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España logró bajar las emisiones de CO2 un 2,2% el año pasado

El aumento de la producción de energía renovable al ser un ejercicio humedo facilitó la reducción

El tráfico rodado aumentó los gases un 2,7% y ya representa el 25% del total

Manuel Vilaseró

Atasco de coches a la entrada en la ciudad de Barcelona

Atasco de coches a la entrada en la ciudad de Barcelona / FERRAN NADEU

España emitió a la atmósfera el año pasado 332,8 de toneladas de CO2 equivalente, lo que supone una disminución de un 2,2% respecto al 2017, según el avance provisional del inventario de gases de efecto invernadero (GEI), hecho público por el Ministerio para la Transición Ecológica.  La reducción se debió principalmente al fuerte incremento de la producción de energía hidráulica, que creció en un 84,9% respecto a 2017 gracias a que fue un año hidrológicamente húmedo, así como al aumento de la producción eólica en un 3,5%.

Ambos factores han permitido reducir en un 15,7% las emisiones vinculadas a la generación eléctrica dado que la subida de fuentes renovables permitió rebajar la producción de ciclos combinados de gas (-18,9%), el carbón (-17,2%) y la que emplea combustibles líquidos (-4,5%).

Más gasolina y diésel

El descenso global enmascara el aumento que han registrado el resto de sectores. El más preocupante es el del tráfico rodado. Sus emisiones han crecido un 2,6%,  debido a la subida del consumo de gasolina ( 4,8%) y del gasóleo (2%), y ya  representan el 25% del total. Las emisiones del transporte aéreo nacional, aunque sólo suponen un 0,9% del total (sólo cuentan los vuelos internos), han aumentado 10,1%.

Crecieron también las de los sectores residencial, comercial e institucional (+1,9%) y el vinculado al consumo de combustibles en maquinaria agrícola, forestal y pesquera (+4,1%). Las emisiones de la industria aumentaron un 2% y las emisiones procedentes de la agricultura no varían respecto al dato de 2017, dado que se compensa la subida de las emisiones ganaderas (+1,4%) con la bajada de las procedentes de cultivos (-2,5%).

Aún lejos del objetivo 

Desde que en 2012 se frenó la instalación de las energías fotovoltaica y eólica, las emisiones de efecto invernadero se mantienen prácticamente estables, entre las 323 y las 340 toneladas, y solo suben o bajan en función de si el año ha sido más o menos lluvioso.

Los datos del avance sitúan el nivel de emisiones en España 15,4 puntos porcentuales por encima del nivel de emisiones de 1990, año de referencia para evaluar las medidas de mitigación. El borrador del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima 2021-2030 (PNIEC), enviado el pasado mes de febrero a la Comisión Europea por el Gobierno,  plantea un conjunto de acciones para reducir, en 2030, 21 puntos porcentuales respecto a los niveles de 1990 (227 millones de toneladas), lo que, a día de hoy, implicaría una reducción de 31,5%. En millones de toneladas, 105 menos.