GREMI DE LLIBRETERS DE CATALUNYA

Un Llibreter para Kerangal

Los galardones distinguen asimismo a Joan Benesiu y Emily Hughes

Los ganadores del Premi Llibreter, Emily Hughes, Maylis de Kerangal y Joan Benasiu, en la Antiga Fàbrica Damm, de Barcelona.

Los ganadores del Premi Llibreter, Emily Hughes, Maylis de Kerangal y Joan Benasiu, en la Antiga Fàbrica Damm, de Barcelona. / ELISENDA PONS

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ELENA HEVIA / BARCELONA

A los buenos libreros, los que viven con pasión su oficio, se les suele distinguir por su capacidad de prescripción de libros y el premio Llibreter, los tres galardones que el Gremi de Llibreters de Catalunya concede anualmente, es solo una visualización general de esa función imprescindible. La idea, expuesta por Antoni Daura, presidente del gremio, es poner el foco en aquellos libros que merecen un consenso público más amplio y por las razones que sea no lo han obtenido. En este caso las recomendaciones, los premios, han ido a parar a Reparar a los vivos de la francesa Maylis de Kerangal (Anagrama / Angle), en la categoría Otras literaturas; Gegants de gel del valenciano Joan Benesiu (Edicions del Periscopi), en el apartado Literatura catalana, y Salvaje, de la hawaiana radicada en Londres Emily Hughes (Libros del zorro rojo), considerado el mejor álbum ilustrado.

Maylis de Kerangal (Tolón, 1967) ha visto como con su sexta novela, Reparar a los vivos, un libro escrito con ligereza y una estructura de thriller sobre el dramático tema del trasplante de órganos, establecía un punto de inflexión en su trayectoria. «Mis anteriores novelas eran mucho más intelectuales -comentó ayer la autora, horas antes de recibir el galardón-. Ésta la escribí tras la muerte de una persona muy cercana, como una forma de metabolizar mi dolor y me ha reportado un número muy amplio de lectores. Algunos me confesaron que gracias a este libro regresaban a la literatura».

Ser un escritor de frontera, haber nacido en Beneixama, uno de los últimos pueblos de la provincia de Alicante, ha marcado la personalidad literaria de Joan Benesiu, seudónimo de Josep Martínez Sanchis, que publicó con su nombre sus dos anteriores trabajos, pero solo como Benesiu ha obtenido una mayor visibilidad en el sello independiente Edicions del Periscopi y se ha convertido en el descubrimiento del año de las letras catalanas. La novela sigue la conversación de distintos personajes que significativamente se encuentran en la ciudad argentina de Ushuaia, en la Tierra del Fuego, que simboliza el último límite físico, a través de un discurso en el que se filtran las obsesiones del autor, profesor de filosofía. «Sí, acepto que mi libro forme parte de la llamada novela de ideas, porque todo libro nace de una. Eso me ha permitido una mayor libertad que si hubiera abordado su tema de fondo, el cruce entre frontera e identidad, en un ensayo. Además he tenido un gran cuidado en  que la novela no escorase por un peso excesivo de la filosofía».

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El premio a Salvaje, el álbum ilustrado, supone también un doble reconocimiento. Al trabajo de la jovencísima -23 años-  ilustradora Emily Hughes, por supuesto, y al sello que la acoge que en estos días cumple 10 años de trayectoria. Salvaje es una feliz y desacomplejada reedición de El libro de la selva, sobre una niña que vive intensamente en la naturaleza. Visiblemente emocionada, Hughes aseguró haber encontrado la inspiración en su padre que le enseñó que «lo que realmente importa es el interior de las personas».