Oriente Próximo

¿Qué está pasando en Yenín? Cuatro claves para entender la nueva escalada de violencia

Miles de palestinos abandonan sus casas en el campo de refugiados de Yenín en plena ofensiva de Israel

Un calle del campo de refugiados de Yenín, este martes, tras la incursión de las tropas israelís.

Un calle del campo de refugiados de Yenín, este martes, tras la incursión de las tropas israelís. / NASSER ISHTAYEH / DPA

Andrea López-Tomàs

Andrea López-Tomàs

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La pequeña ciudad de Yenín vuelve a ocupar titulares. De nuevo, el nombre de este municipio norteño de la Cisjordania ocupada suena acompañado de violencia, asesinatos y desplazamientos forzosos. El Ejército israelí lanzó este lunes una de las mayores operaciones militares en los territorios palestinos desde el final de la Segunda Intifada en 2005. Diez palestinos han sido asesinados y un centenar de heridos tratan de sobrevivir en los hospitales también cercados por las tropas israelís. Mientras, en Tel Aviv, Hamás ha reivincado un atentado con atropello y apuñalamiento que ha dejado siete heridos. A continuación, algunas claves para comprender por qué se ha llegado a esta situación y los motivos por los cuales Yenín concentra la gran mayoría de las agresiones israelís. 

Yenín, sinónimo de resistencia

Los habitantes del campo de refugiados de esta ciudad son conocidos por su tesón y su liderazgo en la resistencia palestina. Durante la invasión de Yenín de la Segunda Intifada en 2002, el campamento fue escenario de uno de los peores actos de violencia que se vieron a lo largo de los cinco años que duró el levantamiento. Unos 23 soldados israelís perdieron la vida como consecuencia de la respuesta palestina, a los más de 50 muertos en su bando. Ahora, quienes lideran las milicias palestinas que están respondiendo a las tropas en este momento son los hijos o sobrinos de los "mártires" perdidos en el 2002. 

Año más violento en décadas

Desde hace más de un año, la sociedad palestina es víctima de la constante agresión israelí. Más de 150 palestinos han fallecido por fuego israelí en lo que va de año a la vez que se suceden las incursiones nocturnas, las demoliciones y las campañas de arrestos masivos. A esta violencia, nuevos grupos militantes armados han respondido con ataques organizados, como el atentado con embestida y apuñalamiento ocurrido este martes en Tel Aviv, que ha provocado siete heridos y la muerte del atacante. Pero este 2023 al menos 25 personas en el bando israelí han muerto en ataques de este tipo. 

Presión a Netanyahu

Israel está gobernado por la coalición más ultraderechista de su historia. Posiciones de poder como el Ministerio de Seguridad Nacional están ocupadas por miembros abiertamente homófobos y racistas, que viven en los asentamientos ilegales de la Cisjordania ocupada. Estos mismos ministros son los que llevan semanas presionando al primer ministro, Binyamín Netanyahu, para que inicie una operación militar a gran escala en los territorios palestinos, con el foco puesto en Yenín como bastión de la resistencia palestina. El pasado 20 de junio, dos palestinos armados mataron a cuatro colonos israelís en el asentamiento ilegal de Eli, provocando la respuesta impune de miles de judíos radicales que arrasaron con varias aldeas palestinas provocando la muerte de uno de sus residentes. 

Inacción internacional

Ya hace años que la sociedad palestina se siente abandonada por la comunidad internacional, pero el silencio durante los últimos meses ha sido el más doloroso. Aunque tras los ataques se suceden las declaraciones vacías de las grandes instituciones internacionales, en muchas ocasiones se pide a ambas partes que abandonen la violencia y no se reconoce el derecho a legítima defensa que defienden los palestinos ante las constantes agresiones israelís. Mientras, sobre el terreno, el Gobierno de Netanyahu suma récords de construcción de nuevas viviendas en asentamientos. La comunidad internacional los considera ilegales, pero no ha tomado ninguna acción para reprender a las autoridades israelís.