Guerra en Gaza

Israel libera a dos rehenes en una operación en Rafah en la que han muerto al menos 67 personas

El Ejército israelí ataca por aire y mar la localidad fronteriza, donde malviven hacinados 1,3 millones de gazatíes, permitiéndole llevar a cabo una operación especial para rescatar a dos de los cautivos "en buen estado de salud"

Netanyahu ordena al Ejército un plan para evacuar a los civiles de Rafah

Directo | Última hora de la guerra de Israel y Hamás en Gaza

Israel mata al menos a 67 palestinos en Rafah en una maniobra de distracción para rescatar a dos rehenes

Atlas

Andrea López-Tomàs

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Era noche profunda en Rafah, en el extremo sur de la Franja de Gaza, en la frontera con Egipto. Allí, durante la madrugada del lunes, la mayoría de los 1,3 millones de gazatíes desplazados intentaban dormir. De repente, empezaron los ataques por aire y mar. Se desató el caos. Mientras el Ejército israelí bombardeada la ciudad de Rafah, matando a al menos 67 palestinos, una de sus unidades de fuerzas especiales hacía una incursión en el centro de la ciudad para liberar a dos rehenes israelíes. Louis Norberto Har, de 70 años, y Fernando Marman, de 60, habían sido secuestrados en el kibbutz Nir Yitzhak el pasado 7 de octubre y retenidos en un apartamento en Rafah. El primer ministro de Israel, Binyamín Netanyahu, la ha calificado como "una de las incursiones de rescate más exitosas en la historia de Israel" sin mencionar a las víctimas civiles palestinas que ha costado.

A medida que crecen las acciones para iniciar la operación terrestre en esta ciudad, donde decenas de miles de personas viven hacinadas, el rescate de los dos rehenes apuntala los motivos de Israel para llevarla a cabo. Los cautivos se encontraban en un edificio en el centro de la ciudad de Rafah. Se trata del segundo rescate en más de cuatro meses de guerra por parte de tropas israelíes. Estas arriesgadas operaciones sólo han permitido la liberación de tres cautivos en total. Las negociaciones con Hamás, en cambio, permitieron la liberación de más de un centenar de rehenes a finales de noviembre como parte de un acuerdo de alto el fuego. "Todavía tenemos rehenes y necesitamos llegar a ellos", ha dicho Yoav Gallant, ministro de Defensa, reunido con la unidad especial. "La mayoría de ellos no los lograremos de esta manera, [sino] espero, a través de procesos de acuerdo, pero ¿cuántas veces más será necesaria [una operación de rescate] y en qué circunstancias?", se ha preguntado.

Viviendas, mezquitas y hospitales

Los constantes bombardeos sobre Rafah han permitido la incursión de los soldados en el corazón de Rafah. Más allá de la muerte de tres de los guardias que custodiaban a los rehenes, los ataques aéreos han provocado el caos en esta ciudad palestina donde sus residentes, multiplicados por cinco desde el inicio de la guerra, estaban durmiendo. Muchos creyeron que Israel había iniciado su tan anunciada operación terrestre. Viviendas, mezquitas y hospitales han sido bombardeadas por aire y mar durante toda la noche, acabando con la vida de 67 personas, según el Ministerio de Salud de Gaza. Tal y como informan los medios israelíes, la Fuerza Aérea de Israel comenzó a atacar objetivos en el área para proporcionar cobertura a las fuerzas especiales para extraer a los dos rehenes, que fueron evacuados en vehículos blindados hasta un helipuerto improvisado en el interior de Gaza. De allí, fueron trasladados en helicóptero al Hospital Sheba, en el centro del país, concluyendo la operación en una hora.

Hamás ha acusado a Israel de haber cometido una "masacre contra civiles desarmados" en Rafah. "El ataque perpetrado esta noche por el Ejército de ocupación nazi en Rafah y sus horrendas masacres contra civiles desarmados, incluidos niños, mujeres y ancianos desplazados, que hasta ahora ha causado más de 100 mártires, es una continuación del genocidio e intentos de desplazamiento forzado contra nuestro pueblo palestino", ha dicho el grupo palestino en un comunicado. Pese a las presiones de Estados Unidos y Naciones Unidas, el primer ministro de Israel sigue convencido de llevar a cabo la operación terrestre hasta la última frontera de Gaza. "Sólo la continuación de la presión militar, hasta la victoria completa, resultará en la liberación de todos nuestros rehenes", ha escrito Netanyahu en X. "No perderemos ninguna oportunidad de traerlos a casa", ha constatado. Para Gallant, la operación supone un "punto de inflexión en la campaña" contra Hamás.

Pero, tras los combates sobre el terreno, ha llegado la batalla por la información. "La liberación de dos cautivos por parte de Israel es una estrategia de marketing para un ejército derrotado", ha dicho Osama Hamdan, miembro del buró político de Hamás con sede en Beirut, indicando que "los dos cautivos no estaban bajo la custodia de Hamás sino más bien retenidos con una familia civil". Cuatro meses después del secuestro de 240 israelíes de las localidades fronterizas de Israel, los combatientes de las Brigadas Qassem, el brazo armado de Hamás, todavía tienen 134 cautivos en sus manos, lo que "es en sí mismo un logro para la resistencia", ha añadido Hamdan. Por su parte, los familiares de los dos rehenes liberados, entregados a la felicidad y el alivio, no han querido olvidar a aquellos aún en cautiverio, defendiendo que "debemos llegar a un acuerdo lo antes posible y brindar más alegría a nuestro pueblo", en palabras del yerno de Har, Idan Barzano, al canal 12 israelí.

Por otra parte, el Gobierno de Israel ha anunciado que prohibirá la entrada al país de la relatora de Naciones Unidas para los Derechos Humanos en los Territorios Palestinos Ocupados, Francesa Albanese, por decir la semana pasada que las víctimas del 7 de octubre no murieron por ser judías, sino "por la opresión israelí". Tanto Estados Unidos, como Francia y Alemania, han condenado a Albanese.