09 ago 2020

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tras un rebrote

Australia decreta mes y medio de confinamiento en Melbourne por el coronavirus

"Decretamos esta medida para evitar una tragedia", avisa el primer ministro del estado de Victoria para tratar de concienciar a la población del riesgo de no controlar la pandemia

Efe

Los bomberos vestidos con equipo de protección personal se preparan para distribuir alimentos en una torre de viviendas públicas en el norte de Melbourne, Australia.

Los bomberos vestidos con equipo de protección personal se preparan para distribuir alimentos en una torre de viviendas públicas en el norte de Melbourne, Australia. / REUTERS

La segunda ciudad de AustraliaMelbourne, con cerca de 4,9 millones de habitantes, se someterá a partir de la medianoche de este miércoles a un confinamiento de seis semanas tras un rebrote de casos de coronavirus, según informaron este martes las autoridades locales.

El primer ministro del estado de Victoria, Daniel Andrews, cuya capital es Melbourne, anunció la medida, recomendada por Sanidad, con el objetivo de controlar la expansión de los nuevos positivos, muchos de los cuales se han producido por contagios locales y varios en focos desconocidos.

Este rebrote, que empezó a agravarse hace dos semanas y que ya supera los 1.000 casos, se ha atribuido al incumplimiento de las medidas de restricción en los centros de cuarentena establecidos para los viajeros procedentes del extranjero.

Evitar una tragedia

"Estamos en una situación más precaria, de mayor reto y potencialmente más trágica que donde estuvimos hace unos meses", alertó Andrews. "Hemos decretado este confinamiento para evitar una tragedia", abundó.

Además del área metropolitana de Melbourne, el Gobierno regional también ordenó el aislamiento del municipio rural de Mitchell, de unos 44.000 habitantes.

Las autoridades anunciaron la víspera el cierre de las fronteras entre los estados australianos de Victoria y Nueva Gales del Sur, los más poblados del país, por primera vez en 100 años y que entra en vigor esta medianoche.

Australia, con poco más de 8.500 casos confirmados y 106 fallecidos desde el inicio de la pandemia, había logrado contener el avance del virus con relativa facilidad.

El país, cuyas fronteras siguen cerradas salvo para vuelos especiales y de repatriación, implementó desde el pasado marzo medidas de distancia física, aunque ya se encontraba en la última fase de la desescalada hacia la nueva normalidad. No obstante, las medidas impuestas por el Ejecutivo de Canberra no fueron tan duras como en otros países afectados por la pandemia.

Cierre más estricto

El reconfinamiento ahora de Melbourne será más estricto que el anterior y los habitantes no podrán viajar a sus segundas residencias, aunque podrán salir de sus hogares para ir a trabajar, hacer compras o ir al médico.

Los restaurantes y las cafeterías solo podrán vender comida para llevar y las escuelas extenderán sus vacaciones. Las peluquerías, en cambio, podrán mantener sus puertas abiertas.

"Si no tomamos estas medidas, no serán un par de cientos de casos al día, serán muchos más y se descontrolarán", insistió el primer ministro de Victoria.

Australia ha sido considerado como el tercer país que mejor ha gestionado la lucha contra la pandemia, tras Corea del Sur y Letonia, según un reciente informe de la ONU.