NUEVA FÁBULA DEL NARRADOR ITALIANO

La 'desaparición' de Baricco

El autor presenta 'Mr. Gwyn', sobre un escritor que decide dejar de serlo

El escritor italiano Alessandro Baricco, ayer en un céntrico hotel de Barcelona.

El escritor italiano Alessandro Baricco, ayer en un céntrico hotel de Barcelona. / JOAN CORTADELLAS

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ELENA HEVIA
BARCELONA

Como Don Giovanni, Alessandro Baricco (Turín, 1958) podría canturrear «el catalogo è questo» (Este es el catálogo). Donde el legendario amante enumera mujeres, el escritor lo hace con sus novelas. Las ama a todas aunque sean tan distintas entre sí. El símil viene a cuento porque el italiano trae bajo el brazo una nueva novela Mr. Gwyn (Anagrama / La Magrana) y también firma una adaptación para jóvenes de Don Juan. La primera constatación de Baricco, que acepta con una sonrisa la definición de escritor sin estilo, «porque este debe adaptarse al tema y no al revés», es que Mr. Gwyn no se parece nada a su anterior trabajo, Emaús.  Aquella era «una novela de piedra y con muchos ángulos» mientras que ésta «más bien parece de cristal, transparente». Mr. Gwyn sigue la decisión de un escritor que un buen día deja de escribir, «o mejor dicho deja de publicar, para buscar nuevos caminos al gesto de la escritura». Esos caminos le llevan a realizar retratos literarios al natural como si fuera pictóricos y a dejarse ir en un proceso de abandono del mundo y desaparición que, inevitablemente, recuerda a J. D. Salinger, uno de los escritores favoritos de Baricco. No en vano le puso Holden -el protagonista de El guardian entre el centeno- al taller de escritura que dirige en Turín.

Inevitable pensar en Baricco -tan buen comunicador, tan querido por los lectores en Italia, tan solicitado por la televisión- como la otra cara de la moneda del escritor oculto. Tras algún forcejeo dialéctico -«Esto es solo una fantasía, no tiene nada que ver conmigo, si hubo un punto de inflexión en mi escritura se produjo hace años»- termina por admitir que sí, que la desaparición es una de sus fantasías subterráneas. «Pero para desaparecer hace falta mucho talento y también mucho espíritu destructivo y a mí, por lo menos, me falta lo segundo».

Tratándose de las vicisitudes de un escritor en crisis, el libro también encierra una reflexión sobre cómo se construye una narración. «Decir que somos páginas de un libro que nadie ha escrito  es algo vago pero encierra un cierta verdad. En la novela se asegura que no somos personajes sino historias y que se necesita alguien para que reconozca la historia de la que formamos parte sin saberlo y la escriba. Esto es lo que hace Gwyn».

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La música, es sabido, es una de las pasiones del autor, que se inició en la escritura como crítico musical y en esta obra, como en otras suyas, también tiene su presencia. De ahí que -emulando a su compatriota Raffaella Carrà- si fuerra una composición musical Mr. Gwyn sería unas clásicas «variaciones sobre un tema» según Baricco. «Hay un tema al que se le van añadiendo motivos hasta que al final desaparece y se convierte en otra cosa, siempre con el mismo ritmo de una forma muy lenta en su construcción».

'SPIN OFF' / Pese a que como autor Baricco se fuerza a cambiar de estilo de un libro a otro, tras Mr. Gwyn no ha podido hacerlo. Se ha visto obligado a escribir la novela allí evocada, que presumiblemente escribe el protagonista y en la que aparecen los famosos retratos literarios. Tres veces al amanecer, recién aparecida en Italia, y que tiene pendientes por ahora sus traducciones al castellano y catalán, es una obra independiente que se puede leer sin conocer su precedente. «Pero solo ahí se podrán leer los retratos de Gwyn ».