CRÍTICA DE CINE

'Dios es mujer y se llama Petrunya': desafiar el machismo

La película de Teona Strugar Mitevska funciona como sátira, como retrato desolado de la mujer en un entorno denigrante y como lúcido vehículo reivindicativo

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Beatriz Martínez
Beatriz Martínez

Periodista

Especialista en cultura y cine

Escribe desde Madrid

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En medio de una ceremonia religiosa, una mujer salta al agua y se hace con una cruz sagrada que debería haber recogido un hombre. Se llama Petrunya y no quiere devolver su trofeo porque lo ha conseguido legítimamente. Pero a su alrededor se levantará un vendaval de indignación que revelará la cara más retrógrada de la represión patriarcal. La directora macedonia Teona Strugar Mitevska utiliza los símbolos para evidenciar el machismo y la intolerancia de una sociedad anclada de los valores ancestrales. La película funciona como sátira, como retrato desolado de la mujer en un entorno denigrante y como lúcido vehículo reivindicativo.

Dios es mujer y se llama Petrunya ★★★

Dirección:  Teona Strugar Mitevska

Reparto:  Zorica Nusheva, Labina Mitevska, Stefan Vujisic, Suad Begovski, Simeon Moni Damevski, Violeta Sapkovska, Petar Mircevski

Título original:   'Gospod postoi, imeto i’ e Petrunija'

País: Macedonia

Duración:  100 minutos

Año:  2019

Género:  Drama

Estreno:  24 de enero del 2020