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Barcelona crea una guía para una comunicación inclusiva y libre de prejuicios

Recoge recomendaciones relativas al racismo, el género, la salud mental y las personas con discapacidad o diversidad funcional

El Periódico

Barcelona crea una guía para una comunicación inclusiva.

Barcelona crea una guía para una comunicación inclusiva. / ayuntamiento de barcelona

Una comunicación libre de estereotipos, prejuicios y discriminación, que sea respetuosa con todas las personas. Esta es la meta final de la primera edición de la ‘Guía de comunicación inclusiva’, que dispone de 62.000 unidades en papel, además de una versión digital, y aborda diversos temas. 

Con el objetivo de promover una buena convivencia, la nueva ‘Guía de comunicación inclusiva’ recoge recomendaciones relativas al racismo, el género, la salud mental y las personas con discapacidad o diversidad funcional.

A través de ejemplos y recomendaciones, la guía constituye un documento de referencia tanto para la ciudadanía como para el personal municipal de los distintos equipamientos.

Racismo y prejuicios étnicos y culturales

Conceptos de uso habitual como inmigrante, persona de color o terrorismo yihadista demuestran que el lenguaje está impregnado de prejuicios étnicos y racismo. Además de ofrecer alternativas a las expresiones coloniales y discriminatorias, la guía también recomienda evitar las generalizaciones, como “árabes”, “africanos” o “latinoamericanos”, que reducen realidades culturales muy diversas a simples estereotipos.

Género y LGTBI

El uso de un lenguaje libre de expresiones homófobas o sexistas contribuye a crear un mundo más justo e igualitario y a romper con su concepción binaria, que excluye muchas realidades relacionadas con la diversidad sexual y de género. 

Por ejemplo, cuando se habla del “colectivo gay”, solo se hace referencia a hombres homosexuales, sin embargo, si se utiliza el concepto LGTBI y sus variantes, se engloban lesbianas, transexuales y personas transgénero, bisexuales, intersexuales, queers, asexuales…

Personas con discapacidad o diversidad funcional

Las barreras comunicativas son tan discriminatorias e injustas como las físicas. Para construir un mundo inclusivo y accesible, la guía recomienda evitar la victimización y la condescendencia y poner el énfasis en las personas, no en su discapacidad.

Salud mental

Una de cada cuatro personas tendrá algún problema de salud mental a lo largo de su vida. Para no alimentar el estigma de la salud mental, que parte del desconocimiento y los prejuicios, se recomienda no banalizar o frivolizar los problemas y trastornos, especialmente cuando nos referimos a estados de ánimo. Cuando una persona está triste o tiene un humor voluble, se tiene que evitar utilizar términos como depresivo o bipolar.

Comunicación no verbal inclusiva

Las imágenes y las actitudes de las personas también transmiten estereotipos, aunque muchas veces eso no es tan evidente. Las personas que aparecen en las imágenes reflejan el mundo en que vivimos; por eso se tiene que buscar la pluralidad y la diversidad: hay muchos tipos de familias, colores de piel diversos y cuerpos diferentes.

Otros ejemplos

La manera como nos comportamos con las demás personas también puede expresar actitudes irrespetuosas y discriminatorias. La guía recoge algunas situaciones que se pueden evitar:

- Cuando alguien habla con una persona con discapacidad, se tiene que dirigir a esta persona y no al acompañante.
- En el transporte público, sentémonos en cualquier sitio que quede libre, independientemente del origen de la persona que tengamos al lado.
- No gritemos cuando nos dirigimos a personas migrantes o con discapacidad o a las personas mayores.