La 70ª edición de la Mostra de Venecia

Nicolas Cage se reivindica

El actor ofrece una de sus mejores interpretaciones en años en el 'thriller' sureño 'Joe', de David Gordon Green

Philip Groening, autor de 'El gran silencio', estudia el maltrato doméstico en la pretenciosa 'La mujer del policía'

Nicolas Cage, ante los fotógrafos, tras presentar ’Joe’ en Venecia, ayer.

Nicolas Cage, ante los fotógrafos, tras presentar ’Joe’ en Venecia, ayer. / AP / ANDREW MEDICHINI

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NANDO SALVÀ

John Travolta era solo un vago y borroso recuerdo cuandoPulp fictionse estrenó en Cannes en 1994 y lo relanzó al estrellato. Matthew McConaughey se arrastraba por estúpidas comedias románticas cuandoKiller Joese presentó aquí en la Mostra en el 2011 y lo reconvirtió en nueva referencia del cineindie.Los festivales de cine también sirven para eso, de modo que tal vez Nicolas Cage también pueda beneficiarse de Joe, presentada ayer a competición, para detener el inexorable descenso hacia la autoparodia con el que tantos personajes interpretados últimamente con el único objetivo de meterse un abultado cheque en el bolsillo le están castigando.

Curiosamente, el director de Joe es David Gordon Green, un tipo que en solo unos años pasó de ser considerado el sucesor de Terrence Malick a caerse de bruces por culpa de las lamentables comedias Caballeros, princesas y otras bestias(2011) y El canguro(2012), y que hace solo unos meses pareció volver al buen camino tras presentar la deliciosa comediaPrince Avalancheen la Berlinale. Es cierto que el poder regenerador deJoe, aunque indudable, se adivina modesto. La película no intenta nada nuevo: se trata de la arquetípica historia de un hombre, decente pero capaz de hacer cosas terribles y azotado por la culpa y el sufrimiento, que para redimirse se convierte en figura paterna de un muchacho a su vez necesitado de que alguien lo salve, en este caso de un padre monstruoso.

Green, en todo caso, recurre a varios métodos para alejarse de la fórmula estricta, o al menos para darle una mano de pintura. Por un lado, conecta la historia con los wésterns clásicos: varios de los personajes se rigen por férreos códigos de honor, y hay un clima de fatalidad que lo permea todo y que nos deja claro que, al final, alguien acabará irremediablemente con la camisa empapada de sangre.

A VER SI NO SE TUERCE/ Por otro, el director suspende intencionadamente la progresión narrativa para entretenerse en la atmósfera, y como resultado Joe funciona a modo de terrorífico retrato de la América Profunda, un lugar donde los hombres conducen con el volante en una mano, una cerveza en la otra y una pistola cargada en la guantera; un lugar de vagabundos, analfabetos y perros rabiosos, y de tipos que matan por una botella de vino barato y venden a sus hijas por unos dólares. En otras palabras, sería el entorno perfecto par otra interpretación de Cage basada en el exceso, la mueca y el amaneramiento, pero en lugar de eso ofrece uno de sus mejores trabajos en años. A ver si no vuelve a torcerse.

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En cambioLa mujer del policía, también presentada ayer a concurso, no tiene nada de convencional.El nuevo trabajo del alemán Philip Groening, que hace ocho años obtuvo un tremebundo éxito gracias el documentalEl gran silencio-el de los monjes, para entendernos--, cuenta aquí una historia de maltrato doméstico que nada tiene que ver con, por ejemplo, Te doy mis ojos. Aquí, la intención es ofrecer una mirada clínica y aséptica al abuso, menos por una cuestión de pudor que en pos del tipo estrategia estilística que revela a un autor pretencioso. De hecho, Groenig divide su relato en 59 capítulos, cada uno presentado con su título sobre fondo negro, y eso por sí no solo nos impide toda implicación emocional, sino que además hace que contemplar la película sea profundamente irritante.

CON TRAMPA/ Por otro lado, Groening hace trampa. Aísla a la familia como si de una muestra de laboratorio se tratara: viven en un no lugar, no tienen vecinos ni familia, la mujer no va al trabajo o a hacer la compra y la niña no va al colegio. Asimismo, convierte a la víctima en un ser pasivo y sin personalidad. Es decir, esquiva todo aquello que le obligue a buscar soluciones dramáticas y eso resulta particularmente inaceptable considerando que la película dura tres horas y, aun así, no parece tener nada particular que decir acerca del maltrato. ¿Que es algo terrible? ¿Que pasa en las mejores familias? ¿Que al final las principales víctimas son los niños que crecen en semejante ambiente? No hacía falta, gracias.