En el condado de Essex

La policía antiterrorista asume la investigación del asesinato del diputado conservador británico

  • Un hombre ha asestado varias puñaladas al político 'Tory' David Amess mientras mantenía un encuentro con votantes dentro de una iglesia

  • El suceso ha conmocionado al Reino Unido y se ha producido en circunstancias similares al atentado que mató a la política laborista Jo Cox en 2016

El diputado conservador británico Daivd Amess.

El diputado conservador británico Daivd Amess. / AFP / Richard Townshend

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Begoña Arce
Begoña Arce

Periodista

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El diputado del Partido Conservador británico David Amess murió el viernes después de ser apuñalado repetidamente durante un encuentro rutinario con votantes de su circunscripción de Leigh-on-Sea, al Sureste de Inglaterra. El ataque se produjo a medio día en la iglesia metodista de Belfairs que Amess, un veterano político de 69 años, utilizaba para entrevistarse con los miembros de su circunscripción de Southend. Según testigos, un hombre irrumpió en la consulta propinándole varias puñaladas. El diputado fue operado en el lugar de la agresión por los servicios de emergencia, que se habían desplazado en ambulancia y helicóptero, pero nada se pudo se hacer para salvarle la vida. El primer ministro, Boris Johnson, le describió como "el político mas gentil y amable", cuya muerte ha sido "un shock y una gran tristeza". Amess es el segundo diputado británico asesinado en los últimos cinco años.

La policía de Essex detuvo al presunto agresor, un joven de 25 años, en el lugar del crimen y dejó claro que no buscaban “a nadie más” en relación con el ataque. Los agentes recobraron el arma homicida, mientras trataban de averiguar los motivos de esta brutal agresión que ha conmocionado al Reino Unido. Las fuerzas antiterroristas se han hecho cargo de la investigación y estudian posibles vínculos con extremistas islámicos. Algunos medios apuntaban a que el autor del crimen es un extranjero. 

Euroescéptico y contra el aborto

Nacido en Londres, diputado desde 1983, educado en el catolicismo, casado y padre de cinco hijos, Amess hizo campaña contra el aborto y contra la caza del zorro. Convencido euroescéptico, ‘Brexiteer’, nunca fue ministro, aunque participó en varios comités parlamentarios. Monárquico a ultranza había pedido que se erigiera una estatua a la Reina con motivo del Jubileo de Platino de la soberna. Por todo ello había recibido título honorífico de Sir en el 2015. 

Tras conocerse su fallecimiento, las banderas del Parlamento de Westminster fueron colocadas a media asta en señal de duelo. Su compañero de filas y exlíder del Partido Conservador, Iain Duncan Smith, condenó en un tuit el crimen. “Este furioso y violento comportamiento no va a ser tolerado en la política ni en ningún otro aspecto de la vida”. El líder de la oposición, el laborista Keir Starmer, se declaró “horrorizado y profundamente conmocionado”.

El recuerdo de Jo Cox

En la mente de todos está presente el asesinato en circunstancias similares de la diputada laborista Jo Cox en 2016 por un fanático de extrema derecha, cuando se dirigía a su encuentro semanal con los votantes en West Yorkshire, poco antes del referéndum sobre el Brexit. Su viudo, Brendan Cox, envió un mensaje de condolencia a la familia de Amess señalando que lo ocurrido ahora le hacía “revivir” la muerte de su esposa. ” El dolor, la perdida, pero también el cariño que el público nos dio tras la muerte de Jo. Espero que hagamos lo mismo con David ahora”.

En el 2010 otro diputado laborista, Stephen Timms, fue apuñalado gravemente en otro encuentro semanal con los votantes por una mujer extremista islámica, en protesta por la guerra de Irak. En el 2000 el asistente de un diputado liberal murió al tratar de proteger al político de un hombre armado con una espada. 

La seguridad en cuestión

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En los últimos años, en una sociedad cada vez más crispada, con debates a veces altamente tóxicos, las amenazas, la intimidación, el acoso a los políticos británicos directamente o en las redes sociales se han multiplicado. “En los próximos días vamos a tener que discutir y examinar la seguridad de los diputados y las medidas a tomar”, señaló el ‘Speaker’ de la Cámara de los Comunes, Lindsay Hoyle, tras el crimen. La ministra de Interior, Priti Patel, también anunció una revisión de la seguridad “en su debido momento”.

El edificio del Parlamento cuenta ahora con un alto nivel de protección, después de haber sido objetivo terrorista. Sin embargo los encuentros cara a cara con los votantes, un compromiso no escrito considerado una de las bases tradicionales del sistema democrático británico, se han vuelto peligrosos. Los diputados y el personal que trabaja para ellos se sienten vulnerables y esa práctica está en peligro. “En democracia los políticos deben estar abiertos y accesibles al control de los votantes, pero nada merece el perder la vida mientras se trabaja y representa a sus votantes”, escribió desde la “tristeza” la ministra principal de Escocia, Nicola Sturgeon.