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LAS REIVINDICACIONES EN LA GALA

Hillary, toma nota: habla Patricia

Arquette impacta con su discurso a favor de la igualdad salarial y de derechos de la mujer

I. N.
NUEVA YORK

Se pueden publicar y se publican informes y análisis que reflejan la grave discriminación salarial de la mujer, en Hollywood y más allá. Ya se sabe: la comparación de sueldos de los 10 actores y actrices mejor pagados (484 millones de dólares para ellos, 181 millones para ellas); datos que demuestran que, de media, una mujer cobra 82 centavos por cada dólar que gana un hombre por la misma labor.

Se pueden organizar y se organizan conferencias, discursos e iniciativas. Lo difícil es darles una exposición global. Aunque solo sea por haber logrado eso en 14 segundos, hay que quitarse el sombrero ante Patricia Arquette.

Al recoger el primer Oscar de la gala, la actriz -46 años, 28 delante de las cámaras- hizo las dedicatorias pertinentes: familia, equipo... Pero giró al final: «Hemos peleado por los derechos de todo el mundo. Es hora de que tengamos igualdad salarial de una vez por todas y derechos igualitarios para las mujeres en EEUU».

A ese clamor le siguieron algo más que los enérgicos «¡yes, yes, yes!» con que Meryl Streep recibió sus palabras. Arquette se hizo instantáneamente reina viral de las redes, donde alguien incluso tuiteó: «Hillary, toma nota», colocando en la agenda de la potencial candidata presidencial el feminismo sin excusas. Y Arquette puso la guinda a un año en que ha florecido la reivindicación de las actrices por ser tratadas con respeto («somos más que nuestros vestidos», recordó en la alfombra roja Reesse Whiterspoon).

Ayer el debate entraba en una nueva fase. A Arquette le atacaron medios conservadores como la Fox por reclamar después ante la prensa una enmienda constitucional para alcanzar la igualdad. También otras explicaciones que dio tras el escenario le granjearon críticas desde parte de la comunidad negra y de los gays, que asumieron que da por concluida la lucha por sus derechos al declarar que «ha llegado la hora de que peleen por nosotras».

Son discusiones que importan, pero vuelven a la normalidad. Nada que ver con lo que pueden lograr 14 segundos en los Oscar.