspectivas y también es importante el papel que juegan desde el punto de vista museístico estos bienes allí", ha declarado.

Muñoz ha comparado la reclamación que hace Aragón de las piezas con la adopción de un niño. "Se quiso proteger estos bienes, ya que en el año 36 el edificio estaba quemado y si no se hubieran protegido estas pinturas no existirían. Esto es como lo de la adopción, cuando un niño queda abandonado y al cabo de unos años aparece la madre biológica y reclama al niño, este niño ha tenido que comer cada día y se ha tenido que cuidar cada día y esto es lo que ha pasado con estos bienes, que se han tenido que cuidar cada día como lo ha hecho la Generalitat desde el año 36 hasta el día de hoy".

El pleito pone en duda la cesión de las pinturas en comodato (una especie de préstamo indefinida) al MNAC en los años 60 y en el acuerdo firmado en 1992 entre las monjas sanjuanistas, la congregación que ocupaba originariamente el monasterio, y la Conselleria de Cultura de la Generalitat para su cesión definitiva. Acuerdos que los demandantes consideran que no tienen validez .