Criminal y escritor

Muere Issei Sagawa, el Hannibal Lecter japonés que se comió a una estudiante holandesa

Fue internado en un hospital psiquiátrico de París hasta que unos meses más tarde fue repatriado a Japón

Issei Sagawa.

Issei Sagawa. / JUNJI KUROKAWA / AFP

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EFE

El japonés Issei Sagawa, escritor y figura mediática conocido por asesinar y devorar parcialmente a una joven holandesa mientras estudiaba en París en 1981, ha muerto a los 73 años debido a una neumonía, según ha informado su hermano.

Sagawa murió el pasado 24 de noviembre en un hospital de Tokio, según la información publicada por la agencia de noticias Kyodo.

Apodado en ciertas esferas como el "vampiro de Japón", Sagawa cometió el crimen caníbal mientras estudiaba Literatura Comparada en la Universidad de la Sorbona de París.

El japonés disparó por la espalda a su compañera holandesa Renée Hartevelt tras invitarla a su piso y rechazar esta sus proposiciones.

Posteriormente violó su cadáver, lo despedazó, conservándolo en el frigorífico, y lo fue devorando hasta que unos días más tarde fue sorprendido y arrestado por la policía mientras trataba de arrojar sus restos en dos maletas en el lago de un parque parisino.

Demente

Sagawa, hijo de una familia japonesa influyente, no fue procesado por el crimen después de que una evaluación psicológica lo declarara demente.

Fue internado en un hospital psiquiátrico de París hasta que unos meses más tarde fue repatriado a Japón, donde se convirtió en escritor y una figura de relevancia mediática.

Entre sus trabajos se incluye 'Kiri no naka' (Entre la niebla, 1984), unas memorias en las que detalla el macabro crimen y que también sería trasladado al cómic.

Otro escritor, Juro Kara, ganó en 1982 el prestigioso premio literario nacional Akutagawa por 'Sagawa-kun kara no tegami' ('Cartas de Sagawa'), basado en el suceso.

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En 2019, las reminiscencias del caso volvieron a la primera línea informativa por el estreno en Japón del documental 'Caniba', que compitió en la segunda sección de la Mostra" de Venecia en 2017.

La cinta, que arranca subrayando que "no pretende justificar el delito", es una sucesión de confesiones y primeros planos del criminal, postrado en su apartamento en un evidente estado de turbación mental y asistido por su hermano, Jun, con quien dialoga.