18 feb 2020

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CRISIS EN EL PAÍS SUDAMERICANO

Venezuela se 'dolariza' y decreta la muerte del bolívar

Dos de cada tres habitantes usan la moneda de EEUU como remesa, ahorro o en el mercado negro

El euro y el peso colombiano también se consolidan como alternativas habituales en las transacciones

Abel Gilbert

Billetes de bolívares venezolanos.

Billetes de bolívares venezolanos. / EFE (RAYNER PENA)

La noticia provocó estupor en los venezolanos mayores de 50 años: había muerto Raúl Amundaray en Estados Unidos. Nada menos que el galán de los galanes de los culebrones desde 1965, cuando encabezó el elenco de 'El derecho de nacer'. Su presencia en las pantallas se extendió hasta la década de los 80. El recuerdo del difunto se convirtió de inmediato en un ejercicio de nostalgia de la Venezuela saudita, la de medidos del siglo pasado, en la que imperaba el derroche, la desigualdad y el dólar como patrón de referencia.  Ya no queda casi nada de ese país pero curiosamente la moneda norteamericana ha retornado a las calles para regir la vida cotidiana. 

Los economistas estiman que alrededor del 60% de los habitantes utilizan no solo el dólar sino también el euro y el peso colombiano. El bolívar soberano, lanzado por el Gobierno a mediados del 2018 tras restarle cinco ceros a la antigua denominación, ha tenido un entierro menos sentido que el del galán.

Mucha pompa y nulos efectos

La inflación, que en el 2019 llegó al 7374%, hizo trizas la refundación monetaria lanzada con mucha pompa y nulos efectos.  El nuevo soberano es por lo tanto el dólar pese a los esfuerzos oficiales por instalar el petro, la criptomoneda ligada a las reservas de crudo. "No es cosa de minorías", resume Asdrúbal Oliveros, el director de la consultora Ecoanalítica.

"El sistema de precios está destruido, es imposible determinar qué es barato y qué es caro", opina el economista Jesús Casique.  En un país cuyo PIB ha caído más del 53% desde el 2013, según cifras oficiales, la distorsión económica lleva los rostros de Benjamin Franklin, Abraham Lincoln y George Washington, entre otros prohombres norteamericanos. 

Esos billetes circulan en tiendas, mercados y la calle. Algunas empresas pagan incluso bonos en la moneda de EEUU. Los especialistas desconocen la cantidad de dólares que circulan en todos los estamentos de Venezuela. Se estima que pueden superar los 700 millones de esa moneda, aproximadamente la misma cantidad que alojan las bóvedas del Banco Central.

Contrabando

El presidente, Nicolás Maduro, acaba de incrementar por trigésima vez el salario mínimo un 66%, lo que equivale a 3,3 dólares. Parte de esos venezolanos reciben ayuda de sus familiares que se encuentran entre los más de cuatro millones de migrantes. Sectores de la clase media tienen por su parte ahorros en el exterior. Otra fuente de acumulación de dólares tiene que ver con la economía ilegal: zonas limítrofes  las rutas del contrabando de gasolina, oro, cangrejos, camarones, ron, chocolate y otras mercancías hacia Colombia, Brasil y Guyana. La actividad mafiosa funciona en los hechos como una compensación de la caída de los ingresos petroleros como parte de las sanciones de Washington.

Maduro llegó a decir que la dolarización virtual podría ayudar al "despliegue de las fuerzas productivas". Los especialistas no creen que contribuya a la reactivación. Por lo pronto, miles y miles de hombres y mujeres administran sus billetes con extrema cautela y las atesoran en los lugares más insospechados. Parece que los retretes son más seguros que los colchones.