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Los Toronto Raptors de Marc Gasol ganan su primer título de la NBA

Los canadienses se imponen a domicilio a Golden State Warriors para sentenciar la serie por un parcial de 4-2

La copa de la mejor liga de baloncesto vuela por primera vez en la historia a tierras canadienses

Ricardo Mir de Francia

Los Toronto Raptors de Marc Gasol, nuevos campeones de la NBA. / EZRA SHAW (AFP / VÍDEO: EFE)

Las reglas del baloncesto las inventó un canadiense y también en Canadá se jugó el primer partido de la liga de baloncesto de Estados Unidos, tres años antes de que se fusionara con la liga rival para pasar a llamarse NBA. De aquello han pasado siete décadas, una eternidad que ha servido para poner a cada país en su lugar, a los estadounidenses como reyes de la canasta y a los canadienses como superpotencia del hockey. Pero esta madrugada el círculo ha acabado finalmente de cerrarse. Por primera vez en la historia, el título ha volado hasta tierras canadienses. Los Toronto Raptors se han proclamado campeones de la NBA al vencer a los Golden State Warriors por 110-114 en el sexto partido de la serie, toda una proeza para una franquicia creada hace solo un cuarto de siglo, que se ha impuesto contra pronóstico al mejor equipo de los últimos tiempos.

El anillo de los Warriors sirve también para recompensar la extraordinaria carrera en la NBA de Marc Gasol tras una década en los Grizzlies de Menfis, una ciudad donde mantiene un estatus de ídolo tras haber dejado una huella inmensa en lo personal y lo profesional. El catalán llegó a Toronto hace cuatro meses, después de que Kawhi Leonard lo hiciera en verano, y entre los dos le dieron a los Warriors el impulso definitivo que les ha permitido pasar de ser un equipo de play-off a ganar el campeonato. Leonard es la estrella indiscutible. Y nuevamente ha sido elegido como el mejor jugador de la final (MVP), una distinción que ya obtuvo con los San Antonio Spurs en el 2014. (Solo Karim Abdul Jabar LeBron James han sido MVP con dos franquicias diferentes). Si Leonard es el genio, Gasol es la roca bajo los aros que le da equilibrio al equipo. Aporta personalidad y sensatez, pero también fuego en los momentos que más se le necesita. Tras jugar tres veces el All Star y ser elegido como el mejor jugador defensivo de la liga en 2013, ahora toca la cúspide con el anillo a sus 34 años.   

El título de Toronto es, en cualquier caso, una hazaña colectiva. La escuadra de Nick Nurse ha sorprendido a todos con su potencia física y su fortaleza mental, por la hondura de su banquillo y la infinidad de recursos de sus jugadores. Es un equipo sin subalternos ni espuma de relleno. Este sexto partido es una buena muestra de ello. Pascal Siakam, 26 puntos; Kyle Lowry, otros 26; Leonard, 22; VanVleet, 22; Serge Ibaka, 15. Marc Gasol esta vez estuvo discreto en anotación, pero sólido en el trabajo colectivo (3 puntos, 9 rebotes, 4 asistencias).Así ha sido durante toda la final. Desde el principio los Raptors se negaron a aceptar el papel de comparsa. Han dominado la serie con autoridad, pese a enfrentarse al campeón de los dos últimos años y finalista de los últimos cinco.  

Es cierto que las lesiones han roto al equipo de Stephen Curry Klay Thompson. Particularmente la baja de Kevin Durant, que solo jugó unos minutos en el quinto envite antes de volver a lesionarse. También ha estado parcialmente fuera de combate Kevon Looney. Y en este último partido, Thompson se tuvo que retirar en el tercer cuarto tras doblarse el tobillo en una caída, como si quisiera dar credibilidad a la maldición que ha perseguido al equipo de Oakland. Hasta entonces había sido el mejor de los suyos con 30 puntos. Tanto André Iguolada como Draymond Green estuvieron a la altura, pero no fue suficiente. 

La derrota de los Warriors en casa ha sido doblemente dolorosa. Después de 47 años en Oakland, la franquicia regresa a San Francisco y se va sin poder dedicar a su afición ninguno de los tres partidos disputados en el Oracle Arena durante esta final. Podría haber sido diferente si Curry hubiera anotado el triple que lanzó a menos de un minuto del final, cuando todavía era posible darle la vuelta al encuentro, pero hasta los dioses fallan a veces en los momentos cruciales. 

Hasta la bocina final, que se eternizó con varias personales, nadie en el banquillo de los Raptors se atrevió a levantar los brazos. Pero después vino el pandemonio, en la pista y también en las calles de Toronto, vestidas de fiesta con pantallas gigantes para celebrar la proeza de los suyos. "Quería hacer historia y eso es lo que he hecho", dijo Leonard una vez acabado el partido. Gasol tiró de su humildad característica y se acordó de sus compañeros en Menfis. "Gracias chicos por haberme hecho el hombre y el jugador que soy. Siempre os estaré agradecidos".

El anillo se traslada ahora a Canadá, donde esperan varios días de celebraciones fastuosas. Los Raptors han pasado de ser 'Nosotros, el Norte', el eslogan del equipo, a 'Nosotros los campeones'. Han hecho historia y, por méritos propios, se han ganado el título.