02 dic 2020

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ELECCIONES EN EEUU

Trump agota la vía legal tras una nueva derrota judicial en Pensilvania

El presidente saliente se queda prácticamente sin opciones de revertir el resultado de las elecciones presidenciales

El juez reprocha a sus abogados que tratasen de invalidar 6,8 millones de votos sin presentar pruebas sobre el supuesto fraude

Ricardo Mir de Francia

El presidente de EEUU, Donald Trump, abandona la Casa Blanca para dirigirse a su club privado de golf en Virginia, este domingo.

El presidente de EEUU, Donald Trump, abandona la Casa Blanca para dirigirse a su club privado de golf en Virginia, este domingo. / OLIVER CONTRERAS (EFE)

La ofensiva legal de Donald Trump para impugnar el resultado de las elecciones del 3 de noviembre se está quedado sin balas. Un juez federal de Pensilvania desestimó el sábado el penúltimo intento del presidente para anular la victoria de Joe Biden en el estado por más de 80.000 votos tras comparar los argumentos de sus abogados con los del "monstruo de Frankenstein", otro varapalo humillante para una campaña que ha sido incapaz de sustentar con pruebas sus denuncias infundadas de fraude masivo. El juez Matthew Brann reprochó a los abogados del presidente que trataran de invalidar los votos de 6,8 millones de ciudadanos de Pensilvania con "forzados argumentos legales sin mérito y acusaciones especulativas" no respaldadas con pruebas, una lectura muy semejante a la que han hecho otros magistrados.

Este nuevo fracaso judicial deja la suerte en Pensilvania vista para sentencia. Sus autoridades se disponen a certificar este mismo lunes la victoria de Biden, como ya sucedió el viernes en Georgia después de que su comisión electoral completara el recuento manual del escrutinio sin que el resultado final cambiara significativamente. La campaña de Trump afirmó que recurrirá la sentencia y llegará hasta el Tribunal Supremo si hiciera falta, pero hasta los aliados del presidente parecen haberse convencido de que no hay vuelta atrás. "El presidente ha agotado toda opción legal plausible para impugnar el resultado de las elecciones presidenciales en Pensilvania", dijo el senador republicano por ese mismo estado, Pat Toomey, antes de felicitar al "presidente electo Joe Biden" por su victoria en el estado. 

Argumentos peregrinos

Como ha pasado en otros estados impugnados, desde Arizona a Nevada pasando por Michigan, los argumentos legales de la campaña de Trump han resultado ser extraordinariamente peregrinos. Sus abogados trataron de frenar esta vez la certificación del resultado esgrimiendo que los condados demócratas permitieron corregir los votos defectuosos, como suele ser la norma, en contra de lo que hicieron los condados gobernados por los republicanos.

"En los Estados Unidos de América esto no puede justificar que se anule un solo voto, por no hablar de todos los votos del sexto estado más populoso", afirmó el juez Brann. Se da la circunstancia de que el magistrado es de afiliación republicana, vinculado durante muchos años a la Federalist Society, la organización que ha propulsado a la mayoría de jueces federales nombrados por la Administración Trump en estos cuatro años, aunque Brann llegó al circuito federal de la mano de Barack Obama.

Este nuevo revés judicial deja al presidente sin apenas opciones para aferrarse al cargo porque sin los votos de Pensilvania es prácticamente imposible que pueda darle la vuelta al resultado. El viernes fracasó también su intento de presionar a los líderes parlamentarios de Michigan para que se nieguen a certificar su derrota en el estado. Tras concluir la reunión en la Casa Blanca, ambos legisladores republicanos afirmaron no haber escuchado nada que merezca su intervención para mantener la incertidumbre sobre el resultado, que certificarán este mismo lunes.

La transición en la Casa Blanca se mantiene pese a todo bloqueada, aunque Biden sigue trabajando para hacerse con las riendas del país el próximo 20 de enero y este martes se espera que anuncie los primeros nombres de su gabinete de ministros.