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ESTRENOS DE LA SEMANA

Los gemelos Kray, los gánsteres pop

'Legend' lleva al cine la vida de la pareja, que causó el terror en los 50 y 60 en el este de Londres

Su historia ha inspirado desde canciones de Morrissey hasta 'sketches' de Monty Python

Juan Manuel Freire

Tráiler de Legend.

Si hay algo que un verdadero gánster no quiere, es que lo cojan, pero los gemelos Kray se empeñaron en querer ser a la vez criminales y lo más conocidos posibles. Se cobraron su buena cantidad de víctimas, pero, a sus espaldas, los mafiosos de verdad se referían a ellos como simples matones; unos aficionados. Sea como sea, aquellas malas lenguas han pasado al olvido, mientras que ellos son ahora el tema de una gran producción, dirigida por un guionista oscarizado (Brian Helgeland), y con el título nada menos que de ‘Legend’. En el más allá deben de estar contentos. La película, protagonizada por partida doble por Tom Hardy, llega este viernes a nuestros cines.

 

Ronald y Reginald Kray nacieron en 1933 en Hoxton, barrio del este de Londres donde primero se hicieron conocidos como boxeadores y, después, dueños de bares y clubs progresivamente más glamurosos. Con su banda La Firma empezaron ofreciendo “protección” a cambio de dinero; después llegaron otra clase de crímenes, como robos a mano armada o secuestros. La fama de sus métodos violentos –a menudo con armas poco habituales para finales de los 50 como alfanjes o ballestas– traspasó fronteras y, poco a poco, creció la leyenda que señala el título de la película.

En sus sueños, los Kray eran gánsteres como los que habían admirado en el cine de pequeños, o en el caso de Ronnie, el más virulento de los dos –Reginald solo mató en una ocasión–, una leyenda de la talla de Jack El Destripador. Para ellos, el crimen más o menos organizado sería glamuroso o no sería, y se hicieron conocidos tanto por sus carnicerías como por sus trajes de Savile Row y corbatas estrechas.

Con ese aspecto impoluto los retrató David Bailey en los 60 en una famosa serie de fotos. Una de ellas, en la que salían con su hermano Charles, apareció en 1965 en un portfolio de Bailey que incluía también imágenes de los Beatles, los Rolling Stones y el bailarín Rudolph Nureyev, entre otros. Dos años después, piden al periodista John Pearson –tras rechazar Truman Capote el trabajo– que escriba su biografía. Otros dos años después, como era de esperar, iban a la cárcel con cadena perpetua.

LOS KRAY EN EL CINE

Esta increíble historia ya dio pie en los 90 a la película ‘Los Kray’, que protagonizaron Gary y Martin Kemp, guitarrista y bajista, respectivamente, de Spandau Ballet. (No, no son gemelos; Gary nació dos años antes que Martin). La película de Peter Medak se divertía pervirtiendo la imagen de estos galanes pop con imágenes de arrebatos de ira y espadas utilizadas para dibujar sonrisas para toda la vida.

Y el año pasado, unos meses antes de ‘Legend’, se estrenó en los cines ingleses la película independiente ‘The rise of the Krays’ (sus autores perjuran no haber tenido ni idea de la existencia de ese otro proyecto lujoso). Tendrá, curiosamente, segunda parte.

El influjo de los Kray sobre el cine no acaba aquí. James Fox visitó en prisión a Ronnie para preparar su papel de gánster en ‘Performance’, y después Richard Burton tomó la misma senda para protagonizar ‘El gánster’. Como Ronnie Kray, el personaje de Burton era un gánster violento y gay; se cortó una escena de amor entre el actor e Ian McShane por si el público no estaba preparado para ver al galán como homosexual.

IMPACTO POP

La bibliografía sobre los Kray supera los cincuenta volúmenes, y cada semana tienen lugar recorridos por su antiguo territorio de batalla. Pero incluso quienes no quieren saber de ellos, oyen hablar de ellos: son parte de la cultura pop y pueden aparecer, levemente disfrazados con otro nombre o no, en libros, 'sketches', musicales y canciones de artistas famosos.

A principios de los 70, Monty Python presentaron en su programa televisivo una particular versión de los Kray, los Piranha Brothers, violentos hasta el delirio cómico surrealista. A finales de década, el gran actor Bob Hoskins, experto en hacer de gánster, participó en un musical inspirado en su historia: ‘England, England’.

Uno de los últimos 'singles' de Morrissey en los 80, ‘The last of the famous international playboys’, era una especie de tributo a los hermanos sanguinarios, a los que Moz llegaba a interpelar por su nombre: “¿Reggie Kray, sabes cómo me llamo?”; “¿Ronnie Kray, te suena mi cara?”. Blur decían en ‘Charmless man’: “Creo que le gustaría haber sido Ronnie Kray”. Y en ‘London’, Ray Davies (ex The Kinks) recordaba a los Kray para describirlos como “gente muy peligrosa”.

Queda saber si Francesca Kray, su sobrina nieta, podrá aprovecharse del legado familiar para impulsar su incipiente carrera musical. En Facebook define su estilo como “Gangsta glamour”. Claro. 

Otros actores clonados

Tom Hardy tuvo ante sí un interesante desafío: duplicarse en la pantalla y no repetirse a sí mismo, sino dotar a cada gemelo Kray de una personalidad propia, un carácter y esencia (y sin ayuda del maquillaje extremo al que fue adicto en el pasado Eddy Murphy).

No es el primer actor que se ha visto en semejante tinglado, sino el último en una tradición con auténticos hitos: recuérdese, por ejemplo, la exhibición de Jeremy Irons en ‘Inseparables' de Cronenberg como dos gemelos idénticos y a la vez muy distintos, como los encarnados por Nicolas Cage en ‘Adaptation (El ladrón de orquídeas)’.

En ‘La red social’, Fincher y su equipo de efectos colocaron la cabeza de Armie Hammer en el cuerpo de otro actor para que el primero fuera ambos gemelos Winklevoss. 

Pero el récord en este sentido debe de tenerlo Tatiana Maslany, quien encarna en la serie ‘Orphan black’ a una docena de clones de sí misma. 

Temas: Películas Cine