Ir a contenido

entrevista con el BATERÍA DEL GRUPO INTERPOL

Sam Fogarino: «Hay demasiados artistas buenos»

Los neoyorquinos Interpol presentan hoy su cuarto y melancólico disco en el Sant Jordi Club. Habla Sam Fogarino, el batería (en la foto, a la derecha).

JUAN MANUEL FREIRE
BARCELONA

-Su nuevo álbum ya es el cuarto, pero se llama, simplemente, Interpol. Me pregunto si se lo han planteado como un reinicio.

-¡No, no, en absoluto! En realidad, tiene más que ver con el sonido que estábamos buscando para este disco. Nos planteamos hacer una especie de refinamiento antes que añadir elementos, así que tenía sentido llamar al disco solo Interpol. Si hubiéramos optado por un título complicado, habría chocado con la idea de un álbum -el mejor de los nuestros, si me pregunta- que busca ante todo el minimalismo.

-En el anterior, Our love to admire (2007), optaron por un sonido exuberante y formas diversas de encarar las canciones. Y no fue del todo bien recibido. ¿Les influyó eso a la hora de pensar en el nuevo, tan minimalista, tan concentrado?

-¡A mí me gustaba el anterior disco! Aunque es cierto que creó una división de opiniones, entre el público y la prensa, e incluso dentro de la banda. Pero si le soy sincero, y no es por hacer promoción, casi prefiero el último, porque su sonido es… Es más natural. Esta vez tuvimos todo el control. Me encanta. Me parece sólido y redondo.

-Parece un disco aislado por entero del exterior. Ajeno a todo lo que no sea Interpol.

-Era lo que queríamos, la verdad. Y en términos estrictamente musicales, puedo decir que nada que no sea nosotros mismos nos ha influido. Nunca hemos escuchado mucha música mientras estamos escribiendo canciones; y en esta ocasión, quizá, menos que nunca. Preferimos no dejarnos animar por las cosas del exterior. Porque las cosas del exterior también te pueden desanimar.

-¿Qué quiere decir?

-Pues que hay demasiados artistas buenos.

-¿Son ustedes de los que solo escuchan música antigua -de artistas muertos, a ser posible- para no sentir la presión de la competición?

-Sí, somos de esos. Es una buena táctica, la verdad es que te hace sentir más seguro. Si te levantas un día, pones la radio y escuchas a algún grupo hacer tu música, pero mejor, llega la depresión. Así que mientras estábamos haciendo este álbum, solo me permití escuchar antiguos discos de David Bowie.

-Si ponen la radio, también escucharán, quizás, a grupos que copian a Interpol.

-Eso dicen, pero no es algo a lo que preste atención; es algo, sobre todo, creado por la prensa. Editors son según algunos como una réplica británica de nosotros. Me da igual, en serio. Intento estar alejado de los comentarios de la crítica, aunque sean positivos.

-Parece que el cine sí es una gran influencia para ustedes.

-Es así sobre todo en cuanto a Paul Banks -cantante, letrista y guitarrista- y a mí. Puedo ver películas sin problemas, porque no sé hacer cine y no me genera presión ver el trabajo de otros. Para el último álbum estuvimos viendo un montón de películas de Isabelle Huppert…

-Es decir, la gran influencia de Interpol es la Huppert.

-Sí, podría ser. Y en particular La pianista… ¡Qué intensidad! Nos impactó esa película.

-¿Cómo llevan la marcha del bajista Carlos D?

-Nunca hemos sido tan felices. David Pajo, su reemplazo, es un músico poderoso, férreo, increíble… Es más que un sustituto. Ha mejorado la banda. Con Carlos D llevo un año sin hablarme.

-¿Y no hay planes de hacerlo?

-¿Para qué? Mire, hemos salido ganando. ¿Cómo decirlo suavemente? Carlos D tenía una pose en el escenario que, sencillamente, me ponía nervioso… Era un mundo aparte. Y no se planteaba cambiar. Ahora tocamos de una forma más fluida, nadie tiene pose propia. Somos gente que se lleva bien tocando lo mejor que puede…

-Si algún día deja la batería, podría ser cocinero. Según parece, no se mueve mal entre fogones...

-Bueno, tampoco es para tanto [risas]. Hago lo que puedo. Me gusta la cocina italiana sencilla. ¿Sabe qué? Cultivo mis propios tomates.

Para darle la mejor experiencia posible estamos cambiando nuestro sistema de comentarios, que pasa a ser Disqus, que gestiona 50 millones de comentarios en medios de todo el mundo todos los meses. Nos disculpamos si estos primeros días hay algún proceso extra de 'login' o el servicio no funciona al 100%.