18 sep 2020

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PANDEMIA GLOBAL

Los italianos cumplen con resignación el cierre del país

Los últimos datos cifran en 1.016 los fallecidos, de los cuales 188 han muerto en las últimas 24 horas

Rossend Domènech

Dos personas con mascarilla caminan en una desierta plaza de San Carlo, este jueves en Turín.

Dos personas con mascarilla caminan en una desierta plaza de San Carlo, este jueves en Turín. / MASSIMO PINCA (REUTERS)

Lo que parecía imposible está funcionando, aunque no es ni será fácil de cumplir a rajatabla. El primer día de “cierre total” de más de 60 millones de habitantes de Italia se ha cumplido básicamente. Calles desiertas, tiendas cerradas, colas fuera de los supermercados para mantener en el interior la distancia de seguridad, espléndidos monumentos tal vez finalmente respirando y los quiosqueros haciendo crucigramas. Quien más se ha resentido de la situación, incluida la decepción por las medidas de la Banco Central Europeo (BCE), ha sido la bolsa de Milán, que ha perdido un 14%.

En Roma la policía ha llevado a cabo hasta 5.000 controles en la calle, ha puesto 43 denuncias y ha arrestado a tres personas. Una de ellas tosió, en apariencia expresamente, frente a los agentes que le habían parado. En la céntrica  plaza del Panteón, la guardia municipal de paisano pidió a los turistas y curiosos que aún quedan que no formen grupos. En un parque público han multado a un grupo de ciclistas. Se puede pasear, pero en solitario, y el paseo del perro doméstico solo está permitido hacerlo junto a la vivienda. Y todo, siempre, con la autodeclaración en el bolsillo sobre por qué se ha salido casa.

A partir de este sábado, el metro de Roma cerrará a las nueve de la noche, el aeropuerto de Fiumicino una terminal y en el de Ciampino se suspenderán todos los vuelos. En Milán se está organizando el cierre de uno de los dos aeropuertos. 

Los último datos facilitados sobre fallecidos en Italia por el coronavirus cifra el número en 1.016. En las últimas 24 horas has perdido la vida 188 personas, según los últimos datos ofrecidos por el jefe de la Protección Civil, Angelo Borrelli. Los casos positivos actuales ascienden a 12.839, un incremento de más de 2.000 en solo un día, y 1.258 personas se han curado, con lo que el número total de contagios desde el principio de la crisis es de 15.113. Lombardía es la región más afectada, con 744 fallecidos y 6.896 casos positivos actualmente. Le sigue Emilia-Romaña, con 146 muertos y 1.758 casos.

A pesar de estos datos, en el epicentro del contagio en Italia se han producido hoy dos pequeñas buenas noticias, a parte de las enternecedoras historias de médicos y enfermeras que llevan semanas sin salir de los hospitales y durmiendo tal vez con la cabeza apoyada en las mesas. 

Médicos jubilados  

En Codogno, uno de los 11 pueblos (55.000 personas) del primer foco, confinados durante dos semanas, los contagios se han hundido: se han producido solamente cuatro desde el lunes.  “El modelo Codogno funciona”, ha dicho el alcalde Francesco Passerini. La segunda esperanza llega de Milán: la región lleva tres días con 500 personas ingresadas diarias, cuanco hace tres días era de entre 800 y 600, a pesar de que son todavía demasiados para las UCI regionales: sobre 616 disponibles, 560 estaban ocupadas este jueves por la tarde. Por lo que la región sigue instalando unidades de cuidados intensivos en todos los lugares posibles. El Gobierno ha contratado a 20 mil médicos jubilados y a licenciados en medicina que estaban realizando la especialización.

La mala notícia es que “el pico de la epidemia se producirá a mitad de abril”, es decir dentro de un mes, por lo que las dos semanas de “cierre” de Italia no deberían ser suficientes. Lo afirma al diario 'La Repubblica' Paolo Vineis, epidemiólogo ambiental del Imperial College de Londres.

Las estimaciones de médicos, gobiernos e instituciones internacionales respecto a las previsiones se hacen sobre la base de cálculos matemáticos. “Podremos hacer una previsión sobre las próximas semanas sobre la base de cuanto suceda en los próximos siete días”, afirma Vineis, que añade: “En China las personas infectadas se doblaban cada cinco días, mientras que en Lombadía (Milán) sucede cada 2-3 días, o sea más rápidamente”.  Vineis explica que el índice de contagio es igual en todos los países europeos, incluidos EEUU, pero que “el retraso (en tomar medidas) de cada uno de los países provocará que la pandemia dure bastante”. “Los próximos 10 días serán cruciales”, repetían los científicos italianos el pasado fin de semana.