Crisis humanitaria

Estados Unidos empieza a deportar a migrantes haitianos de forma masiva

  • Defensa afirma que las fronteras estadounidenses "no están abiertas"

  • Este domingo ha aterrizado en Puerto Príncipe el primero de los tres vuelos con 272 migrantes haitianos a bordo

Refugiados haitianos a su llegada a la capital, Puerto Príncipe

Refugiados haitianos a su llegada a la capital, Puerto Príncipe

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Europa Press

El Departamento de Seguridad Nacional estadounidense anunció este fin de semana que preparaba la devolución a Haití de un gran número de solicitantes de asilo que durante los últimos días se han ido hacinando bajo un puente en la frontera de Texas, según detalla en un comunicado publicado este sábado. Este mismo domingo, aterrizaron dos de los tres vuelos organizados por la Administración estadounidense para deportar a los migrantes haitianos.

Mujeres con bebés en los brazos, familias completas, jóvenes enfadados ocultando sus rostros para escapar de las cámaras al bajar de los autobuses... son algunas de las imágenes que han dejado las deportaciones. "Me gasté unos 10.000 dólares para hacer el viaje desde Chile hasta EEUU. Y tal vez más", dijo un migrante a un medio local sobre su largo viaje para intentar entrar en Estados Unidos, que empezó este domingo a deportar a decenas de los haitianos retenidos en un campamento improvisado bajo un puente en la localidad de Del Río, en el sur de Texas, tras un cruce masivo en la frontera. El hombre, que no dijo su nombre, calificó de "muy difícil" lo vivido. "Pasamos cuatro días en la cárcel de Estados Unidos sin lavarnos los dientes ni comer", afirmó. Aunque "todo el mundo sueña con vivir en Estados Unidos" su idea era llegar hasta Canadá. "No voy a esperar una semana para volver. Vuelvo a Chile, donde tengo la residencia permanente. No puedo quedarme aquí", añadió.

Como él, una gran cantidad de migrantes se están concentrando bajo un puente en Del Río, una situación que desde el Gobierno haitiano se ve con preocupación, especialmente por las condiciones "extremadamente difíciles" en las que están viviendo, ha detallado el primer ministro del país caribeño, Ariel Henry. En su escrito, Seguridad Nacional asegura que el viernes ya fueron trasladados cerca de 2.000 migrantes a otros puntos de procesamiento, donde se valorará su "traslado fuera de Estados Unidos" de acuerdo con las leyes y políticas estadounidenses.

Además, también anunció que se aumentará la capacidad y el ritmo de vuelos de traslado de migrantes a Haití y a otros países del hemisferio en las próximas 72 horas.

Durante los últimos días, miles de migrantes haitianos se han agolpado bajo el puente que une la localidad mexicana de Ciudad Acuña con la estadounidense de Del Río, en Texas, lo que llevó al alcalde texano a declarar un estado de emergencia el viernes y a ordenar el cierre de las cabinas de peaje en el puente para evitar el tráfico.

Fronteras cerradas

En un comunicado, el Departamento de Defensa recordó que las fronteras estadounidenses "no están abiertas". "La migración irregular supone una amenaza significativa a la salud y el bienestar de las comunidades fronterizas y a las vidas de los propios migrantes, y no debería intentarse", detalló.

También desde el Departamento se aseguró que la administración del presidente estadounidense, Joe Biden, ha ordenado a las agencias pertinentes que trabajen junto con el Gobierno de Haití para hacer frente a la situación.

Asimismo, el Departamento de Seguridad Nacional estadounidense indicó que la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza enviará a la zona unos 400 agentes en un plazo de 24 a 48 horas con el objetivo de desmantelar el campamento improvisado en Del Río.

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Dentro de la batería de medidas contempladas por la Administración de Estados Unidos para cerrar el campamento se incluye el cierre del acceso y el desvío del tráfico a Eagle Pass, así como "acelerar el ritmo y aumentar la capacidad de los vuelos de vuelta a Haití dentro de las próximas 72 horas", ha indicado el departamento en un comunicado.

La Casa Blanca ha reiterado que "nuestras fronteras no están abiertas y que la gente no debe hacer el peligroso viaje. Los individuos y las familias están sujetos a restricciones fronterizas, incluida la expulsión", ha alertado en el escrito el Departamento de Seguridad Nacional.