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ÓBITO

Adiós al gran jurado

Fallece el novelista, poeta y traductor Carlos Pujol

ELENA HEVIA
BARCELONA

En la concesión del Premio Planeta algunas cosas cambiaban edición tras edición. Para empezar, la condición de los ganadores, también los miembros del jurado que iban cumpliendo su ciclo y se renovaban... Lo que permaneció inmutable durante 40 años en ese consejo deliberador del todopoderoso grupo editorial fue la presencia del enjuto y casi quijotesco Carlos Pujol, que poseyó una discreción propia de los agentes secretos y una flema casi anglosajona. «Yo soy de poco hablar / por eso escribo», dijo en uno de sus poemas.

El novelista, poeta, crítico y traductor literario falleció ayer a los 75 años en Barcelona, su ciudad natal. Era él quien como secretario del jurado (desde el 2006) informaba puntualmente a los periodistas de las últimas tendencias temáticas de los centenares de aspirantes al premio, sin que ningún otro dato realmente significativo se filtrara en la rueda de prensa celebrada siempre el día antes de la noche de la concesión. «Según la gente sé guardar muy bien / mi secreto pero si lo contara / dejaría de ser secreto y mío», dejó escrito en otro poema que describe su talante hermético más allá de la anécdota. «Fue un hombre con una gran independencia que siempre se mantuvo al margen de las modas y los políticos»; así le ha definido su hijo, a modo de explicación de su escasa visibilidad mediática como autor.

QUERENCIA FRANCESA / Profesor de Literatura Francesa en la Universitat de Barcelona, puesto que abandonó a finales de los 70, fue crítico literario en diversos medios periodísticos de Barcelona y Madrid y sus ensayos y cuidadas ediciones y prólogos dieron cuenta de su labor como gran difusor de la cultura francesa y traductor de sus clásicos, desde Baudelaire y Stendhal a Georges Simenon. Sin olvidar sus versiones del inglés de Jane Austen, Daniel Defoe y Stevenson. En El mágico prodigioso analizó la obra de su amigo y colega en heterodoxia Joan Perucho.

Su trayectoria dio un significativo y tardío quiebro en 1981, con su debut como narrador con la novela La sombra del tiempo, a la que siguieron El lugar del aire, La noche más lejana, Jardín inglés -novela de trasfondo policiaco por la que fue nominado para el Nacional de Narrativa- y Los días frágiles. Sus novelas más recientes son Antes del invierno (2008) y El teatro de la guerra (2009). Paralelamente también desarrolló una larga dedicación a la poesía, en la que debutó pasada la cincuentena con Gian Lorenzo (1987) en un recorrido ininterrumpido que culmina en el 2008 con Poemas, una antología de una obra en la que siempre se consideró a sí mismo como «un poeta menor», en el sentido anglosajón del término.

El presidente del Grupo Planeta, José Manuel Lara Bosch -que heredó la confianza que su padre, José Manuel Lara Hernández, depositó en el escritor y consejero- ha destacado la cultura y erudición del autor, «un universalista respetado y apreciado por todos».

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