Proyecto del Institut de Ciències del Mar

Un escuadrón de robots submarinos con inteligencia artificial vigilan los ecosistemas del Mediterráneo

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Un robot submarino durante un proyecto de investigación en las costas catalanas.

Un robot submarino durante un proyecto de investigación en las costas catalanas. / UDG

Valentina Raffio

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Todo lo que ocurre en el fondo del mar es, en gran parte, un misterio. Sobre todo porque las aguas, por límpidas que parezcan, se convierten en una barrera casi impenetrable para observar qué ocurre en las profundidades. ¿Entonces cómo podemos saber qué está pasando a cientos de metros de la superficie? Catalunya ha desplegado un pequeño pero sofisticado escuadrón de robots submarinos para vigilar "sobre el terreno" varios ecosistemas del Mediterráneo, evaluar el estado de diferentes especies vulnerables y mejorar las medidas de conservación y protección. "Necesitamos tener cuanta más información posible para preservar estos espacios", comenta el ingeniero Ivan Masmitjà, del Institut de Ciències del Mar (ICM-CSIC).

Los proyectos de investigación cuentan con varios robots submarinos con forma de torpedo fabricados en Girona por la empresa Iqua Robotics. En estos momentos se están utilizando al menos dos modelos: uno (con un cilindro de 1,6 metros de largo y 52kg de peso) ha sido diseñado para bajar hasta a 200 metros de profundidad y explorar las aguas durante 8-10 horas seguidas, mientras que el otro (con tres cilindros de 1,5 metros cada uno y 140 kg de peso en total) tiene la capacidad de descender hasta 500 metros. En ambos casos, estos instrumentos se están utilizando para descender hasta lo más profundo del Mediterráneo y estudiar el impacto de la crisis climática y la sobrepesca en diferentes ecosistemas vulnerables y especies amenazadas.

"Estos robots utilizan técnicas de inteligencia artificial para estudiar el terreno"

Ivan Masmitjà

— Ingeniero experto en robótica submarina

"La parte más complicada de estos estudios es poder ver qué ocurre debajo de las aguas y buscar la mejor trayectoria para estudiar el terreno", comenta Masmitjà en una entrevista con EL PERIÓDICO. "Estos robots utilizan técnicas de ecolocalización similares a las ballenas y los delfines para orientarse y rastrear las especies de interés. Además, hemos incorporado un nuevo sistema de inteligencia artificial para que puedan escoger la mejor trayectoria a seguir para estudiar un terreno concreto", añade este ingeniero especializado en robótica submarina que, junto a expertos de diferentes disciplinas, está liderando estos estudios.

El investigador Ivan Masmitjà, del ICM, junto a uno de los robots submarinos utilizados para investigar los ecosistemas catalanes.

El investigador Ivan Masmitjà, del ICM, junto a uno de los robots submarinos utilizados para investigar los ecosistemas catalanes. / Manu Mitru

Seguimiento de tiburones y cigalas

Uno de los estudios más grandes que se han puesto en marcha con estos robots submarinos es el conocido como proyecto BITER, en el que participa el Instituto de Ciències del Mar, la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC) y la de Girona (UDG). Esta iniciativa está explorando las reservas marinas protegidas ubicadas en varias áreas de la costa catalana para evaluar tanto su estado como su utilidad con el fin de ayudar a la recuperación de ciertas especies vulnerables a la crisis climática o la sobreexplotación pesquera como, por ejemplo, los tiburones gato (Scyliorhinus canicula), los congrios (Conger conger), los pulpos blancos (Eledone cirrhosa) y las cigalas (Nephrops norvegicus).

Estos vehículos submarinos estudian especies vulnerables a la crisis climática o a la sobrepesca

Una parte del seguimiento de estas especies se está realizando con técnicas de marcaje (es decir, la instalación de un identificador en los animales) y otra parte está en mano de los robots submarinos. "Hemos colocado una serie de dispositivos electrónicos en el fondo del mar que emiten sonidos constantes (del tipo tip-tip-tip) y que permiten a los robots crear un mapa del terreno, monitorizar el comportamiento de las especies y estudiar su evolución", explica Masmitjà. "A partir del año que viene también incorporaremos cámaras ópticas para captar imágenes de estas especies", añade.

Plataformas submarinas

La otra gran misión de este escuadrón de robots submarinos se conoce como PLOME, está siendo liderada por la Universitat de Girona (UDG) y cuenta, además, con la colaboración de expertos de la UPC, la Universitat de les Illes Balears (UIB), la Politècnica de Madrid (UOM) y el Institut de Ciències del Mar. En este caso, el objetivo será desplegar una plataforma en el fondo del mar que sirva de 'base' de operaciones para los proyectos de investigación submarinos. "En la mayoría de incursiones, los robots pueden explorar el terreno durante 10 horas como máximo. En este caso, estamos trabajando para que todo este sistema pueda funcionar de forma autónoma durante varias semanas, incluso meses, sin que tengamos que intervenir en él", comenta el ingeniero.

"Necesitamos cuanta más información posible para entender el estado de estos ecosistemas marinos"

Según explican los impulsores de este proyecto, que ha recibido una financiación de 1,5 millones de euros, esta plataforma submarina servirá, por un lado, para recargar los robots submarinos y, por otro, para transmitir información en tiempo real a la superficie que pueda servir a los científicos para estudiar el estado de diferentes especies mediterráneas. Las primeras pruebas de esta tecnología se realizarán en las aguas de Sant Feliu de Guíxols, Vilanova i la Geltrú y Barcelona. "Necesitamos cuanta más información posible para entender el estado de estos ecosistemas marinos y ayudar a diseñar mejores políticas de protección", argumenta Masmitjà sobre el despliegue de estas iniciativas.