Balance de las negociaciones

Promesas, dudas y opacidad en la primera semana de la Cumbre del Clima de Glasgow

  • Tras una semana plagada de anuncios, la COP26 se convierte en dos cumbres: la de las promesas globales y la de las negociaciones a puerta cerrada

  • Científicos y activistas reprochan la falta de claridad y de ambición de los pactos anunciados hasta la fecha

Miles de manifestantes inundan las calles de Glasgow mientras finaliza la primera semana de la Cumbre del Clima (COP26)

Miles de manifestantes inundan las calles de Glasgow mientras finaliza la primera semana de la Cumbre del Clima (COP26) / Danny Lawson

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Valentina Raffio
Valentina Raffio

Periodista.

Especialista en ciencia, salud y medio ambiente.

Escribe desde Barcelona.

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Hace ya una semana que la ciudad escocesa de Glasgow se ha convertido en el epicentro de unas negociaciones clave para el futuro del planeta. La Cumbre del Clima (COP26) arrancó el pasado lunes con la promesa de convertirse en un punto de inflexión en la lucha contra la crisis climática. Tras una semana de grandes anuncios, científicos y activistas que están siguiendo el evento en primera línea explican que, en realidad, la Cumbre de Glasgow se ha convertido en dos cumbres: la de las promesas grandilocuentes que acaparan titulares y la de las negociaciones técnicas que se debaten a puerta cerrada. 

Según explican varios expertos interpelados por EL PERIÓDICO, la primera semana de la Cumbre de Glasgow se cierra con un sentimiento un tanto agridulce. En tan solo unos días, gobiernos de todo el mundo han anunciado una batería de nuevos pactos para, por ejemplo, reducir un 30% las emisiones de metano para 2030, revertir la deforestación esta década o dejar de financiar la compra de combustibles fósiles con dinero público a partir de 2022. Pero no es todo oro lo que reluce. Y aunque estos anuncios hayan despertado el entusiasmo de muchos, los expertos sugieren fijarse en la letra pequeña antes de cantar victoria

El acuerdo global sobre metano, por ejemplo, no cuenta con la firma de China, India y Rusia. Indonesia no ha firmado el pacto contra la deforestación. Y el gran compromiso sobre el fin de los combustibles fósiles ha sido impulsado por una veintena de países de los que, en estos momentos, todavía no ha trascendido la lista completa. En todos estos casos, explican los expertos, preocupa más quien se niega a firmar que quien anuncia a bombo y platillo su respaldo. La ausencia de algunos países en estos acuerdos multilaterales es, en realidad, una declaración de intenciones

También preocupa que estos grandes pactos globales se conviertan en un espejismo. En una promesa que nunca llega a cumplirse. "Está muy bien que se anuncien nuevos compromisos, pero el hecho de que no sean vinculantes es un problema porque no hay garantías de que se vayan a cumplir", explica Francisco Doblas Reyes, investigador del Barcelona Supercomputing Center (BSC-CNS) y uno de los científicos que ha liderado la última gran radiografía de la crisis climática (IPCC). "India ha prometido que llegará a cero neto de emisiones en 2070, en cincuenta años. En ese tiempo puede pasar de todo", reflexiona Doblas-Reyes. 

"Está bien que se anuncien nuevos compromisos, pero el hecho de que no sean vinculantes es un problema"

Francisco Doblas-Reyes

Esta semana, mientras los países anunciaban sus nuevos compromisos, varios organismos científicos han recalculado el impacto de estos pactos para el futuro del planeta. En estos momentos el mundo va camino a un calentamiento global de 2,7 grados. Si los nuevos pactos globales se cumplen al pie de la letra, el aumento global de las temperaturas se podría limitar a 1,8 grados de media; tres décimas por encima del 'techo' fijado por el Acuerdo de París y muy por encima de lo que la comunidad científica considera saludable para el planeta y la humanidad.

Los claroscuros del debate

Tras "una semana de locos" corriendo por el recinto de la COP26, la científica Alicia Pérez-Porro explica qué está ocurriendo en la otra cara de la Cumbre. Es decir, en las negociaciones políticas "reales". "Estamos ante un debate muy técnico y muy sesudo. Se están discutiendo algunos de los temas que quedaron abiertos en el Acuerdo de París, como los mecanismos de financiación y de transparencia. Y todo esto, aunque es muy importante, no acapara titulares", comenta la coordinadora científica del CREAF. Para entender el entramado de las negociaciones, Pérez-Porro explica que "Glasgow no está construyendo una casa desde cero, está rediseñando el circuito eléctrico".

"Glasgow no está construyendo una casa desde cero, está rediseñando el circuito eléctrico"

Alicia Pérez-Porro

La experta en política climática Cristina Peñasco define esta primera semana de Cumbre del Clima como "un momento en el que hay mucho ánimo para hacer cosas pero que, desgraciadamente, todavía falta mucho por hacer". En una entrevista con este diario, Peñasco coincide en el diagnóstico de "las dos cumbres" pero, lejos de quedarse solo con la parte crítica, explica que esta bifurcación puede tener su parte positiva. "Es un punto a favor que se den acuerdos multilaterales más allá de las negociaciones porque así, sumando esfuerzos, llegaremos más lejos. Sobre todo viendo la implicación que está teniendo la industria y el sector financiero en estos compromisos públicos", comenta la investigadora, afiliada a la Universidad de Cambridge. 

"Hay mucho ánimo para hacer cosas pero todavía falta mucho"

Cristina Peñasco

El ambientólogo y activista Víctor de Santos, de Scientist Rebellion, critica la falta de transparencia de las negociaciones de la Cumbre y la "insuficiencia" de los pactos globales anunciados esta semana. "Incluso si todos estos acuerdos se cumplieran todavía estaríamos muy por encima de lo que dice la comunidad científica. Es decepcionante ver que esto no va a ningún sitio", comenta.  La promesa global para acabar con el carbón, explica, plantea abandonar este combustible fósil entre 2030 (en los países ricos) y en 2040 (en los países en vías de desarrollo), "pero la ciencia dice que esto se tiene que hacer ya, no en diez años". 

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"Incluso si todos estos acuerdos se cumplieran todavía estaríamos muy por encima de lo que dice la comunidad científica"

Víctor de Santos

Tras este agridulce balance de la primera semana de la COP26, Glasgow se prepara para la segunda y última semana de debate. El momento de las "negociaciones políticas de alto nivel", resume el presidente de la COP, Alok Sharma, en un comunicado de prensa remitido a los medios tras una semana de silencio sobre las negociaciones. El plan es que los acuerdos estén cerrados el día 10, que el 11 se acabe de pulir el redactado y que el 12 se anuncien los resultados. En la práctica, todo apunta que las conclusiones se darán a conocer a lo largo del fin de semana. Según coinciden todos los científicos y activistas interpelados por este diario, todavía es pronto para saber si Glasgow va por el buen camino o no.