Tensión en Oriente Próximo

Israel bombardea Gaza tras el lanzamiento de cohetes desde la Franja

Misiles de la Cúpula de Hierro israelí interceptan proyectiles lanzados desde la Franja de Gaza, este jueves.

Misiles de la Cúpula de Hierro israelí interceptan proyectiles lanzados desde la Franja de Gaza, este jueves. / SAID KHATIB (AFP)

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Andrea López-Tomàs
Andrea López-Tomàs

Periodista y politóloga.

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En Gaza viven algo parecido a un déjà vu. Esta madrugada la población palestina de la Franja ha amanecido con el sonido de los bombardeos y una noche iluminada. Casi un año después de la ofensiva israelí que dejó más de 250 muertos, la tensión vuelve a alcanzar los cielos. Israel ha respondido a los cohetes con bombardeos sobre supuestas posiciones de Hamás en el enclave. Por su parte, en Jerusalén siguen los enfrentamientos entre manifestantes palestinos y la policía israelí, sobre todo después de la celebración de una marcha ultranacionalista judía por las calles de la Ciudad Santa. Se teme que el conflicto ascienda de nuevo a una ofensiva a gran escala.

Fue durante la noche del lunes cuando se disparó un cohete hacia el sur de Israel desde la Franja de Gaza, el primero en meses. Tras interceptarlo, el Ejército israelí lanzó sus propios ataques aéreos. Nadie resultó herido ni reclamó el misil. La madrugada de este jueves se han repetido el lanzamiento desde la Franja y la respuesta militar israelí. Por ahora, no ha habido muertos ni heridos en ambos bandos. Ningún grupo palestino se ha atribuido la responsabilidad de los cohetes. En un comunicado, Hamás, gobernante de facto de Gaza, ha denunciado que los bombardeos de Israel solo harán que los palestinos estén más decididos a "resistir la ocupación y aumentar su apoyo a Jerusalén y su gente".

Marcha ultranacionalista

Desde hace una semana, la tensión no deja de aumentar en Jerusalén. Los enfrentamientos en la Explanada de las Mezquitas durante el pasado viernes, el segundo de Ramadán, provocaron más de 150 heridos en el lado palestino. Este jueves se han repetido los combates en el último día que los visitantes judíos pueden acceder al sitio antes del cierre hasta el fin del mes sagrado musulmán. La Media Luna Roja ha informado de una veintena de palestinos heridos, en la mayoría de casos por los gases lacrimógenos y en otros por balas de goma.

Además, las calles de la Ciudad Santa revivieron otro episodio traumático que también ocurrió el pasado mes de junio. Centenares de ultranacionalistas judíos de extrema derecha se han paseado este miércoles por los barrios predominantes palestinos ondeando banderas israelís. Aunque la policía intentó evitarlo por órdenes del primer ministro israelí, los manifestantes lograron gritar "muerte a los árabes" en alguna de las zonas más tensas de la ciudad vieja, pero no pudieron acceder a la Puerta de Damasco. Esta entrada a la parte antigua es uno de los lugares de encuentro de los palestinos. 

Reunión de emergencia

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Por su parte, tanto los líderes israelís y palestinos como los representantes de países árabes y de Estados Unidos han mostrado su preocupación por la escalada de violencia. Túnez, Argelia, Arabia Saudí, Qatar, Egipto y la Autoridad Palestina se han reunido en Amman junto a socios de Israel como Emiratos Árabes Unidos y Marruecos en una reunión de emergencia sobre las "políticas y medidas israelís ilegales" en Jerusalén. "Estos ataques y violaciones representan una flagrante provocación a los sentimientos de los musulmanes", han denunciado, y han agregado que "amenaza con iniciar un ciclo de violencia".

Hace casi un año, los enfrentamientos entre manifestantes palestinos y la policía israelí en la Explanada de las Mezquitas de Jerusalén provocaron la respuesta de Hamás desde la Franja de Gaza. El lanzamiento de cohetes acabó con la vida de 13 personas al otro lado de la valla fronteriza. El Ejército israelí respondió con 10 días de bombardeos sobre el enclave, durante los cuales murieron más de 250 personas y decenas de infraestructura claves quedaron destrozadas. Hoy ni Hamás ni Israel cuentan con incentivos para volver a la guerra pero tampoco quieren abandonar la defensa de Jerusalén. Tal vez en los próximos días, la violencia acabe por instalarse.