21 feb 2020

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CORRUPCIÓN EN LATINOAMÉRICA

Se fugan 76 reos de una cárcel de Paraguay ayudados por los funcionarios

Los presos abandonaron la cárcel de Pedro Juan Caballero a través de un túnel y por la misma puerta

El Gobierno reconoce que la corrupción en el sistema penal ha legado a límites insospechados

Abel Gilbert

La Policía de Paraguay investiga la fuga de reos de una prisión.

La Policía de Paraguay investiga la fuga de reos de una prisión. / AFP

"De película", dijeron casi a coro en Asunción pero la realidad otra vez supera a los guionistas más imaginativos. Un total de 76 reclusos, 19 de ellos pertenecientes al grupo delictivo brasileño Primer Comando Capital (PCC), se fugaron de la cárcel de Pedro Juan Caballero de Paraguay. Unos lo hicieron a través de un túnel mientras que otros salieron por la misma puerta del penal. La acción contó con la complicidad de los funcionarios de prisiones y sumió en un escándalo al Gobierno del presidente Mario Abdo Benítez.

La ministra de Justicia Cecilia Pérez fue la encargada de explicar lo inexplicable. "Nosotros consideramos la corrupción como la causa de este episodio", fue lo primero que dijo. Luego reconoció que un túnel "no se hace en un solo día y no puede ser que todo el personal no haya visto esa cantidad de arena". A su criterio, "todo el personal debió estar involucrado, no solo aquellos que estaban de guardia”.

Las autoridades no tienen todavía una explicación sobre la fuga. El ministro del Interior, Euclides Acevedo, señaló ha explicado que según la información de inteligencia, los internos  en realidad fueron lisa y llanamente liberados y salieron por el portón principal. "La corrupción dentro de las penitenciarías es peor que la epidemia del dengue. Puede ser una coincidencia, pero justo el director del penal está de vacaciones", añadió. Según medios de prensa, los presos se llevaron hasta sus electrodomésticos.

El negocio de la marihuana

Pedro Juan Caballero se encuentra a 450 kilómetros de Asunción. Se trata de la zona con más asesinatos en todo Paraguay y, además, una localidad dominada por el negocio de la droga. Se calcula que hay 10.000 plantas de marihuana por hectárea. Los principales beneficiarios de este negocio son el PCC y otras bandas de narcotraficantes que operan en la frontera brasileña. Horas antes de la fuga, la Policía Nacional y la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC) incautaron una avioneta con 400 kilos de cocaína, fusiles AK 47, armas largas, municiones, bidones de combustible y uniforme camuflado. Tres hombres fueron detenidos luego de un tiroteo con policías que no dejó heridos ni víctimas fatales. Las loas a las fuerzas de seguridad duraron un suspiro en boca de las autoridades.

Detienen a personal carcelario

La ministra Pérez quiso dimitir pero el presidente le pidió que se mantuviera en su puesto. Su primera medida fue arrestar a todo el personal de la cárcel del bochorno. "Aquí no va a haber contemplaciones, aquí no importa el rango o el grado de las personas que han tenido responsabilidad en este hecho, tanto penal como administrativa. Serán destituidos y se están abriendo investigaciones en todos los ámbitos, tanto policial como militar porque este centro penitenciario tendría que haber tenido resguardo", ha advertido.

El Gobierno, aseguró, se centrará en las próximas horas en la tarea de recapturar a los prófugos. “Presumimos que son pocos los que están al otro lado, (en alusión a Brasil)". La mayoría de los fugados "todavía están en territorio nacional". Según Pérez, su colega brasileño Sergio Moro ya se puso a disposición para colaborar con las detenciones. Las autoridades políticas temen ahora que lo ocurrido en Pedro Juan Caballero se replique en otras unidades penitenciarias. Por lo pronto, la ministra de Justicia ordenó que fuerzas policiales y militares rodeen las cárceles del norte paraguayo y también en Ciudad del Este, que comparte fronteras con Argentina y Brasil. Sin embargo, la orden dada por Pérez no parece ofrecer mayores garantías. De hecho, el ministro de Defensa, Bernardino Soto Estigarribia, reconoció que los militares que realizaban tareas similares antes de la huida en masa en Pedro Juan Caballero también serán sometidos a una investigación.

El calado de la corrupción y el negociado es tan profundo que la ministra reconoció que el Gobierno enfrenta una tarea colosal. "Siempre dijimos que se necesita una reforma de manera urgente y para ello debemos empezar de cero en las nuevas cárceles".