11 ago 2020

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DERECHOS HUMANOS EN RUSIA

El líder de Chechenia amenaza de muerte a una reportera

Elena Milashina, galardonada por su trabajo en el Cáucaso norte, había denunciado que los enfermos chechenos de covid-19 son tratados como "terroristas"

Marc Marginedas

El líder checheno, Ramsan Kadyrov.

El líder checheno, Ramsan Kadyrov. / AP

Elena Milashina, una reportera de la publicación rusa de investigación 'Nóvaya Gazeta', había denunciado en sus escritos la situación de los enfermos de covid-19 en la pequeña república caucásica de Chechenia, gobernada por Ramán Kadyrov, sobre quien pesan gravísimas acusaciones de violaciones de los derechos humanos. En su último trabajo, titulado 'Morir de coronavirus es un mal menor', la reportera reveló que las autoridades chechenas equiparaban a los enfermos de coronavirus con "terroristas", lo que empujaba a muchos pacientes a ocultar la enfermedad incluso en el caso de fallecimiento, además de poner sobre el tapete las constantes violaciones de la cuarentena en las que incurría el propio presidente checheno.

La reacción del liderazgo local a los escritos de la periodista no se han hecho esperar. El propio Kadyrov ha exigido a la presidencia de Rusia y al Servicio Federal de Seguridad (FSB, exKGB) que se detenga a "esos seres no humanos que escriben y provovan al pueblo", al tiempo que ha lanzado advertencias de muerte nada veladas contra la autora en caso de que la policía no actúe. "Si quieren que cometamos un delito.... no tienen más que decírnoslo.... uno de nosotros cargará con esta responsabilidad, pasará un tiempo en la cárcel, pero (al final) quedará libre". Amparándose en una ley recientemente aprobada que castiga la difusión de "noticias falsas" en relación con la pandemia, la Fiscalía General rusa ha ordenado la retirada del articulo.

Alerta de Amnistía Internacional 

En su reportaje, reproducido íntegramente en una alerta emitida por Amnistía Internacional, Milashina describe cómo se ha negado tratamiento médico a los miembros de la familia Garáyev, uno de los cuales falleció, cómo centros hospitalarios han permanecidos cerrados ya que el personal médico carecía de equipamiento básico, tales como mascarillas o trajes protectores para evitar contagiarse, y cómo el presidente checheno y los miembros de su clan celebraban reuniones de trabajo o barbacoas pese a las restricciones al movimiento que pesan sobre la población general. "Kadyrov ha equiparado públicamente con terroristas a las personas infectadas y ha pedido que se tomen medidas contra ellas", ha destacado la periodista. "En vista de los escasos escrúpulos... a la hora de interrogar a una persona enferma que apenas puede respirar con una máscara de oxígeno, no cuesta mucho imaginar lo que las autoridades chechenas pueden hacerle a una persona sana; la población chechena prefiere optar por el mal menor, la muerte por coronavirus", ha concluido Milashina.

La reportera ha logrado numerosos premios y reconocimientos por su trabajo en las repúblicas caucásicas de la Federación Rusa, y fue la artífice de las denuncias sobre el internamiento en campos de concentración de miembros locales de la comunidad homosexual.  Ha sido agredida y atacada en varias ocasiones. Además de la grave situación de los gays chechenos, las oenegés han denunciado la existencia en Chechenia de torturas, arrestosy detenciones ilícitas, ejecuciones extrajudiciales, además de la violación de las leyes federales rusas que prohíben la poligamia.