A seis meses de las legislativas

La lucha por suceder a Merkel tensa la relación entre los socios conservadores

  • La dirección de la CDU, el partido de la cancillera, han dado su apoyo a Armin Laschet, presidente del partido

  • Los aliados socialcristianos aspiran a que Markus Söder, el popular primer ministro de Baviera, sea el sucesor

Armin Laschet

Armin Laschet / Reuters

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El presidente de la Unión Demócrata Cristiana (CDU), Armin Laschet, se ha acercado este lunes un poco más a la oficialización de su candidatura a la cancillería: la presidencia y la ejecutiva federal del partido conservador alemán han dado su apoyo casi unánime, según fuentes democristianas, a la pretensión de Laschet de presentarse como cabeza electoral a los comicios federales del próximo septiembre e intentar suceder así a Merkel al frente de la cancillería.

“La opinión en la presidencia y la dirección es clara: hay un amplío apoyo para Laschet”, ha dicho este lunes el secretario general democristiano, Paul Zemiak, en una rueda de prensa junto al presidente del partido. “Todos quieren tomar ahora una decisión rápida. Los hechos están sobre la mesa”, ha añadido Laschet, quien dejaba así la pelota en el tejado de Markus Söder, primer ministro de Baviera y presidente de la CSU –partido hermano de la CDU en el estado libre del sur de Alemania-

Söder es el único candidato alternativo a Laschet dentro del conservadurismo alemán para despejar la llamada 'K-Frage' – como se conoce popularmente en alemán la cuestión del candidato a canciller –. El pasado domingo, tras una reunión de la fracción parlamentaria federal de la CDU-CSU, Söder reconoció por primera vez en público la intención de presentar su candidatura. Sólo puso una condición: contar con el apoyo no sólo de su partido, sino también del de las filas de la CDU.

Riesgo de conflicto abierto

A pesar de que Laschet ya cuenta con el apoyo explícito de la cúpula de la CDU, Söder sigue sin dar su brazo a torcer: horas después de la comparecencia del presidente de la CDU en Berlín, el presidente de la CSU se ha presentado este lunes ante la prensa en Múnich para confirmar el respaldo “unánime” de la cúpula socialcristiana a sus pretensiones de ser el futuro canciller federal.

Markus Söder.

/ Tobias Schwarz/Reuters

Söder ha puntualizado que renunciará a la candidatura cuando la CDU muestre un “amplío respaldo” a Laschet. El apoyo de la cúpula democristiana este lunes a Laschet no es suficiente para el líder bávaro. El riesgo de un conflicto abierto en el seno del conservadurismo alemán crece y amenaza con agrandar las grietas internas ya existentes dentro de la CDU-CSU a las puertas del adiós político de Angela Merkel.

Algunos diputados y miembros destacados de la CDU han mostrado su apoyo al líder socialcristiano bávaro para la candidatura conservadora a la cancillería. Temen que un mal resultado en las elecciones federales de septiembre los pueda dejar fuera del Bundestag por perder sus mandatos directos como diputados federales.

Temor a las encuestas

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A la caída de la intención de voto de la CDU-CSU –la unión conservadora lleva semanas claramente por debajo del 30%, cuando hace meses llegó a rozar el 40%–, se suma la pésima posición que Laschet ocupa en las encuestas de popularidad: sólo un 26%de la población alemana está contenta con el trabajo del presidente de la CDU y primer ministro de Renania del Norte-Westfalia, según la última proyección del canal público alemán ARD.

Mientras, las encuestas apuntan que más de la mitad de la población alemana está contenta con el trabajo de Söder, que se sitúa como segundo político mejor valorado del país sólo por detrás de Merkel. “La cuestión no es ya con quién gobernaremos, como hace unas semanas, sino si gobernaremos”, ha dicho Söder este lunes en referencia a las alternativas a un gobierno liderado por la CDU-CSU que ya dibujan las proyecciones electorales. La unión conservadora lleva 16 años gobernando ininterrumpidamente Alemania a nivel federal.