miles de evacuados

El Caribe nicaragüense queda incomunicado y sin energía tras el paso de Iota

El huracán ha dejado sin techo algunos de los principales edificios de Bilwi, ciudad principal de la Región Autónoma Caribe Norte (RACN) de Nicaragua, donde se habían refugiado 38.000 de las 40.000 personas evacuadas en 250 centros de albergue

Residentes son evacuados de Tegucigalpa, en Nicaragua. 

Residentes son evacuados de Tegucigalpa, en Nicaragua.  / AFP

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Efe

La Región Autónoma del Caribe Norte (RACN) de Nicaragua, azotada desde anoche por el poderoso huracán Iota, ha quedado incomunicada, sin servicios de energía eléctrica y telecomunicaciones, y aislada del Pacífico, informaron este martes las autoridades.

Bilwi, la principal ciudad de la RACN, se encuentra incomunicada y sin energía eléctrica desde anoche tras las torrenciales lluvias y los huracanados vientos provocados por Iota, que también averió los servicios de telecomunicaciones, según confirmó el estatal Instituto Nicaragüense de Telecomunicaciones y Correos (Telcor). Y es precisamente en esta ciudad donde se habían refugiado 38.000 de las 40.000 personas evacuadas en 250 centros de albergue. 

El ojo de Iota tocó tierra el lunes a las 22.00 hora local (04.00 GMT del martes), en la comunidad de Haulover, al sur de Bilwi, como un ciclón de categoría 4 en la escala Saffir-Simpson, de un máximo de 5, misma que ya había alcanzado antes del impacto.

Haulover, donde habitan unas 350 familias con 1.750 personas, en su mayoría indígenas de origen miskito, es una comunidad dedicada a la pesca artesanal y al turismo, y hasta el momento se desconocen los daños que dejó el huracán que golpeó esa zona con vientos de 250 kilómetros por hora.

El colapso de las telecomunicaciones en el Caribe mantiene con angustias a las familias del Pacífico, debido a que no se sabe nada de las poblaciones caribeñas afectadas por Iota, clasificado como un huracán "extremadamente peligroso".

Incomunicados

"Tenemos serias afectaciones con los servicios de telecomunicaciones en la zona (...), debido a que Culumbus Networks, proveedor de servicio de telecomunicaciones de banda ancha, realizaron corte terrestre, se encuentra fuera de servicio por inundación en su central, ubicada en Puerto Cabezas (jurisdicción de Bilwi)", explicó Telcor, en una declaración.

Según el ente rector de las telecomunicaciones en Nicaragua, el corte se sumó a otros daños que afectaron a los operadores que brindan el servicio en la RACN, la zona más pobre, vulnerable y olvidada del país, y que hasta ahora han hecho imposible cualquier forma de comunicación. Las "otras afectaciones" citadas por Telcor fueron la "falta de suministro de energía, corte de fibras ópticas por los vientos fuertes y caídas de postes, radios enlaces desalineado por la fuerza de los vientos".

Al menos 34 localidades de la RACN y del norte de Nicaragua, zona afectada por Iota, permanecen incomunicadas, además sin acceso por la vía terrestre por daños en la infraestructura y crecidas de los ríos, de acuerdo con el informe oficial. Las telecomunicaciones fueron interrumpidas luego de que el ojo de Iota alcanzó tierra, antes de la medianoche, en el momento en que los habitantes de la zona, especialmente de Bilwi, compartían imágenes que mostraban la fuerza del huracán, con árboles derribados, techos colapsados, y niveles de agua en aumento.

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Desde entonces se desconoce la suerte de los afectados, que ya habían sobrevivido, 13 días antes, al paso del huracán Eta, también de categoría 4 en la escala Saffir-Simpson. El Eta causó la destrucción casi total de al menos cinco comunidades costeras, así como miles de casas en Bilwi y otras localidades, por lo que la zona estaba altamente vulnerable cuando ingresó Iota. Según cálculos de este país centroamericano, Eta dejó unas 1.890 casas destruidas y otras 8.030 con daños parciales.

Iota, actualmente de categoría 1 Saffir-Simpson, causó inundaciones en la zona Pacífico de Nicaragua, como producto de la circulación de sus vientos, en contra de las manecillas del reloj. Las autoridades mantienen la alerta roja para el Caribe de Nicaragua, amarilla para el norte y sur, así como verde para el resto del país, ya que no descarta un desastre mayor.