25 sep 2020

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EL PODIO DEL GP DE ANDALUCÍA LE ANIMÓ

Rossi meditó la retirada tras fracasar en el GP de España

El padre del nueve veces campeón reconoce que, al regresar a Italia tras el primer gran premio, tuvo que convencerle para que no lanzase la toalla tan pronto

"No se si vale la pena tantos sacrificios para acabar el séptimo", le dijo el 'Doctor' a Graziano, que se volvió loco con el podio del segundo GP de la temporada

Emilio Pérez de Rozas

Valentino Rossi, eufórico, tras conseguir la tercera plaza del GP de Andalucia, en Jerez.

Valentino Rossi, eufórico, tras conseguir la tercera plaza del GP de Andalucia, en Jerez. / MILAGRO / GIGI SOLDANO

El italiano Valentino Rossi, de 41 años, un auténtico mito del motociclismo, poseedor de nueve títulos mundiales y que este año cumple su temporada nº 25 en la élite mundial, estuvo a punto de arrojar la toalla, abandonar, retirarse, jubilarse de las motos, del Mundial, el pasado 20 de julio, cuando, de regreso a su rancho de Tavullia (Italia), le confesó a su padre, Graziano Rossi, expiloto de 250cc, que lo quería dejar tras uno de los peores fines de semana de su triunfal, admirada y premiada vida deportiva.

El 'Doctor' empezó el Mundial de MotoGP, como el resto de componentes de la parrilla de la máxima categoría, en el Gran Premio de España, vivido en Jerez. Y lo hizo viendo como él era incapaz de sacarle partido a una Yamaha M1 que, en manos de Fabio QuartararoMaverick Viñales y Franco Morbidelli volaba, estando siempre todos ellos entre los cinco primeros de cada entrenamiento. 'Vale', sin embargo, no dejaba de sumar desastre tras desastre aquel fin de semana: 13º en el FP1 del viernes; 20º, sí, sí, 20º, en el FP2 de aquel día; 8º y 17º en el FP3 y FP4 del sábado; 9º en la parrilla de salida y, en carrera, a falta de cuatro vueltas y cuando ya le había sobrepasado, volando bajito, Marc Márquez (Honda), en plena remontada, se vio obligado a abandonar por rotura de motor.

"Por vez primera en 25 años, ví a Valentino, en el primer gran premio de Jerez, embarazado y cansado, tanto física como mentalmente"

Carlo Pernat

Comentarista y descubridor de Valentino Rossi

"Por vez primera en muchos años", explicó Carlo Pernat, el gran descubridor de Rosssi, "vi a Valentino cansado, desanimado, mal física y mentalmente. Cuando le pasó Márquez, estaba totalmente embarazado". "Jamás había visto a 'Vale' tan triste como cuando regresó de Jerez tras correr la primera carrera de la temporada", reconoció, días después, Graziano Rossi a Massimo Calandri, periodista de 'la Repubblica'. "Quería dejarlo, pero, finalmente, sigue por que ama las motos. Aquel lunes le parecía que era inútil seguir, que todo lo que había hecho no le servía para nada y que no valía la pena tanto sacrificio y stress para acabar el séptimo o tener que abandonar".

La reflexión de papá

Graziano reconoció que estuvieron hablando mucho tiempo y que, finalmente, 'Vale' decidió concederse un nuevo periodo de reflexión antes de decidir si renovaba con Yamaha como piloto oficial, con el mejor material de todos, en el equipo 'satélite' Petronas, acuerdo que está a punto de hacerse público. "Todo el mundo sabe que Valentino ya solo corre para divertirse y, por tanto, en el mismo momento en que esa diversión se convierte en sufrimiento, en desencanto, es lógico que se desanime y piense en dejarlo", explicó Graziano Rossi. "Yo no le dije nada especial que no le dijera las otras veces que hemos hablado, en el sentido de que lo importante es que disfrute en la pista, cosa que ocurrió a la semana siguiente".

Valentino Rossi besa el trofeo del GP de Andalucia, al acabar tercero la carrera. / AFP / JAVIER SORIANO

Lo cierto es que durante el primer fin de semana de la temporada, del 17 al 19 de julio, Rossi fue duramente criticado y hasta maltratado por gente importante del'paddock' de MotoGP, sobre todo teniendo en cuenta el campeonísimo que es. Desde las filas de Yamaha, por ejemplo, Massimo Menegalli, su 'team manager', insinuó, en DAZN, que "Rossi debería de plantearse cambiar su estilo de pilotaje porque ya se ve que su actual y tradicional manera de pilotar esta moto no funciona". Era, sin duda, un dardo al pecho del 'Doctor'.

"Tras el podio del segundo GP de Jerez, le envié un washap que decía 'te llenaría de besos todo el día' y 'Vale' me respondió 'grazie, babbo'"

Graziano Rossi

Padre de Valentino y expiloto de 250cc

Algo parecido, muy parecido, se atrevió a comentar publicamente Piero Taramasso, responsable de la marca de neumáticos francesa Michelin, cuando dijo, en SKY Italia TV,que "el problema de Valentino siempre es el mismo: no logra sacar el cuerpo de la moto en las curvas y su viejo estilo de pilotaje desgasta más que los demás los neumáticos. Valentino va muy metido dentro del carenado en las curvas y castiga más que los demás la parte exterior de la goma, que aumenta de temperatura y, al final, baja su rendimiento". Ni que decir tiene que Rossi replicó inmediatamente a Taramasso y le recordó que "Andrea (Dovizioso), por ejemplo, tampoco se descuelga, tampoco saca el cuerpo en las curvas, y sus ruedas duran toda la carrera".

Rossi se enfrentó a Yamaha 

Pero llegó el siguiente gran premio, el segundo consecutivo en Jerez, el de Andalucía, y Rossi decidió plantar cara a todos los jefes de Yamaha. Apoyado por su equipo personal, empezando por su amigo del alma 'Uccio' Salucci, y su cuadro técnico, liderado por el español David Muñoz, el 'Doctor' le dijo a Lin Jarvis, jefe de todo el operativo Yamaha Monster en los circuitos, que iba a cambiar la moto a su gusto. "He tenido que forzar, incluso, algunas decisiones políticas para poder salir adelante con mis ideas", reconoció Rossi al bajar del podio tras quedar tercero, en una carrera extraordinaria, tras las Yamaha de Quartararo y Viñales. Hacia un año que Rossi no se subía al podio (EEUU-2019).

"Mamma mia, ti riempirei di bacci por tutto il giorno", fue el washap que papá Rossi le envió a su hijo para que lo viese al bajar del podio de Jerez. Ese "mamma mia, te llenaría de besos todo el día" fue respondió con un enternecedor "grazie, babbo", gracias, papá, cómo no.