28 nov 2020

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Con cacerolazos y banderas

Chile hace historia y cambiará la Constitución de Pinochet

Con más del 25% de los votos escrutados, Chile decidió reemplazar la actual Carta Magna

El Periódico

Chile aprueba con una aplastante mayoría redactar una nueva Constitución. En la foto, fiesta en las calles de Valparaíso tras conocerse los resultados del plebiscito en Chile.  / REUTERS / RODRIGO GARRIDO / VÍDEO: EFE

Con más del 25 % de los votos escrutados y una tendencia que parece irreversible, Chile decidió este domingo por un aplastante 77,6 % reemplazar la actual Constitución, redactada durante la dictadura militar de Augusto Pinochet (1973-1990), informó la autoridad electoral.

La elección de los constituyentes se realizará en abril del próximo año, coincidiendo con las elecciones regionales y municipales, y la nueva Constitución -que debe redactarse en un máximo de un año- se ratificará en otro referéndum, este con voto obligatorio.

El presidente de Chile, Sebastián Piñera, afirmó que "triunfó la ciudadanía y la democracia" tras conocerse los primeros resultados del histórico plebiscito.

"Hoy hemos demostrado nuevamente la naturaleza democrática, participativa y pacífica del espíritu de los chilenos y del alma de las naciones honrando nuestra tradición de república", afirmó el mandatario.

Horas antes, centenares de manifestantes tomaron la Plaza Italia, en Santiago, antes de que cierren los colegios electorales y empiece el conteo de papeletas del histórico plebiscito sobre una nueva Constitución.

Con cacerolazos y banderas, una masa de personas desafió el gran cerco policial y lanzó consignas contra el Gobierno, al tiempo que coreó los míticos "Chile despertó" "El pueblo unido jamás será vencido", convertidos en lemas de la grave ola de protestas que estalló en 2019.

Cerca de 14,8 millones de chilenos decidieron en las urnas si quieren o no reemplazar la actual Carta Magna, heredada de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), y qué órgano debería redactar el nuevo texto.

Cabe recordar que desde que en la medianoche del pasado jueves se cerrara la campaña de propaganda comienza el periodo de reflexión de cara a la jornada electoral y las manifestaciones públicas quedan por ley prohibidas hasta dos horas después del cierre de los colegios electorales, por entenderse que son acontecimientos que pueden tener una lectura política.