Efectos de la crisis climática

El último refugio del hielo ártico es más vulnerable de lo que creíamos

Un oso polar se posa sobre una placa de hielo ártico situada al norte de Groenlandia.

Un oso polar se posa sobre una placa de hielo ártico situada al norte de Groenlandia. / Kristin Laidre / Universidad de Washington

  • El 14 de agosto del 2020, las imágenes satelitales mostraron una pérdida del 50% del hielo marino en el Ártico

  • Este fenómeno, lejos de ser algo puntual, podría cronificarse con el avance del calentamiento global

3
Se lee en minutos
Valentina Raffio
Valentina Raffio

Periodista.

Especialista en ciencia, salud y medio ambiente.

Escribe desde Barcelona.

ver +

En el extremo norte de nuestro planeta, justo donde confluyen Groenlandia y las islas del archipiélago canadiense, se encuentra el último refugio de hielo ártico de la Tierra. Se trata de la reserva de hielo más importante del globo y de una de las últimas guaridas para los animales que viven de la nieve y el frío ártico. Siempre se había pensado que esta zona, de hecho, sería una de las más resistentes frente a la inclemencia de la crisis climática. Hasta el verano pasado. El 14 de agosto del 2020, las imágenes satelitales mostraron un descenso histórico de hasta el 50% del hielo marino. Ahora, un año más tarde, un estudio de la revista 'Nature' constata que este refugio ártico es mucho más vulnerable de lo que creíamos.

El 80% del hielo se perdió a causa de factores climáticos como, por ejemplo, el viento que rompe y mueve las placas heladas. El otro 20% desapareció por un problema mucho más estructural: el adelgazamiento del hielo marino causado por el calentamiento global. Ambos factores, esgrime la investigación, fueron los responsables de que el hielo bajara prácticamente a la mitad. Y esto, lejos de señalar a este evento como algo inédito, pone sobre la mesa la "vulnerabilidad" de la zona ante los efectos a largo plazo de la crisis ecológica desencadenada por nuestra especie.

El problema, señalan los investigadores, va mucho más allá del deshielo. Preocupa que la pérdida de hielo ártico arruine el último refugio de especies marinas como los osos polares, las focas anilladas y barbudas, las morsas y hasta las gaviotas de marfil que pululan por el norte de Groenlandia. No está claro qué será de estos animales cuando el deshielo avance. Sobre todo si tenemos en cuenta que, según apuntan las previsiones a largo plazo, la pérdida de hielo ártico podría acabar cronificándose en verano.

El declive del Ártico

Entender hacia dónde va el hielo ártico no es fácil. De hecho, las masas de hielo están en continua transformación y cuentan con una gran variabilidad (tanto estacional como interanual). Aun así, los datos muestran de manera inequívoca que el deshielo avanza a un ritmo alarmante. Las imágenes satelitales captadas desde el espacio confirman que se está perdiendo alrededor de un 13% de hielo ártico cada década. Esta tendencia lleva casi medio siglo en marcha. Si en 1980 se registraban más de siete millones de kilómetros cuadrados de hielo ártico, el balance del 2020 muestra que estamos por debajo de los cuatro millones de extensión.

Noticias relacionadas

Según apuntan las predicciones del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), de seguir así gran parte del hielo ártico podría desaparecer en tan solo una generación. Y ahora que sabemos que el último bastión del hielo ártico también tambalea ante el avance del calentamiento global, la pregunta es qué será de los animales y humanos que viven del hielo. La oenegé ecologista WWF recuerda que el hielo ártico es una herramienta fundamental para comunidades como los inuit, que lo utilizan para viajar y cazar. También es el hogar de una cuarta una cuarta parte de los osos polares del mundo y de gran parte de las ballenas del planeta. Pero eso no es todo.

"Lo que sucede en el Ártico no se queda en el Ártico", señalan los ecologistas. "Sin una acción urgente para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, el mundo seguirá sintiendo los efectos del calentamiento del Ártico: desde el aumento del nivel del mar a los cambios en el clima y los patrones de precipitación, el aumento de los fenómenos meteorológicos extremos y la pérdida de poblaciones de peces, aves y mamíferos marinos", zanja WWF.