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Marta Hugas: "Se ha demonizado a los transgénicos"

EFSA

ENTREVISTA

Marta Hugas: "Se ha demonizado a los transgénicos"

La jefa científica de la Autoridad Europea para la Seguridad de los Alimentos es una de las voces más acreditadas sobre el riesgo de consumir determinados productos

Irene Savio

La microbióloga Marta Hugas (Girona, 1958) demuestra una gran diplomacia. Al ser preguntada genéricamente sobre las polémicas y los recelos acerca de los alimentos que llegan a nuestras mesas, puntualiza y matiza. Su voz es una de las que de verdad cuentan en el ámbito alimentario en Europa. Desde hace 16 años forma parte de la Autoridad Europea para la Seguridad de los Alimentos (EFSA), de la cual desde el 2017 es la jefa científica. Antes se formó en el IRTA, Institut de Recerca i Tecnologies Agroalimentàries, dependiente de la Generalitat de Catalunya. Más recientemente, también ha pisado a la prestigiosa Harvard Kennedy School, donde realizó estudios en toma de decisiones en el ámbito científico.

La EFSA fue creada en el 2002, pero aún hay europeos que desconocen su función. Explíquenos para qué sirve.
La agencia es muy importante. Desde aquí, damos consejos a los que van a gestionar el riesgo, para que tengan en cuenta las evidencias científicas a la hora de elaborar reglamentos para mejorar la seguridad de los alimentos.

¿Eso significa que las evaluaciones científicas de la EFSA sirven para que las instituciones europeas y los estados hagan leyes al respecto?
Sí, exacto. Nosotros evaluamos el riesgo y ellos lo gestionan. Por supuesto, ellos también toman en cuenta otros elementos, como factores socioeconómicos (el coste) y de percepción, para desarrollar y aplicar sus legislaciones en materia alimentaria. 

¿Las instituciones suelen atender las sugerencias de la EFSA?
Sí, en general, sí. 

¿Y la industria?
La industria también, porque tiene interés en proteger al consumidor. Además, en la EFSA, tenemos un sistema para involucrar al sector, junto con las asociaciones de consumidores y las ONG medioambientales.

Sin embargo, hace algunos años, la agencia tomó la decisión de prescindir de algún colaborador por su vinculación con la industria. ¿Cómo logra hoy mantenerse independiente?
Desde que se creó la EFSA, hemos ido siendo más y más conscientes de la necesidad no solo de ser independientes, sino también de parecerlo. Pero es cierto que la percepción a veces ha sido un poco diferente. Por eso hemos elaborado leyes internas cada vez más restrictivas para aceptar, o no, a nuestros colaboradores. Si un colaborador ha trabajado para la industria, y ha recibido dinero de la industria, no puede trabajar con nosotros en el mismo tema.

"La industria atiende nuestras recomendaciones, porque tiene interés en proteger al consumidor"

Parece una línea muy fina.
Es cierto que la industria busca a los mejores expertos y nosotros también. Y esto a veces puede ser un poco difícil pues los programas de investigación de la UE requieren que los investigadores trabajen con empresas, para que no estén en una nube, sino en contacto con la realidad. Por eso también, en el caso de que necesitemos consultar a expertos que tienen conflictos, usamos mecanismos para escuchar al experto sin que éste influya en las conclusiones de las recomendaciones. Esto nos sirve para conseguir las mejores evidencias científicas. 

¿Es suficiente el presupuesto de la agencia?
Nuestro presupuesto ha sido congelado durante varios años por la crisis económica. Eso nos ha llevado a priorizar constantemente los temas en los que trabajar y, por falta de recursos, no hemos podido hacer todo lo que hemos querido. Sin embargo, ahora los legisladores han manifestado una clara intención de que nuestro presupuesto aumente. Esto es importante pues trabajamos con las tareas que nos envía la Unión Europea, pero nuestro reglamento nos permite la posibilidad de identificar áreas sobre las que nadie nos pregunta pero que vemos necesario  que sean evaluadas científicamente. 

¿Cuáles son las preocupaciones más apremiantes de la agencia en la actualidad?
Lo primero que respondo cuando me hacen esta pregunta es que nunca como ahora los consumidores europeos han estado tan protegidos. Esto lo dice la Organización Mundial de la Salud. Pero, sí, siguen existiendo retos. El principal es el de la resistencia antimicrobiana. Es un reto muy importante para la salud pública, en lo que se refiere a alimentos, a la utilización en animales y a la medicina humana. Cada año, en la UE mueren más de 30.000 personas porque no hay antibióticos que puedan contrarrestar las infecciones, muchas veces hospitalarias.

¿Qué otras cuestiones les preocupan?
Las enfermedades por las intoxicaciones alimentarias. Hemos avanzado en el combate contra la salmonelosis (salmonela). La hemos disminuido a la mitad desde que existe la EFSA, gracias a recomendaciones como la vacunación para las gallinas ponedoras. Otro reto son las enfermedades producidas por virus y listeriosis (listeria). Más de 200 personas mueren cada año en Europa por esta enfermedad.

¿Qué posturas mantiene sobre los experimentos de 'Editing Genoma', que, en lugar de mezclar genes de especies distintas –como ocurre con los transgénicos–, está enfocada únicamente a manipular el ADN de los vegetales?
Es una nueva tecnología que debemos estar preparados para evaluar, por los productos que nos llegarán. Es verdad que esta nueva tecnología parece mucho más simple y más fácil, y puede dar lugar a productos con un gran valor para la salud pública. Sin embargo, nosotros nos basamos en lo que se legisla y, de momento, la legislación contempla que se traten igual que los productos transgénicos, a los que, por cierto, se ha demonizado.  

El pasado marzo, el Tribunal de Justicia de la UE  pidió a la EFSA desclasificar los informes sobre la posible toxicidad del polémico glifosato, uno de los herbicidas más usados.
Hasta ahora, no podíamos dar datos confidenciales de los dosieres de empresas en los que trabajamos. La legislación nos decía que los teníamos que proteger, porque podían afectar a la competitividad de la compañía correspondiente. Pero después de la resolución del tribunal, los hemos hecho públicos. La verdad es que nosotros no tenemos ningún interés en no publicarlos. Dicho esto, con el nuevo reglamento (aprobado por la UE sobre la EFSA), se abren las puertas para que en la mayoría de los casos estos documentos se publiquen inmediatamente después de recibirlos. Por eso con la nueva legislación va ser todo mucho más claro. Para nosotros es mucho mejor.

¿Volverán a evaluar la peligrosidad de glifosato?
La respuesta es sí. Después de cierto tiempo se vuelven a evaluar las sustancias que han sido aprobadas. Ahora unos cuantos países ya lo están haciendo y, en el 2022, nos llegarán esos dosieres y publicaremos nuestros resultados. 

"Cada año, en la UE mueren más de 30.000 personas por falta de antibióticos que contrarresten las infecciones"

No hay cura para la Xylella fastidiosa, el ébola de los olivos.  ¿En qué lugares la situación es particularmente crítica?
En Italia, la Xylella afectó en el sur a olivos milenarios. Cuando apareció esta bacteria, transmitida por una especie de mosca que vuela, las recomendaciones fueron que había que arrancar estos olivos. Esto fue muy difícil para las autoridades por el valor emocional que tenían estos olivos. Este patógeno ha viajado; ya se conocía en Estados Unidos, donde afectaba a la vid, mientras que en Centroamérica había afectado a plantas ornamentales. Hoy también se encuentra en Córcega, en las islas Baleares y en el Levante español. Allí afecta más a los almendros, que son un poco más resistentes. Espero que las autoridades tomen medidas para contener esta plaga.

Algunos países, como Italia y España, han perdido muchísima biodiversidad en el último siglo.
Por eso creo que en el futuro hay que hacer un cambio de enfoque. No podemos dedicarnos solo a evaluar un producto en concreto, hay que tener un enfoque multidisciplinar, para evaluar el sistema alimentario en su conjunto. 

¿África es el futuro?
Por supuesto. Los países africanos acaban de firmar un Tratado de Libre Comercio y ahora nos están preguntando cómo funciona la seguridad alimentaria en la Unión Europea. Esto es muy importante porque sin seguridad alimentaria en otros países es difícil tener un buen comercio global. Para nosotros África es un destino, está ahí, y tiene un gran potencial. Lo importante es que su desarrollo sea sostenible. 

Datos biográficos

Procede de una familia de granjeros y veterinarios. De sus orígenes y también de la influencia que en ella ejerció una profesora de Biología surge su vocación.

Se formó en el Institut de Recerca i Tecnologies Agroalimentàries (IRTA), organismo dependiente de la Generalitat, donde trabajó durante 17 años, hasta el 2002.  

En el 2003,  dio el paso a Europa y se incorporó a la EFSA como coordinadora científica del panel de riesgos biológicos. 

Desde octubre del 2017, es la jefa científica de la agencia europea, con sede en Parma (Italia), que dirige el austriaco Bernhard Url.