28 sep 2020

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Selecto Ambigú

El antídoto de Lluís Homar

El actor, recién galardonado con la manzana del Max, invita a disfrutar en la Filmoteca de una inyección vitamínica: 'Con faldas y a lo loco'

Olga Merino

Lluís Homar, en el Teatro Real de Madrid.

Lluís Homar, en el Teatro Real de Madrid. / SERGIO PARRA

Saborea el jugo de una manzana, fruto pecaminoso donde los haya desde que Adán y Eva la liaron. Una manzana con máscara de carnaval, que no mascarilla quirúrgica. La manzana trofeo que diseñó el poeta Joan Brossa para los premios Max de las Artes Escénicas, que acaban de honrar a Lluís Homar como mejor actor protagonista por el montaje 'La neta del senyor Linh'. Además, como director de la Compañía Nacional de Teatro Clásico, donde se estrenó el año pasado, presentó este miércoles en Madrid el programa para esta temporada tan rara, mientras aquí, en su Barcelona, se disfruta de un ciclo en la Filmoteca con sus películas más queridas.

O sea que el invitado está contento. Todo lo razonablemente satisfecho que puede estar uno en medio del huracán. Dice Homar, con una franqueza muy de agradecer, que esta vez el vendaval le ha pillado a cobijo, bajo el paraguas de la Administración, con un cargo, pero no deja de pensar en los compañeros de oficio —actores, guionistas, sastres, técnicos— y trabajadores de otros ramos a quienes la pandemia enloquecida ha dejado a la intemperie. Durante la charla, apretada —entre otros contratiempos, anda de mudanza—, el actor pronuncia un frase que merece transcripción exacta: «Todavía no conocemos las dimensiones del desastre, pero el golpe debería servir para tomar conciencia de que la cultura no es un capricho, sino un bien de primera necesidad, como la sanidad o la educación». Para enmarcar.

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El pretexto de la charla, no obstante, era el cine, la estupenda iniciativa de la Filmo de dar 'Carta blanca' a un invitado para que escoja sus títulos favoritos. En el ciclo de Homar, que ya ha alcanzado el ecuador, se han proyectado algunas de sus más brillantes interpretaciones, como la del señor Berenguer en 'La mala educación', de Pedro Almodóvar (sobre las desavenencias posteriores con el manchego, el actor pasa de puntillas, elegante: «Todo sirve; de todo se aprende»). Aún queda por ver de su filmografía 'No tengas miedo', de Montxo Armendáriz (pases el viernes y el próximo miércoles), donde encarna a un personaje abyecto que abusa de su hija tras una máscara de ternura. Un trago duro del que el actor se siente satisfecho por su utilidad social, por sacar a la luz la miseria moral que algunas familias esconden bajo la alfombra.

El ciclo se cerrará el viernes de la semana próxima con una charla, en vivo y en directo, entre Homar y el director de la Filmo, Esteve Riambau, sobre las debilidades cinéfilas del actor y los secretos del oficio, seguida después de la proyección de un torpedo vitamínico, que falta hace: 'Some like it hot' ('Con faldas y a lo loco', 1959), de Billy Wilder. Se trata de la película favorita de Homar de todos los tiempos, la comedia perfecta, por el argumento, por el virtuosismo de la dirección, por el plantel de actores, por el buen rollo que transmite. Más de una vez el actor ha empezado el año con ella. Ya saben, Toni Curtis, el saxofonista ligón, y Jack Lemmon, al contrabajo, presencian sin querer un ajuste de cuentas de la mafia, y para salvar el pellejo se enrolan, travestidos y con peluca, en una orquesta de señoritas en la que Marilyn Monroe toca el ukelele. Qué grande Wilder, cuánta sabiduría. Se le atribuyen muchas frases ingeniosas, entre las que esta viene al pelo: «Debes tener un sueño para poder levantarte por la mañana».